No sé si este elemento del sistema, como es Risto Mejide, merece la oportunidad de poder dirigirse a una señora tan distinguida como Polonia Castellanos. Pero ya que Polonia le concedió tal oportunidad – que este no sabe valorar, según el tono y el contenido de sus palabras, blasfemia incluida – podía admirable señora haber sido más tajante; más clara e incisiva.

En primer lugar, empieza Risto tomando parte con Willy (cf:) ¿Qué pasaría si yo me…? Pues pasa que como ateo que como te confiesas, o bautizado tal vez y cómo te manifiestas, vas al infierno derecho, si no muy compungido te arrepientas de lo que estás haciendo. Pero para eso yo (Polonia) no he venido aquí, para escuchar tus insultos groseros; tú no haces ninguna entrevista, ya que no actúas de forma imparcial, sino formas parte de la postura de Willy y para lo que haces habla con el abogado de Willy por si te hiciera falta; o dale tus consejos a él que se los diga al juez, si le parece. Si quieres salir con una pancarta “Defendamos a Willy”, es tu problema, pero como periodista, sobras.

A hora un par de referencias a lo dicho por Endika Zulueta, abogado de W. Toledo. Se pregunta Endika de por qué los cristianos no perdonan las ofensas, ya que en el Evangelio se les dice que perdonen hasta “setenta veces siete”. O sea, su cliente se burla de los que creen en el Evangelio, y él ahora hace consejos de ese mismo Evangelio. Pues mira, antes que nada, del Evangelio un cristiano puede coger consejo más de un consejo, y uno muy valioso es de “no tirar perlas a los cerdos”, que creo se podía haber aplicado en este caso en cuanto a la entrevista con los indignos para tenerla. Y en cuanto al perdón… pues primero habría que pedirlo. Pero Willy está muy orgulloso de lo que dijo, y ni se arrepiente lo más mínimo.

Segundo, el perdón no quiere decir barra libre. Al que te rompa la puerta, tú le puedes perdonar si te lo pide… pero que al mismo tiempo arregle la puerta. Es decir, hay una exigencia de justicia que hay que satisfacer. Y eso es precisamente una de las finalidades del Código Penal. Por una razón muy simple: ofender a las personas está mal, y el que lo haga, debe ser castigado por ello de alguna manera. Si las ofensas a las personas saliesen gratis, tendríamos un estado fallido y la ley de la selva, lo cual no estimado Risto y Endika no podemos permitir. Para ello son las leyes de “César”, que bien certeramente recordó Polonia que se han de respetar.

Por último, se ha de resaltar una vez más la cobardía de estos “defensores de la libertad de expresión”. Una libertad que bien se esconde en el caso de molestar lo más mínimo a los musulmanes. Allí desaparece toda su gallardía, y todos sus “derechos” ni llegan a plantearse. Curioso, siendo el hecho de que les produce diversión la mofa de las creencias cristianas. Pero en otro caso puede que no salga gratis. No les sugiero a estos elementos que insulten a los musulmanes, hago resaltar su coherencia intelectual y periodística: cero.

Gracias, Polonia, por tus defensas de los cristianos.

Enlaces:

https://www.youtube.com/watch?time_continue=281&v=ko_6aUwaUbg&feature=emb_title

https://abogadoscristianos.es/polonia-castellanos-cuatro/?utm_source=salesmanago&utm_medium=email&utm_campaign=willy_toledo&utm_term=emailing3&sm-name=Milenko&sm-properties1=Bernadic%20Cvitkovic&sm-email=lr123456ie@gmail.com&phone=&smclient=0b297990-8044-11e8-94f9-0cc47a1254ce