Javier Navascués - 17 septiembre 2022

Myriam Seco Álvarez nació en el año 1967, en Sevilla. En el año 1990 obtuvo la licenciatura en Historia Antigua en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla y entre los años 1992 y 1995 realizoó estudios de Egiptología en la Eberhard-Karls Universität de Tubinga. En 1995 presentó su tesis doctoral en la Universidad de Sevilla con el título: Las representaciones de los niños en las tumbas tebanas de la XVIII dinastía en Egipto. Desde 2019 es profesora asociada del departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Sevilla. En el año 1996 inició los trabajos en diversos yacimientos arqueológicos en Egipto y en Líbano: la necrópolis de Dahshur, el yacimiento de Qait Bay en Alejandría, Sadana Island, el templo de Amenofis III en Luxor entre otros. Desde el año 2008 dirige las excavaciones y restauraciones del Templo de Millones de Años de Tutmosis III en Tebas. Ha escrito diversos libros y artículos sobre diferentes aspectos del Antiguo Egipto.

¿Por qué un libro sobre la presencia de Howard Carter en España?

Sus conferencias sobre el descubrimiento de la tumba y los trabajos que fueron llevados a término con posterioridad fueron acontecimientos culturales de primer orden a los que asistieron miembros de la Casa Real de la época, autoridades, intelectuales, embajadores de diversos países y tanta gente como pudo caber en grandes teatros. Además, fueron ampliamente difundidos por la prensa de la época.

¿Por qué el descubrimiento de la tumba intacta del faraón Tutankhamón fue un gran acontecimiento mundial?

Se trataba de la tumba de un faraón que, aunque algunas de sus piezas habían sido robadas en la antigüedad, conservaba buena parte de su ajuar funerario. La gran cantidad de joyas, armas, recipientes elaborados en diversos materiales, objetos de vida cotidiana y otras tantas cosas convierten su descubrimiento en un hito de la historia de la arqueología mundial. Aunque se han encontrado importantes tumbas en Egipto, ninguna supera la riqueza del ajuar funerario de Tutankhamón.

¿Por qué sigue despertando hoy en día tanto interés?

A lo largo de tres milenios, el antiguo Egipto desarrolló una formidable cultura cuyos imponentes vestigios pueden contemplarse repartidos por todo el país. Impacta la monumentalidad de sus edificios, el elevado conocimiento de los materiales pétreos que usaban y muchas de las técnicas de trabajo. Sin olvidar unas tradiciones funerarias que incluían momificación, una serie de largos y elaborados rituales, así como distintos sistemas de enterramiento, entre los que destacan las pirámides. Hay que tener en cuenta que diversos aspectos de aquella cultura influyeron en la civilización greco-romana. Hoy en día se siguen produciendo nuevos descubrimientos y la prensa recoge hallazgos arquitectónicos y funerarios que contribuyen a conocer mejor aquella fascinante civilización. Aún quedan muchas incógnitas por resolver e innumerables materiales arqueológicos bajo la arena del desierto por descubrir, lo cual nos lleva a una combinación perfecta para los profesionales que trabajamos allí.

¿Qué importancia tuvieron las visitas de Carter a España y las conferencias que dio en Madrid en 1924 y 1928?

En primer lugar, es una muestra de la relevancia de España a nivel internacional en el campo de la cultura. El descubrimiento de la tumba de Tutankhamón fue un hito a nivel mundial y España, gracias al duque de Alba, pudo disfrutar de primera mano de los avances del descubrimiento. El propio Carter daría cuatro conferencias en Madrid, dos en el año 1924 y dos en el año 1928, con una enorme afluencia de público.

En segundo lugar, la importancia quedó reflejada, como ya he mencionado, en la repercusión en los medios de comunicación del momento de dichos actos. La prensa de Madrid dedicó extensos reportajes a aquellos eventos y a la propia figura del arqueólogo británico. También diarios de distintas partes de España y algún semanario extranjero recogerían el éxito de aquellas conferencias.

Hay que señalar también, y no es cuestión menor, que, en agradecimiento a la gran acogida que recibió, Carter cedió todo el material fotográfico al Comité Hispano-inglés, presidio por el duque de Alba, para que pudiera recorrer el país. De hecho, en el libro incluimos una lista de instituciones y entidades de numerosas ciudades que solicitaron aquellos materiales.

¿Por qué quiere destacar la figura de Jacobo Fitz James Stuart, duque de Alba y  amigo personal de Carter?

