Julio Merino - 25 mayo 2022

Tanto es lo que se está robando que ya no importa que sea de día ni de noche ni fin de semana… el dinero del Estado (como lo diría la vendida ebrense Carmen Calvo) no es de nadie, o parece que es de todo el que tenga un puestecillo. Es increíble. Hablan de cientos de miles de euros, de millones,  como antiguamente se hablaba de céntimos. Y un robo es lo de los Partidos políticos. Reciben dinero por ser Partidos. Reciben dinero por participar en las elecciones. Reciben dinero por cada voto que sacan. Reciben dinero por cada Diputado. Y encima cuando llegan las elecciones les pagan los gastos electorales, las caravanas, los viajes, las pegatinas, y los asesores.

De ahí que sus lágrimas inunden los ríos cuando se quedan fuera del reparto. De ahí lo rápidos que están cuando hay que salir a la calle a aplaudir a alguien o a votar para que alguien siga en el sillón… ¿y España? ¿España?

¡Dios! Si hasta el Rey, o los Reyes, solo se preocupan de guardar y conservar su sillón y sus millones (¿o no es algo así lo que está pasando con el Rey don Felipe y no menos con la Reina doña Letizia?, que al parecer no ha querido ni ver a su suegro en este viaje de vergüenza que ha tenido este país que anda en la vergüenza y en la podredumbre). Y hoy les hablo así porque he leído la información que publica “Vox Populi” sobre lo que ha sucedido con “Adelante Andalucía” al quedarse fuera de las elecciones del 19 de junio para la Junta de Andalucía.

Lean, y se avergonzarán de que no haya nadie que ponga remedio a esta desvergüenza:

La coalición de izquierdas Por Andalucía, que encabeza Inmaculada Nieto (IU), y la coalición andalucista Adelante Andalucía, de Teresa Rodríguez, han solicitado a la Junta Electoral un anticipo de las subvenciones electorales por el mismo concepto: los fondos que le corresponden a la marca Adelante Andalucía, con la que concurrieron juntos a las pasadas elecciones autonómicas. El Parlamento adelanta a los partidos las subvenciones electorales que obtendrán en función del resultado de los comicios del 19 de junio para financiar sus respectivas campañas.

El problema es que ese dinero se calcula sobre el número de diputados y votos obtenidos en las pasadas elecciones, del 2 diciembre de 2018, y ambas coaliciones reclaman ahora “los derechos políticos y económicos” de la antigua Adelante Andalucía. La Junta Electoral ha respondido a ambas formaciones que disputan por el mismo concepto y les da de plazo hasta este sábado, a las 13.00 horas, para presentar alegaciones, es decir, para argumentar que los derechos adquiridos por haber formado parte de Adelante en 2018 son suyos y no de su adversario actual. La resolución del conflicto se conocerá el próximo lunes.

Ex socios enfrentados

Adelante Andalucía se presentó en 2018 como una coalición electoral con dos socios mayoritarios -Podemos e IU- junto a dos partidos andalucistas minoritarios: Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza. A mitad de legislatura reventó por dentro por las profundas desavenencias entre sus integrantes, principalmente, por la decisión de Unidas Podemos de entrar en el Gobierno de coalición de España con el PSOE de Pedro Sánchez, con el rechazo frontal de Rodríguez y su núcleo duro.

La gaditana terminó dejando la secretaría general de Podemos Andalucía, no sin antes usar su voto dentro de la coalición Adelante para facilitar la entrada a Anticapitalistas, partido al que también pertenece. Desde ese momento, las discrepancias entre Rodríguez e IU, el otro socio mayoritario de la coalición, se agravaron profundamente. El punto de no retorno fue la operación orquestada por la nueva dirección de Podemos -desde fuera del Parlamento- e IU, desde dentro, para expulsar a Teresa Rodríguez y otros diez diputados del grupo Adelante, bajo la acusación de tránsfugas.

Una reforma exprés del reglamento de la Cámara, validada por todas las fuerzas parlamentarias, sirvió de marco a dicha operación, que dejó el grupo originalmente de 17 diputados en seis escaños, ocupados todos por miembros de IU.

Ahora, Podemos e IU forman parte de la nueva confluencia Por Andalucía, junto a Más País, Equo e Iniciativa del Pueblo Andaluz, aunque los morados no son miembros de pleno derecho porque llegaron tarde al registro de la marca ante la Junta Electoral. IU, que sí está jurídicamente en la dirección de la nueva coalición, reclama los derechos políticos y económicos que emanan de Adelante, aunque haya renunciado a impugnar la marca electoral que se ha quedado Teresa Rodríguez, como confirmó Nieto en una entrevista a este periódico.

Debates electorales

La gaditana tiene también inscrito este nombre en el registro de partidos políticos del Ministerio de Interior, pero optó por presentarse a las andaluzas en el formato de coalición electoral -con otros dos partidos miembros originales de la confluencia original de 2018- para poder reclamar también las subvenciones electorales, pero sobre todo el espacio en la cobertura informática y en los debates televisados en campaña en medios públicos. Rodríguez alega que la actual Adelante Andalucía tiene más partidos miembros originales de la antigua Adelante que la nueva coalición que lidera Nieto, puesto que Podemos quedó fuera del registro de Por Adelante.

A la gaditana le preocupa, más que el adelanto de las subvenciones (que habría que devolver), la visibilidad de su grupo en los medios de comunicación públicos. Es la Junta Electoral Andaluza quien debe decidir sobre esto en función de lo que establece la ley sobre el reparto de espacio y publicidad para cada partido, y no de criterios periodísticos. El equipo de Teresa Rodríguez ha abierto también una línea de recaudación de donaciones privadas, con un tope de 10.000 euros por persona, para no depender sólo de la financiación pública.

 

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