Es uno de los personajes del llamado procés. Pasó de juez a conferenciante de 2015 a 2016. Un personaje que desapareció como había llegado. Lo recompensaron siendo senador (2015-2017) y actualmente jubilado.

En cada conferencia que daba Vidal subía el pan. A pesar de ser juez, no se daba cuenta de las cosas que salían de su boca. En cierta ocasión, dirigiéndose a los que querían oírlo, les dijo:

En estos momentos, y no os diré cómo lo hemos logrado porque lo hemos conseguido de manera absolutamente ilegal, tenemos todos vuestros datos tributarios”.

Sabemos exactamente con nombres y apellidos cuáles de los 801 jueces se quedarán y cuáles se marcharán, lo sabemos perfectamente, y sabemos cuál será la persona que, en caso de que un juez se marche el viernes a España, abrirá el lunes el juzgado”.

El establishment del procés lo utilizó para vender el procés. Era juez de la Audiencia provincial de Barcelona. Eso daba confianza, o al menos eso pensaban los líderes independentistas. Ahora bien, que un juez hable de la ilegalidad de los datos fiscales, no es muy tranquilizador. La verborrea de Vidal también se centró en el ilegal referéndum del 1 de octubre de 2017…

Hay una dotación de unos 400 millones de euros en los presupuestos de la Generalitat de 2017 para organizar el referéndum y construir las estructuras de Estado. No os diré en que epígrafes de los presupuestos están incluidos porque están debidamente camuflados, porque si no nos lo impugnaran inmediatamente”.

El 12 de febrero de 2018 tuvo que declarar como imputado ante el juez de instrucción 13 de Barcelona. Pues bien, lo negó todo. Vidal alegó que en sus conferencias sobre una Cataluña independiente hablaba de futuribles, lo que implica que los contenidos eran políticos y no tenían porque ser reales. En resumen, mentía. Nada de lo que dijo era cierto. Así se estructuró el procés y así van las cosas.

Con anterioridad, en febrero de 2015, el Consejo General del Poder Judicial suspendió a Vidal por participar en la redacción de una futura constitución para Cataluña. El juez Vidal, en un acto público aseguró que “es perfectamente legítimo no obedecer una ley”, en referencia a la Constitución española. Y esto lo decía un juez. ¡Fantástico!

Santiago Vidal fue una marioneta del poder. Lo utilizaron y lo abandonaron cuando ya no les fue útil. Como pasa siempre en la política.