Don Jacobo fue el artífice de las dos visitas de Howard Carter a Madrid. Probablemente se conocieron, gracias a lord Carnarvon, en Egipto durante un viaje del duque y su esposa a aquellas tierras. El arqueólogo británico se hospedaría en el palacio de Liria, residencia del duque, en ambas ocasiones. Su amistad se prolongó a lo largo de los años, como demuestran diversas cartas que se han conservado en el archivo del palacio de Liria y la circunstancia de que don Jacobo figuraba en una libreta de direcciones que había escrito Carter. De hecho, era el único español que figuraba en aquella lista de gente próxima al arqueólogo. Más allá de Egipto, el duque de Alba fue una persona muy importante en el ámbito de la cultura: ayudó a muchos intelectuales y tuvo un papel muy relevante en iconos culturales de la dimensión de las cuevas de Altamira o el Museo del Prado.

Igualmente la vida de Carter en sí misma es apasionante y digna de ser contada...

Exacto, Carter llevaba muchos años trabajando en Egipto antes del gran descubrimiento de la tumba de Tutankhamón. En su primera época trabajó como dibujante en Beni Hasan tras conocer a Percy Newberry, egiptólogo británico de gran prestigio. Posteriormente completaría su experiencia en Tell el Amarna y en el templo de Millones de Años de la reina Hatshepsut en Deir el Bahari. Trabajó para el Servicio de Antigüedades en diversas partes de la necrópolis tebana antes y después de conocer a lord Carnarvon. Tuvo enfrentamientos con ladrones de tumbas, y un grave incidente en Saqqara con unos franceses ebrios le obligó a dejar sus cargos. Con lord Carnarvon intentaron llevar a término trabajos arqueológicos en el delta, donde se encontraron gran número de serpientes venenosas, y culminaron una de las mayores gestas de la arqueología mundial. Efectivamente, la biografía de Carter está repleta de situaciones dignas de una película: animales peligrosos, ladrones de tumbas, enfrentamientos con gente altiva y el convencimiento, contra viento y marea, de que quedaba una tumba importante por descubrir en el Valle de los Reyes. Además, al no haber cursado estudios universitarios, fue cuestionado por una parte de los profesionales de la arqueología.

Por eso es realmente interesante profundizar en el riquísimo intercambio epistolar de ambos personajes....

Sí, se conservan algunas cartas de Howard Carter en el archivo del palacio de Liria que precisamente demuestran la alta estima que el arqueólogo profesaba al duque. En las mismas Carter informaba puntualmente sobre los avances en los trabajos que efectuaba en la tumba y reseñaba los objetos más importantes que iba catalogando. Me parecen apasionantes pues en ellas se puede apreciar la emoción que el arqueólogo compartía con su amigo el duque haciéndole partícipe de ese momento tan especial. Una de ellas demuestra que el arqueólogo regaló a don Jacobo un escarabeo propagandístico de Amenofis III que lamentablemente no ha sido localizado. Hay que tener en cuenta que parte del palacio de Liria fue destruido durante la guerra Civil.

¿Por qué era importante que usted junto con Martínez Babón hiciese este trabajo de divulgación?

Consideramos que es fundamental el conocimiento de una parte de la historia que enlaza el antiguo Egipto con la España de los años 20 del siglo pasado. Nuestro país fue de los pocos que contó con la presencia de uno de los personajes más célebre de la época para que explicara directamente su experiencia en los avances de uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de todos los tiempos. Durante aquellos días Tutankhamón tuvo un manifiesto protagonismo: la prensa cubrió ampliamente el contenido de las conferencias y el conferenciante fue recibido por el rey Alfonso XIII; visitó el Museo Arqueológico Nacional, el Prado y la ciudad de Toledo, y se marchó dejando todo su material visual en agradecimiento por la cálida acogida. Hablamos de cultura y generosidad y por ello reivindicamos también la figura de don Jacobo, el duque de Alba que tanto hizo por la cultura en nuestro país y que es tan poco conocido por la gente. De hecho, nos ilusiona mucho formar parte de un equipo que está preparando una exposición en el palacio de Liria con motivo del centenario del descubrimiento de la tumba, las conferencias de Howard Carter en Madrid y la relación del duque de Alba con Egipto.

¿Qué nos puede decir del famosísimo tema de la maldición de la tumba del faraón y de las muertes de muchos de los miembros del equipo de Carter?

Se trata de un tema del que podríamos hablar largo y tendido, aunque se lo resumiré en la suma de tres factores: cierta tradición en literatura y prensa del siglo XIX y principios de XX sobre “fenómenos extraños” en ámbitos de coleccionismo de piezas egipcias; una exclusiva que lord Carnarvon firmó con el rotativo “Times”, que obviamente no gustó al resto de la prensa, y problemas de salud, unidos a la edad, de una parte del equipo que trabajó en la tumba.

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