Cuando hablamos de capacidades físicas nos referimos a la fuerza, velocidad, resistencia y flexibilidad, según la clasificación actual más aceptada, aunque en realidad solo existe tensión mecánica y lo que cambia es el sistema energético (somos como un vehículo que según la velocidad, intensidad, duración del esfuerzo... usamos un combustible u otro) pero ese es otro debate.

La frase en inglés a return to basics no es para equivocar al lector en que hay que evaluar como se hacía antiguamente mayoritariamente, o actualmente en sectores selectivos, con cronómetro en mano y sin darle un valor educativo, sino para enfatizar en la importancia de que lo básico hay que hacerlo bien, de nada sirven rendimientos altos y pasajeros, porque las modas van y vienen. Lo importante es, que independientemente de la ocupación de tu vida, ese mínimo de resistencia cardiorespiratoria (3 días a la semana caminar ligero-carrera continua a ritmo ligero-medio durante 30-40 minutos), 2-3 días de fuerza resistencia-hipertrofia de la musculatura general, y mantener la movilidad global (poder ponerse de cuclillas, que el hombro pase la horizontal o me pueda tocar la espalda, que las puntas de los dedos de las manos toquen el suelo) son necesarios para tener independencia funcional y en consecuencia una mejor salud. El ser humano está hecho para moverse, y hasta que no cambien los genes o se invente algo que modifique todo el panorama, así lo dice nuestro ADN (Pérez San Juan, 2019 a).

Visto lo anterior, algunas pruebas como el handgrip o la fuerza de prensa manual, el número de flexiones en el suelo, subir escaleras o el nivel conseguido en el Course Navette, dirán mucho de nuestro pasado, presente y futuro.

Empezando por el handgrip, Lee, J. (2019) realizó un trabajo donde 194.767 personas fueron incluidas en el análisis. Una mayor fuerza en prensa de mano se asoció con un 18% de descenso en la mortalidad por cualquier causa, y una menor fuerza se asoció con mayor mortalidad.

Lo que hay que aclarar que es la fuerza de agarre (handgrip) es una prueba que sirve como medida de la fuerza general de las personas, por lo que es el nivel de fuerza lo que se relaciona negativamente a cualquier causa de muerte. Y con la edad se producen pérdidas de masa muscular que debemos frenar con ejercicio físico, de ahí su importancia, porque la fuerza es sinónimo de salud.

En cuanto a pruebas como el Course Navette, lo que se pretende medir es el VO2 máximo de manera indirecta, según el nivel alcanzado en el test. Por si quedara alguna duda, los compañeros de Fissac así lo dejan patente en supervivientes de cáncer pediátrico quienes tienen mayor riesgo de mortalidad asociado a una peor forma física tras los resultados extraídos del trabajo de Ness, K. y colaboradores (2020), donde después de un seguimiento de 4 años, 21 (3.3%) de los supervivientes con intolerancia al ejercicio fallecieron, mientras que solamente 3 (0.7%) de los que no la tuvieron lo hicieron (p=0.007).

Otra prueba que dice mucho de nuestra salud es la capacidad de subir escaleras. Un buen rendimiento equivale a subir tres pisos de escaleras muy rápido, o cuatro rápido sin parar. Si no puedes, es un buen indicador de que necesitas más ejercicio, como así destaca el Dr. Peteiro (2018) quien en su estudio incluyó 12.615 participantes diagnosticados o con sospecha de enfermedad arterial coronaria. Durante una media de 4.7 años de seguimiento hubo 1.253 muertes cardiovasculares, 670 por cáncer y 650 por otras causas. Los resultados mostraron que mejores rendimientos fueron asociados con 9%, 9% y 4% de menor riesgo de muerte por problemas cardiovasculares, cáncer y otras causas.

Finalmente, pondremos otro ejemplo, donde lo primero es dejar claro como es la técnica del ejercicio cuando lo vayamos a medir, porque pasa el tiempo y los mismos errores continúan. No obstante, quien tenga interés en como realizar una flexión de brazos en el suelo o push up le remito a un trabajo propio anterior (Pérez San Juan, 2019 b).

Respecto a esta prueba, y para dinamizar este trabajo, nos valdremos de la excelente infografía realizada por el grupo Fissac (Castillo, A. 2019).


infografia_flexiones

En resumen, mantener un mínimo rendimiento en los componentes que conforman las capacidades físicas es una necesidad genética con muchas ventajas para nuestra salud.

Referencias

Pérez San Juan (2019 a). Genes: la necesidad de actividad física (en línea). Consultado el 24/02/2020 en: https://mundoentrenamiento.com/genes-la-necesidad-de-actividad-fisica/

Lee, J. (2019). Associations between handgrip strength and disease-specific mortality including cancer, cardiovascular, and respiratory diseases in older adults: a meta-analysis. J Aging Phys Act; 5:1-12. doi: 10.1123/japa.2018-0348. [Epub ahead of print]

Morales, J. (2020). Los supervivientes de cáncer pediátrico tienen mayor riesgo de mortalidad asociado a una peor forma física (en línea). Consultado el 24/02/2020 en: https://www.fissac.com/tag/vo2max/

Ness, K. K., (2020). Exercise intolerance, mortality, and organ system impairment in adult survivors of childhood cancer. Journal of Clinical Oncology, 38, 29-42.

Peteiro (2018). Performance on exercise test predicts risk of death from cardiovascular disease and cancer (en línea). Consultado el 24/02/2020 de: https://www.escardio.org/The-ESC/Press-Office/Press-releases/Performance-on-exercise-test-predicts-risk-of-death-from-cardiovascular-disease-and-cancer

Pérez San Juan (2019 b). Ejercicio Push-up: todo un clásico. Consultado del 24/02/2020 en: https://mundoentrenamiento.com/ejercicio-push-up/

Castillo, A. (2019). Hacer más de 10 flexiones seguidas se asocia con menor riesgo cardiovascular (en línea). Consultado el 24/02/2020 de: https://www.fissac.com/hacer-mas-de-10-flexiones-seguidas-disminuye-el-riesgo-cardiovascular/?fbclid=IwAR3DSBeX67anCkZJdnGCS95v2vm5BF95E5IHrq-DJ7Bk8ebR4OhHLvGlldY