Javier Navascués - 13 junio 2021

La última consigna de la dictadura feminista que sufrimos y de su arma ejecutora, la ideología de género es la “violencia vicaria”. Ahora ya todos conocemos esta nueva expresión originada en los laboratorios del NOM. Supuestamente, los hombres, como son muy malvados, en su refinado odio contra las mujeres, esas criaturas angélicas, en muchos casos asesinan a sus propios hijos para causar daño a sus exparejas. Al Sistema le ha venido como anillo al dedo la tragedia de Tenerife, que, como es obvio, todos deploramos, pero mientras el Sistema y sus medios subvencionados nos bombardean con Tenerife callan u ocultan dramas similares si las asesinas han sido mujeres, o sea cuando los asesinatos son femeninos o feministas. Ayer, por ejemplo, el ABC, ese periódico que en abril de 1939 abría con un enorme “Viva Franco” como única portada y hoy le llama dictador y hasta tirano, nos sermoneaba acerca del nuevo drama social, la “violencia vicaria”. Es condición imprescindible, por lo visto, para obtener prebendas y subvenciones. Se trata de crear una enorme emotividad en la gente gracias a los medios de comunicación con el objetivo de hacer avanzar la ideología feminista. Esa y no otra es la intención de los políticos y de los medios estos días cuando nos machacan con lo de Tenerife. Es la táctica que tantas veces ha usado ya el NOM.

¡Que poco o nada hemos oído acerca de otro drama “vicario” ocurrido estos días en paralelo a la tragedia de Tenerife!. Ha sido muy cerca de Barcelona, en Sant Joan Despí. Una mujer ha asesinado a su hija, llamada Yaiza, de 4 años de edad, para vengarse de su marido porque éste no quería volver con ella. La mujer intentó suicidarse pero ha podido ser detenida. El padre de Yaiza y su familia se quejaron ayer de la casi nula solidaridad mediática y política que han obtenido estos días. La madre de Yaiza ha confesado haber ahogado a su hija de 4 años con una bolsa de plástico. El padre de Yaiza se ha lamentado de no haber recibido “ ni un solo gesto de apoyo “ por parte de las instituciones.

Y es que esto que ahora llaman violencia vicaria ya era más que conocido porque ha habido muchos casos, lo que ocurre es que tradicionalmente muchos de estos asesinatos de hijos para dañar al cónyuge los han hecho mujeres. También los hacen hombres, por supuesto, pero lo que es absolutamente falso es que solo los hagan los hombres, como ahora nos dice el Sistema. La última demostración de ello es el caso de Yaiza, casi ocultado en comparación con todo lo de Tenerife. Nada se sabe acerca de solidaridad con el padre de Yaiza por parte de PSOE y Podemos, partidos que hasta ahora no han querido solidarizarse con su padre. Y eso que la víctima es una niña, si la víctima de Sant Joan Despí hubiese sido un niño tendríamos hasta tuits de odio por parte de los de siempre.

El Sistema quiere que lloremos mucho y nos indignemos por el caso de Tenerife, y es natural que la sociedad sienta horror, pero si queremos ser realmente honestos, la verdad es que Beatriz Zimmerman no merece ni una sola lágrima más de solidaridad -ni menos-, que las que merece el padre de Yaiza. O todos los asesinatos son horribles o ninguno lo es. No vaya a ser que, a fuerza de emotividad mediática nos convirtamos en borregos al servicio del NOM, tal como quiere el Sistema. Las mujeres no son seres angélicos y eternas víctimas sino personas con las mismas capacidades para el bien y el mal que los hombres y también hacen el mal muchas veces. Todo el mundo tiene derecho a recibir justicia, los hombres también si son víctimas de horrores, como el padre de Yaiza. No nos someteremos a la dictadura feminista.

Relacionados