Alba Lobera - 6 marzo 2021

Pese a la manipulación climática -vigente desde hace años pero presentada hace poco como la solución a los problemas del Primer Mundo- la Madre Naturaleza intenta por todos los medios abrirse camino y ejercer como tal; relegándonos a los seres humanos a otro eslabón más del ciclo que supone el reino de los vivos y la cadena alimenticia: el follaje frondoso, por ejemplo, funcionaría como un excelente bloqueador de ondas 5G.

A veces la desaparición de una especie es fruto de su caducidad oriunda, otras, por el exceso de la caza y, en ocasiones, parece no haber una respuesta definitiva: la aparición de la avispa asiática sería una de las causas más comunes del insomnio de apicultores y ganaderos.

“Durante los últimos años he observado cómo la población de aves y pájaros autóctonos ha disminuido, en muchos casos he visto como esos pájaros se desorientaban, chocaban y caían desplomados al suelo” explica Pedro Jesús Carrillo, profesor de tenis de Priego de Córdoba. “También he observado cómo diferentes árboles enferman y se secan sin ningún motivo aparente pero no tengo datos para comparar y saber si estas circunstancias observadas están dentro de la normalidad” agrega prudentemente.

Acorde a la opinión de numerosos científicos y otros estudiosos, el motivo por el que ha habido un fuerte descenso de calidad vital en ciertas especies se debe al cambio climático y a la contaminación atmosférica; de este modo no sólo el reino animal y vegetal estarían siendo llevados al límite, sino que los seres humanos nacientes arrastrarían desde el primer período de gestación problemas de longitud, peso y riesgos a sufrir enfermedades. Si ya es controvertido hablar del cambio climático debido a las incoherencias que muchos expertos han denunciado formalmente, la ciudadanía se sintió alarmada cuando se destacó al amianto como un posible remedio para frenar el CO2: “En 28 años de experiencia laboral he ido constatando un continuo deterioro de cada nueva camada de jóvenes alumnos” señala el señor Carrillo. “Hace 20-25 años los niños de mi escuela no tenían ningún problema de salud, en cambio, a día de hoy, es raro encontrarse algún alumno que esté completamente saludable; problemas de sedentarismo, obesidad, asma, infinidad de alergias, trastornos alimentarios como la intolerancia a la lactosa, al gluten, etc. O trastornos psicológicos como la falta de atención, hiperactividad, depresión, autismo…”. Inconvenientes que podrían ser el resultado de factores más profundos como la influencia de las farmacéuticas en las prescripciones médicas, los posibles tóxicos de la alimentación o el ‘electrosmog’ entre otros.

“Siempre ha existido el cambio climático en la tierra y el mundo animal y vegetal se ha ido adaptando a dichos cambios” remarca don Pedro. “Desde mi humilde opinión, creo que el envenenamiento con multitud de productos químicos tales como insecticidas, herbicidas, sulfatos, etc. del agua, el cielo y la tierra son la principal causa de la muerte de especies autóctonas”.

 

LA AVISPA ASIÁTICA: COLONIZADORES IMPARABLES

A finales de 2019 se notificó que la avispa asiática se asentó en España para el temor de la población. Calificada como ‘la avispa asesina’, este enemigo de agricultores y de la industria apícola se caracteriza por ser un conquistador cruel: “El avispón asiático gigante es considerado una especie invasora por su potencial colonizador y por constituir una amenaza grave para las autóctonas, especialmente para las abejas melíferas, a las que ataca mortalmente en el caso de los adultos y devora a las larvas y ejemplares jóvenes” se recoge en ‘DiarioSur’, intuyéndose que si la situación de la abeja común es alarmante per se en gran parte del mundo debido a la potente reducción de sus poblaciones en los últimos años, la llegada de un depredador agresivo “podría tener consecuencias devastadoras para la especie, cuya polinización resulta clave para el ecosistema

Pese a la enorme peligrosidad de la avispa asiática incluso para los seres humanos -pues su picadura puede ser letal cuando la sufre un alérgico y por otro lado cuenta con un aguijón tan grueso capaz de atravesar el traje de apicultor- se prevé que aproximadamente en diez años toda la península ibérica esté ocupada por ella: “No tengo conocimiento de que la avispa asiática esté siendo erradica. Hasta la fecha, los medios que se han puesto a disposición para erradicar esta especie invasora han sido escasos, poco efectivos y con poco presupuesto económico” declara el señor Carrillo antes de hacer referencia a webs que tratan el tema en profundidad [link-1] / [link-2] / [link-3] / [link-4] / [link-5] / [link-6] / [link-7] / [link-8].

