Definir “encontrarse un gol” es ver el anotado por Saúl en el minuto 4’ del partido de anoche. Se suele aplicar esta definición cuando el equipo que lo consigue hace poco más que eso para llevarse la victoria en el partido.

El mejor conjunto en la actualidad, Liverpool FC, se presentó como un bloque compacto desde el primer minuto. Pero como esto va también de aprovechar errores y no tenerlos, tuvieron dos seguidos y Atlético se adelantó en la eliminatoria.

La jugada del gol, el 1-0 único en el partido, vino de un mal despeje de Virgil Van Dijk. Un jugador que apenas comete fallos, pero que esta vez despejó mal a córner. Bien posicionados en zona para el saque, Saúl, recibió un rechace de Fabinho y empujó el balón ante la salida del portero Alisson Becker. El marcaje en zona a balón parado tiene eso, que puedes dejar zonas sin cubrir.

A partir de ahí, control total de posesión de balón por parte de los ingleses. Y lo que demuestra que es un equipazo, dominio posicional. Para ello se requiere una inteligencia táctica muy alta de sus jugadores y, por supuesto, tenerlo trabajado.

Consiste en ocupar las zonas de robo, tanto en presión a rivales como a balones despejados. En este último caso, que fue el más común durante el partido, seguidamente se convierte en elaboración del juego. Es decir, se tiene una percepción muy alta de hacia dónde va el envío largo del rival y se juega directamente con un pase al compañero una vez que se ha recuperado.

En el bando atlético, era todo lo contrario. Lo que se había entrenado (y se lleva haciendo años) era encerrarse los once jugadores en repliegue intensivo en campo propio y salir en conducciones improvisadas por parte de los centrocampistas. Ahí se pudo ver a jugadores desperdiciados desde hace tiempo, como Koke y Saúl, corriendo con balón sin mayor objetivo que avanzar metros hasta que se lo quitasen.

Liverpool siguió intentando abrir esas líneas, buscando amplitud con la llegada de sus laterales. Y con otra arma que le suele dar ocasiones de gol, que es la entrada horizontal en área del interior (sobre todo, Henderson por la derecha) en paredes con el extremo de su lado, que previamente había dejado el pasillo libre arrastrando defensores.

Fue un esfuerzo inútil, y se llevaron un resultado muy negativo para la vuelta. De errores se aprende, y veremos si Atlético de Madrid no repite lo mismo que la temporada pasada en Turín, donde no avanzó de medio campo.

Dependerá de lo que prepare su entrenador. Allí no podrá estar dirigiendo a la grada más que a sus jugadores, como suele ser habitual en él. Aquello sí será Anfield...