Javier Navascués - 6 julio 2022

José Vicente Almela Hijalva (Valencia, 1941) Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos. Ha sido profesor de la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y ha ocupado puestos directivos en una de las más importantes empresas constructoras de este país. Ha sido miembro de la junta directiva del SEOPAN y de la Junta de gobierno de la Confederación Nacional de la Construcción. Ha impartido numerosos cursos y conferencias. Estudioso infatigable, ha compatibilizado desde siempre su formación técnica con su pasión por la historia, lo que le ha permitido aportar claridad y concreción, sin perder amenidad, que no es fácil de encontrar en otros estudios históricos.

¿Por qué ha decidido acotar la historia de España en los últimos 1000 años?

Al abordar cualquier libro de historia siempre surge el problema de por donde se empieza. Lo usual en los libros de texto y en los grandes tratados sobre la historia de España es comenzar con los Íberos, Viriato, los Cartagineses, los Romanos, Sagunto, Numancia, los Visigodos, don Pelayo… Es indudable que todo ello pertenece a la historia de España pero acontecimientos tan alejados pierden interés a la hora de descubrir nuestro pasado. Siempre se ha dicho que todo comienza en Covadonga y que esa es la esencia de España, pero es muy posible que no sea así. Aquellos bravos guerreros solo eran en realidad un grupo de nobles godos, sin ninguna conciencia de nación que se refugiaron en los escarpados montes de Asturias para defenderse de los moros que intentaban arrebatarles sus posesiones.

En mi opinión cuando España adquiere su sentido de nación, semejante al que conocemos hoy en día, es durante el reinado de Sancho III el Mayor de Navarra. Es muy cierto que antes existieron los reinos de Asturias y León, cuyas fuentes históricas son pocas y dudosas, hasta el punto de que de algún rey solo recordamos que se lo comió un oso, pero solo Sancho III tiene el privilegio de haber sido el padre de los reyes de Castilla, Navarra y Aragón, y de haber extendido sus dominios por toda la parte cristiana de nuestra península; incluso los condes de Barcelona le rindieron tributo. Se puede afirmar que casi 500 años antes de los Reyes Católicos toda la España cristiana estuvo en sus manos.

Si además consideramos la coincidencia de que Sancho III vivió muy cerca del año 1000 de nuestra era, una cifra tan redonda me dio pie para comenzar una historia milenaria.

¿Le parecen más interesantes que los mil años anteriores?

No tienen porqué ser más interesantes, lo que si son es más cercanos y sobre todo más creíbles. Las noticias sobre tiempos tan antiguos son muy escasas y muchas se pierden en las brumas del pasado y de la leyenda. En realidad solo a partir de los albores de la Edad Moderna, hacia el siglo XV, las fuentes empiezan a ser mucho más numerosas y el estilo humanista se impone en los cronistas de la Corte.

Se ha escrito tanto de la historia de España que era necesario un enfoque diferente. ¿Qué es lo que tiene de original su trabajo?

La historia no puede ser original, su misión es contar con veracidad lo que pasó. Lo único que puede ser algo original es la forma de presentarla procurando hacerla lo más amena posible.

La costumbre tradicional es describir por separado la historia de los distintos reinos que formaron nuestra nación, sin embargo estos reyes se conocían, se relacionaban entre si, casi siempre estaban emparentados y sobre todo vivían el mismo mundo exterior. Por eso hemos optado por ordenar los reinados cronológicamente según el año de acceso al trono de los distintos monarcas.

De hecho no es un libro para especialistas sino para dar unas nociones básicas de historia, por eso uno de los méritos del libro es saber resumir lo más esencial de cada reinado.

Existen muchos y buenos libros sobre la historia de España, casi siempre escrita por anglosajones, pero todos ellos profundizan sobre un determinado reinado o sobre un periodo especial de nuestra historia. También existen complejos volúmenes de muchos tomos que pormenorizan nuestra historia, adecuados para personas especializadas, pero no para el lector medio que solo busca conocer lo esencial de nuestro pasado.

Con este trabajo hemos intentado acercar al lector, interesado en la historia, al conocimiento de nuestro pasado descrito de forma sucinta y lo más amena posible.

¿Por qué interesa conocer el árbol genealógico de cada monarca?

La esencia del sistema monárquico está basada en la sucesión automática y cuando esto no ha sucedido se han producido guerras y convulsiones que han cambiado la historia. Para entenderlo es de gran ayuda conocer el árbol genealógico de cada dinastía y quizás en ello esté una de las originalidades del libro.

Somos la nación más antigua de Europa y debemos estar orgulloso de nuestra historia, a pesar de las sombras que ha podido haber.

El Imperio Español será seguramente el más extenso y poderoso que jamás haya existido y sin duda el más duradero. Todos los Imperios han sido demonizados por sus enemigos teniendo que sufrir las consecuencias de historias inventadas con el fin de debilitarlos. En nuestro, caso la Leyenda Negra. Sin embargo lo que nos distingue de otros Imperios es que los españoles durante muchos siglos hemos aceptado sumisos los juicios extranjeros y mirado nuestra historia de forma sumamente crítica, dando pábulo a opiniones negativas y casi siempre falsas sobre nuestro pasado. No se puede juzgar el ayer con los ojos de hoy.

No aceptemos que Felipe II solo fue el rey de la Inquisición y de la intolerancia; no repitamos aquello de que nuestra colonización en América solo fue una serie de crueldades y exterminio de los indígenas. Porque no es verdad. Es cierto que en un momento de la historia fuimos un país intolerante y fanático, pero también lo es que mucho más lo eran los otros pueblos de Europa; es cierto que quemamos herejes pero no fuimos ni mucho menos los únicos ni los peores; es cierto que muchas veces impusimos nuestras ideas a sangre y fuego cuando no se conocían otros procedimientos para conquistar otros pueblos, pero también lo es que reconocimos la dignidad de sus habitantes a los que dimos nuestra lengua y nuestra religión y que en lugar de exterminarlos nos cruzamos con ellos.

En el libro se describe nuestra historia con sus sombras y sus luces, con sus aciertos y sus miserias, pero todas nos pertenecen y hemos tratado de describirlas con la mayor imparcialidad no siempre posible, pues es evidente que los cronistas casi siempre se sitúan al lado del vencedor.

Si analizamos lo sucedido a lo largo de estos mil años, encontraremos momentos espléndidos como el Siglo de Oro y otros amargos como la primera mitad del siglo XX, pero tendremos que concluir en que, a pesar de sus problemas, este viejo país vive el momento más tranquilo y civilizado de su larga historia.

Además de los reyes hay una serie de personajes históricos que marcaron la época de sus reinados ¿Cómo ha sido el proceso de selección?

Los reyes son solo el hilo conductor del libro, una forma de ordenar los tiempos, pero sus decisiones siempre han estado condicionadas por los acontecimientos sociales, políticos y religiosos que son realmente los que hacen la historia. Al contar como sucedieron las cosas surgen automáticamente los personajes que con su intervención han sido capaces de cambiar el rumbo de nuestra historia.

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