 

La avispa asiática habría llegado a Europa en el año 2005. Se cree que lo hizo en un contenedor de mercancías en el puerto de Burdeos. Fue en el 2010 cuando comenzó su expansión en España, a través de Navarra y el País Vasco. Las Islas Canarias quedarían totalmente al margen de esta invasión según pronósticos, pero eso no minimizaría el daño vaticinado para otras regiones: “A día de hoy, los agricultores y apicultores se enfrentan a innumerables problemas” afirma el señor Carrillo. “A mi modo de ver, creo que el principal es la escasa rentabilidad que les produce su trabajo por la constante caída del precio que reciben por sus productos. La agricultura intensiva está sentenciada a muerte por la fuerte competencia en los precios debido a productos que se exportan de países con mano de obra más barata”. Posteriormente, agrega: “La búsqueda de una agricultura de calidad, realmente ecológica y en respeto con el medio ambiente debería ser el objetivo primordial para revalorizar el producto y hacer rentables las diferentes cosechas. Es por ello que la amenaza de la avispa asiática no sea vista como el principal problema sino más bien ‘la puntilla’ o ‘toque de gracia’ que acabe con la agricultura ecológica y la apicultura. Cabe recordar que la apicultura en España y en toda Europa lleva años sufriendo la reducción de la población de abejas por culpa de la utilización de productos químicos muy tóxicos en la agricultura intensiva”.

Sin embargo, esta situación beneficiaría a las grandes entidades que comercian con el aspecto transgénico; mientras que la agricultura, ganadería y/o apicultura caerían en la extinción, los medios sintéticos, artificiales o tocados por gigantes como Monsanto se volcarían en la dieta y ecosistema de la Naturaleza: “La desaparición de remedios naturales, tradicionales o ecológicos no aporta ningún beneficio para las personas y la gente común. En cambio, para la industria de la farmacia, tener el control y el monopolio de lo que ellos dicen que te cura es muy beneficioso”.

 

Diferentes mapas que registran el avance de la avispa asiática, facilitados por Pedro Jesús Carrillo

 

La ‘avispa asesina’ no es el único impedimento a la supervivencia de lo tradicional: “Geográficamente” señala don Pedro “las tierras de cultivo del olivar de nuestra localidad están mayoritariamente en zonas escarpadas y de difícil acceso, lo cual dificulta en gran medida la mecanización agrícola y por tanto aumenta los costes de producción. En los últimos años la fuerte competencia por los precios de otros aceites más económicos de producir en otras zonas de Andalucía ha hecho reconvertirse a gran parte de nuestro olivar en ecológico, siendo este último mucho más rentable y de mayor calidad. Por tanto, mi preocupación es evidente, con la posible llegada de la avispa asiática y su repercusión en el olivar ecológico al devorar literalmente a las abejas autóctonas”.

La dieta mediterránea siempre ha presumido de formar parte de una de las más completas a nivel mundial, despertando a países como Japón, el interés por el aceite o jamón serrano. Lamentablemente, las cuantiosas ventajas de la gastronomía europea no podrían verse reflejadas en países como España, donde hay más índice de obesidad infantil: “La sociedad en general y el Estado no valora debidamente la importancia de la agricultura y la apicultura” opina el señor Carrillo. “Tener una alimentación saludable de la población debería ser una prioridad de cualquier Estado y sociedad, pues reduciría costes en sanidad al hacer desaparecer innumerables enfermedades, alargaría la esperanza de vida, mejoraría la productividad laboral de todas las personas, habría menos bajas laborales etc. Por tanto, una agricultura/apicultura enfocada a la alimentación saludable debería ser un pilar básico para crear una sociedad y una nación fuerte y con futuro. En cambio, se hace todo lo contrario: el Estado se convierte en títere de intereses supranacionales y se endeuda hasta límites delictivos, empobreciendo a la población y obligándola a consumir alimentos baratos, procesados y poco saludables”.

 

DETRACTORES DE LOS CHEMTRAILS DESDE EL PARLAMENTO EUROPEO

En 2015 y desde el propio Parlamento Europeo se descubrieron los riesgos medioambientales y sanitarios, así como las razones comerciales que empujaron a participar en políticas climáticas. El asunto que inicia la denuncia se titula ‘Método de geoingeniería militar llamado Chemtrail para cambiar el clima’ y comienza con el testimonio irrefutable de cuatro trabajadores de la Agencia Estatal de Meteorología, quienes ‘han confesado que España está siendo rociada en su totalidad desde aviones que esparcen por la atmósfera dióxido de plomo, yoduro de plata y diatomita. El objetivo’ prosigue ‘es alejar las lluvias y permitir que suban las temperaturas, lo que crea un ambiente climático veraniego para el turismo y, al mismo tiempo, ayuda a las corporaciones del sector agrícola. Esto, a su vez, está produciendo gotas frías de gran intensidad’ puede leerse. ‘La Región de Murcia’ enumera ‘la Comunidad Valenciana y la provincia de Almería están siendo las más afectadas, hasta el punto de que no llega a caer ni una gota de agua de lluvia en más de siete meses, se generan gotas frías catastróficas, y se causan enfermedades respiratorias a la población al inhalar el dióxido de plomo y los demás compuestos tóxicos. El aeropuerto militar de San Javier en Murcia está siendo utilizado para el despegue de estos aviones’.

