Pablo Gasco de la Rocha - 27 abril 2022

Porque la Marabunta no es sólo una invasión de especies étnicas de diferentes subfamilias y géneros, que es también un conjunto de gente alborotadora y tumultuosa alzada contra el orden establecido. Empleemos igualmente el término Marabunta a lo que está ocurriendo en Cataluña, Vascongadas, Ceuta, Melilla y Canarias.   

    Cataluña, afincada en la REVOLUCIÓN ABIERTA, donde el presidente del gobierno autónomo, como si de un poder extranjero se tratara, asegura que “no se volverán a normalizar las relaciones con el Gobierno de España hasta que no asuma responsabilidades en el supuesto caso del espionaje”.

    Es decir, se censura que el Estado emplease medios para defender el orden jurídico legal frente a la insurrección violenta, entre septiembre y octubre de 2017. En cuyo informe definitivo en el juicio del procés, el Ministerio Público entendía que lo ocurrido en Cataluña “había sido un golpe de Estado, al haber intentado la sustitución del orden jurídico por otro por métodos ilegales”.

    Vascongadas, instalada en su REVOLUCIÓN SILENCIOSA, donde el PNV, Bildu, Podemos y PSE-EE siguen apostando decididamente por la separación a través del poderoso instrumento que es la inmersión lingüística para todo el territorio vasco. Y ello, pese a que en una encuesta reciente hecha en diferentes colegios de las tres provincias vascas, los resultados fueron escandalosos para el vascuence. Así, en Álava, sólo lo eligieron 5 alumnos; en Vizcaya 124 y en Guipúzcoa 243. Pero hay otro dato, de las 8.099 denuncias que se presentaron a la Policía Municipal de Bilbao el año pasado, 8085 se hicieron en castellano. Siendo, además, que la segunda lengua, después del castellano, que los jóvenes eligen en los colegios e institutos de las tres provincias vascas son, y por este orden, inglés, francés y chino.

    Pese a todo, Ignacio Urkullu y su pandilla mafiosa (Bildu, Podemos y PSE-EE) ejercen su ordeno y mando al margen de la Constitución, del Estado de derecho y hasta de la Declaración de los Derechos Humanos.

    Y por lo que respecta a Ceuta y Melilla, incluso a Canarias, sometidas a la PRESIÓN MIGRATORIA, que es lo que viene haciendo el Moro, el sátrapa de Mohamed VI, con la advertencia de que “España sigue sin estar a la altura, por eso esperamos mucho más de ella, porque sin nuestra cooperación, con un Sahel al borde del estallido social, la situación en las fronteras españolas sería caótica”.

    Habría que advertir al Moro que de seguir con esas pretensiones delirantes se expulsaría en caliente y por procedimiento de urgencia a todos los marroquíes que viven en España. Aparte de tomar las siguientes medidas: a) Refuerzo de la presencia de la Legión en los territorios españoles que reclama el Moro. b) No consintiendo ninguna formación política musulmana en España. c) Ampliando y aumentando el perímetro de las vallas con sus correspondientes concertinas. d) Y dotando a la Guardia Civil de medios y atribuciones para impedir la entrada de los ilegales.

    Deberíamos ampliar el Catálogo de Especies invasoras que procedentes de distintas zonas o continentes entran en España de forma intencionada o accidental. Especies que, aunque terminen por adaptarse al medio, desplazan nuestra diversidad, identidad y cultura hasta el punto de acabar con todo.

    Quiero decir, que no deberíamos contentarnos preocupándonos sólo por las 197 especies invasoras de plantas, flores, hongos y animales que amenazan nuestra biodiversidad, que el Fondo Mundial para la Naturaleza califica de problema gravísimo para el medioambiente y la salud de las personas, con un coste económico cifrado en 12.500 MILLONES DE EUROS AL AÑO.

    Así pues, ¿por qué no abordamos de modo, forma y manera integral el problema del fenómeno invasor de España?

    1º. Reformando nuestro modelo territorial, cuya primera medida sería ilegalizar cualquier formación cuyo ideario atente contra la unidad e integridad de España.

    2º. Implantando un Plan Migratorio acorde a los siguientes parámetros: necesidad racional y afinidad étnica-cultural.

    Adelantémonos, porque puede que llegue un día, más pronto de lo que pensemos, que perdidas Cataluña, Vascongadas, Ceuta, Melilla incluso Canarias, se quiera hacer ver que España puede vivir con una realidad distorsionada porque Felipe VI siga siendo y fuera… Conde de Barcelona, Señor de Vizcaya, Marqués de Ceuta, Vizconde de Melilla y Barón con grandeza de España de Canarias.

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