A su llegada a los juzgados, este lunes, Willy Toledo ha vuelto a faltar públicamente a los sentimientos religiosos y desafiante vomitó por su boca: “Yo soy ateo y me cago en Dios todos los días”.

 Willy Toledo ha señalado que le "parece una vergüenza que se pueda judicializar a nadie por decir ¡Viva Franco!". "Me da asco que lo digan, pero me parece más repugnante que se pueda acabar en el banquillo", ha insistido.