Esta España grande y noble, esta España de nuestros ensueños, esta España que, organizando inteligentemente sus industrias, puede acudir a la lucha económica en el mercado extranjero, y allí, en aquel terreno libre de la inteligencia y del trabajo, vencer; único medio de llegar a ser una Nación rica y poderosa”.

En 1915 el Congreso de los Diputados se negó a aceptar una propuesta de modernizar la armada española adquiriendo submarinos y torpederos. Este personaje que fue teniente en Madrid, capitán en Sevilla y teniente coronel en Lérida. Que de 1905 a 1915 fue diputado. Que se sentía español por encima de todo se llamaba Francesc Macià. La negativa a su propuesta supuso que se pasara al lado oscuro, al independentismo.

 Si, antes de 1915, decía “no sólo Cataluña no es separatista ni quiere serlo”, en 1923 se pronunciaba así:

 “El pelito catalán no se soluciona económicamente; no tiene solución jurídica… Hace falta que la tierra catalana se riegue con sangre de los defensores de la máxima liberación… Si los sectores diversos del nacionalismo catalán no se cruzan con el valor de comenzar la faena abnegada y cruel, que dejen en manos de todos los patriotas la decisión. Que es fácil un plebiscito y si la mayoría de los nacionalistas catalanes opinan afirmativamente, que los jóvenes líderes del movimiento catalán ocupen su lugar… Ser combatiente de la acción directa quiere decir tener una cuerda a punto para que el traidor no se venda por segunda vez la Patria… quiere decir imponer el browning en mano al respecto de la dignidad de la raza… Esta falta de violencia con el enemigo ocasiona graves prejuicios a nuestra causa… Oh patriotas, como se nos rebela la sangre el día -cada día- que tenemos de bajar de un tranvía avergonzados de la esclavitud; que hasta un insignificante cobrador de tranvía, castellano, nos puede poner en la observación… Hay un solo camino bueno y es este: la acción directa”.

Los tiempos han cambiado, quizás el lenguaje puede ser más moderado o no. Ahora bien, en el siglo XXI siguen pensando en un referéndum, en verter sangre, en su odio a los castellanos, en la raza catalana t en la acción directa. Desde 1923 no han evolucionado.