La nación catalana es la reunión de los pueblos que hablan el idioma catalán. Su territorio comprende: Cataluña con los condados de Rosellón y la Cerdaña, el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca. Los tres pueblos que forman la nación catalana tienen una constitución política propia y están federados entre sí y con el Reino de Aragón mediante ciertas condiciones que son objeto de una ley especial. Cataluña es el Estado político formado, dentro de la Confederación, por los catalanes del Principado y de los condados del Rosellón y de la Cerdaña. El Principado de Cataluña es libre e independente”.

 

Este fragmento se conoce como Juramento de Felipe V y, como dice la carta a los lectores del periódico La Vanguardia “creo que las explicaciones sobran”. Pues no sobran. Porque es falso. Felipe V nunca juró ni esto ni nada parecido. El engaño lo publicó Antoni Porta i Berguedà en el libro La victoria catalana de 1705, de 1984. El inventor de esta mentira histórica fueron Josep Coroleu Inglada y Josep Pella Forgas, que publicaron Los fueros de Cataluña en el año 1878.

El falso juramento habla de constitución. ¿La tenía Cataluña? No. El término constitución equivale a leyes o normas. El rey, en su discurso inaugural de la Cortes, daba una serie de mensajes para el buen funcionamiento del territorio. Y una vez aprobada se convertían en ley. Todas ellas se conocían como constituciones que podían seguir siempre vigentes o cambiadas cuando se convocaban nuevas Cortes. En resumen, las constituciones eran normas o leyes que formaban parte de los usos y costumbres de cada época. 

No habla de los fueros directamente, pero si al hablar de la ley especial con la Corona de Aragón. El fuero era un privilegio del que solo gozaban nobles y comerciante. En el interior de Cataluña había fronteras. Esto significa que un fabricante de paños con fábrica en Igualada, si quería vender en Barcelona, tenía que pagar tres tributos, uno por cada territorio con diferente señor por el que circulaba. 

En realidad hablamos de un arancel. Los fueros no eran privilegios o leyes que beneficiaban a todos los catalanes. Solo unos pocos se beneficiaban de él.

Con lo cual, ni existí una nación catalana con el Rosellón, Cerdaña, Valencia y Mallorca, ni tenía una constitución, ni se regía por unos fueros, ni Cataluña era libre e independiente antes del 1714. Todo esto es una gran mentira histórica.