Una de las tres preguntas planteadas nos lleva al Informe Global de la Corrupción sobre Cambio Climático, ya que la cuestión revelada insiste en saber si ‘piensa la Comisión Europea que existen razones comerciales para estas acciones de los Gobiernos, en particular, relacionadas con los intereses de las corporaciones del sector de la alimentación, de las empresas energéticas y de las industrias farmacéutica y médica’. Este arma de doble filo que supone la geoingeniería no podría igualar a otra solución menos belicosa que gestionan trabajadores concienciados con las heridas del ecosistema: “En Almería por ejemplo” empieza el señor Carrillo “hay una empresa, Agrobío, que se dedica a la producción y comercialización de abejorros e insectos para el control biológico ya que últimamente los pesticidas, plaguicidas y herbicidas han reducido drásticamente la población de abejas y han aumentado los problemas para la agricultura que ello conlleva. La actividad de los chemtrails” agrega con firmeza “modifica las temperaturas y precipitaciones que deberían darse con normalidad en las diferentes estaciones del año. Además, dichos ‘chemtrails’ contienen numerosos metales pesados y productos químicos que acaban cayendo a nuestra agua y tierra, contaminando y haciendo muy difícil el cultivo de alimentos que no perjudiquen seriamente nuestra salud”.

La pandemia declarada a raíz del COVID19 sería el nuevo verdugo del sector primario, obviado por los medios oficiales y cuasi ignorado por el Estado según declaraciones, pues sus implicados no habrían recibido ningún tipo de apoyo económico, político o social. Incluso se habría señalado a los temporeros como una de las causas de la propagación del virus: “El sector [de la agricultura/ganadería/apicultura] ha ido a peor” espeta don Pedro. “De hecho, antes de la ‘plandemia’ había numerosas protestas en toda la nación por el deterioro económico de dicho sector. Con el ‘tiranovirus’ todas [las protestas] se han apaciguado pero los problemas de la agricultura y ganadería se han mantenido o agravado.  Los costes de producción siguen subiendo, el precio de venta sigue cayendo y para colmo, países como EE.UU. ahora, ponen diferentes aranceles a nuestros productos y, además, la UE reduce las diferentes subvenciones a nuestro campo. Y aún peor…” continúa apesadumbrado “es súpertriste ver los estúpidos protocolos que les exigen a numerosas explotaciones ganaderas y agrícolas por este ‘timovirus’. Ver a jornaleros trabajando a altas temperaturas obligados a estar con mascarilla es lamentable. A día de hoy, el sector de la agricultura y ganadería se parece o está más cercano a la esclavitud de épocas pasadas y el retroceso en el poder económico de sus trabajadores es muy palpable, no avistando un futuro prometedor”.

La transformación digital sería la asignatura pendiente de la agricultura, además del cambio de las necesidades en el consumo social: los hábitos de compra se han transformado desde el Estado de Alarma y con este, el consumo y prioridades de todo el territorio. Según datos, las pequeñas explotaciones ya estaban al límite antes de la crisis y en 2020, sus pérdidas alcanzaron el 40%. Buscar una alternativa o instaurar unos proyectos con el objetivo de ejercer de salvavidas parece una proeza que ni siquiera puede florecer, debido a la falta de recursos o iniciativa por parte de organismos oficiales como es el Consejo Europeo, el cual habría generado un plan -tardío- a finales del año pasado: “El ver cómo todo se viene abajo, la pérdida de derechos y libertades, todas las mentiras de los medios de comunicación y la ‘zombificación’ de las personas que me rodean es insoportable. El poder hablar con personas que piensan igual que uno es un bálsamo necesario a día de hoy pero… no poder hacer frente al verdadero enemigo cara a cara es frustrante” se sincera el señor Carrillo. “Soy consciente de que esta batalla será muy larga y muy dura, de que llevamos mucho tiempo sin parar de perder, que es una guerra asimétrica y difícil de ganar, pero que si no luchamos ya hemos perdido”.

 

¿Por qué no se estaría actuando con rectitud para controlar la conquista de la avispa asiática si tan amenazante supone ser para el sistema? ¿Cómo es posible que, pese a la fuerza de los argumentos detractores de la geoingeniería, se haga oídos sordos para imponer su consumación abiertamente? ¿Qué factores nos habrían distraído de conocer los puntos más atacados por el COVID19? ¿Por qué apenas hay soluciones para abarcar estos amenazantes frentes y las que se proponen no beneficiarían a la sociedad, sino a las grandes corporaciones?

“No soy ningún experto” responde modestamente don Pedro “sólo expongo mi opinión personal que por supuesto es posible que otras personas no compartan. Mis preocupaciones con respecto al futuro son muchas y diversas, y… el intento de buscar información y soluciones a los problemas que nos afectan concreta y conjuntamente no creo que sea nada de lo que avergonzarse” finaliza, sabiamente.

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