Jose Papparelli - 14 noviembre 2021

Si existe una frase legendaria y premonitoria en la política española es aquella acuñada por Alfonso guerra en 1982 “Vamos a dejar este país que no lo va a reconocer ni la madre que lo parió”. A casi cuatro décadas de su formulación, podemos afirmar que esa promesa socialista se hizo realidad. España está irreconocible, no sabe bien si más por los magullones, golpes y cicatrices recibidos, o por una mala praxis de una cirugía estética programada. Lo más probable es que sea a causa de los dos motivos.

El pasado domingo en el decimocuarto congreso del PSOE andaluz, y funeral político de Susana Díaz, Pedro Sánchez le dijo a Juan Espadas “Tú en San Telmo, yo en Madrid”. Se puede leer en sus palabras que hay PSOE para rato, y parafraseando a la ex lideresa o baronesa andaluza, “El PSOE es mucho PSOE”. El presidente en su rol de líder político partidario dijo que su partido “Es imprescindible para España”, y es verdad… para esa España irreconocible vaticinada por Alfonso Guerra. 

El lunes arreglo lo de la plusvalía… hombreee! Dicho y hecho”. La ministra María Jesús Montero cosechó aplausos a rabiar acuñando otra frase memorable en su haber. Consejo de ministros y el martes en el BOE. El PSOE cumple, mientras ahora llegan cayucos con alas o aviones pateras a los aeropuertos españoles con una más veintena de magrebíes y un palestino, entrando ilegal y violentamente en suelo patrio y europeo.

El miércoles, Pleno del Congreso sobre la cumbre UE y el Consejo Europeo para mayor gloria presidencial en el segundo aniversario de la llegada a la Moncloa, vía electoral y dejando de lado la cuestión de la legitimidad, después la moción de censura a Mariano Rajoy. Como si de Matrix se tratase, la película de 1999 dirigida por los hermanos Andy y Larry Wachowski -ahora Lilly y Lana luego del cambio de sexo de moda y rigor- España se divide en dos. Las históricas dos Españas ahora son las Españas de la píldora roja y la píldora azul, pero en este caso con los colores cambiados. Tengamos en cuenta que en política muchas veces los colores son intercambiables. Hoy puede ser uno y mañana otro.

Pudimos comprobar que en el Congreso cada cual ve la realidad según su deseo. En esta España virtual, dentro de la Matrix global, se pudo oír en la llamada sede de la soberanía popular, de que vamos bien, mejor que nunca. “Estamos mucho estamos mejor que hace un año” (…) “Estamos ante un éxito colectivo” con un 90 % de la población vacunada y con una incidencia de contagio cada 100 mil habitantes 10 veces menor que el año pasado”. El presidente afirmó que vamos a la vanguardia de la vacunación y de la recuperación en el mundo. “Los lideres europeos miran a España con envidia” por el éxito modelo educativo, el crecimiento económico, la transición ecológica, la reforma laboral, el escudo social, o la ley de eutanasia… afirmó el presidente, orgulloso de sus logros según sus propias palabras. “Este gobierno si tiene un proyecto de país” dijo además, el portavoz del PSOE. ¡Y es verdad! proyecto tiene y avanza a pasos acelerados.

Vamos bien. Cada cual en su Matrix. Y nosotros esperando a que aparezca el conejo blanco y a seguirle como lo hizo Neo en la película de las ahora… hermanas Lily y Lana Wachowsky.

 

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