El Orfeó Català es la principal y más famosa agrupación coral que hay en Cataluña. Fundada en 1891 por Lluís Millet y Amadeu Vives. En primer lugar, glosamos la vida de los dos cofundadores del Orfeón Catalán.

Lluís Millet (1867-1941) estudió con Rodoreda, Pedrell, Fuente Vidiella. En Sant Cugat dirigió el coro de hombres La Lira. En 1891 fundó el Orfeó Català. En el 1896 fue elegido profesor de solfeo, teoría musical y conjunto vocal en la Escuela Municipal de Música. Tras la muerte de Nicolás fue director. En 1897 fundó la Capilla de San Felipe Neri. Además, fue maestro de capilla en la Iglesia de los Padres Felipones y en la Basílica Parroquial de Nuestra Señora de la Merced. En el 1906 fue nombrado miembro de la Asociación Diocesana de Música Sagrada. Entre las muchas composiciones hechas por Millet destacamos: El canto de la bandera, Los mozos de Sant Boi, Els Pastorets, El conde Arnau. Destacaremos dos escritos de Millet: El canto popular religioso (1912) y De la canción popular catalana (1917).

Amadeu Vives (1871-1932) estudió con Ribera y Pedrell. Fue maestro de capilla de las religiosas de Loreto. Después de 1895 se trasladó a Madrid para iniciar una carrera musical completamente teatral. Fue catedrático de composición en el Conservatorio de Madrid. Vives dignificó la zarzuela. Entre las muchas que escribió destacamos: Don Lucas del Cigarral, La Balada de la luz, Doloretes, El Tirador de palomas, Bohemios, Juegos Malabares, Anita la risueña, Maruxa, El señor Pandolfo, Trianerias, Balada de Carnaval, Doña Francisquita, El talismán. De las obras catalanas destacamos: La balanguera, El Emigrante, Follies y paisajes. Añadiremos dos escritos de Vives: El entusiasmo es la sal del alma (1927) y Julia (1971), recopilación de artículos y conferencias.

Las malas lenguas dijeron que durante la estancia de Vives en Madrid se convirtió en un compositor castellano. El mismo Vives desmintió aquella falsedad: “Yo os aseguro que toda mi música es pensada y escrita en catalán; el de ahora no se podrán dar cuenta, pero algún día, cuando sea muerto, lo descubrirán quienes lo estudien sin prevenciones y por encima del ambiente de nuestro tiempo”. Una vez explicada brevemente la vida de los dos cofundadores del Orfeón Catalán, nos centraremos en la institución.

La primitiva idea era de mezclar la canción popular con las obras corales de Bach, Beethoven, Haendel, Wagner, Haydn, Berlioz, Mahler... Asimismo, pensaron en hacer un coro únicamente masculino, pero el entusiasmo que despertaron entre la población los conciertos cantados por el coro de la Capilla Rusa, les dio la idea de fundar dos coros: uno de mujeres y uno de niños. La primera audición del Orfeó Català tuvo lugar en 1892. En 1893 tenía 50 cantantes y 62 socios, en 1905 ya tenía 185 cantantes y 1.358 socios. En 1896 se bendijo la bandera en Montserrat. Ese mismo año fundaron el grupo femenino del Orfeó Català dirigido por Emerenciana Wehrle y José Lapeyra. También en 1896 se fundó el grupo infantil del Orfeó Català dirigido por Josep Maria Comella, Joan Tomás y Francisco Pujol.

El acercamiento hacia la pequeña burguesía -en contraposición con el Liceo, que era dirigido por la alta burguesía- de Millet y Vives provocó las primeras diferencias dentro la organización. Millet creía que la financiación que podía aportar el pequeño burgués ayudaría al Orfeó. Enric Morera pensaba que esta manera de actuar rompía con la idea inicial de Anselm Clavé y se desligó del Orfeó Català y fundó en Sitges el Orfeó Catalunya Nova.

En 1897 ganaron tres premios en el concurso internacional de orfeones hecho en Niza. En el 1901 una gira de conciertos los llevó a Marsella, Perpiñán y Montpellier. En 1903 organizaron las Fiestas de la Música Catalana, una especie de juegos florales musicales. Ese mismo año apareció el primer número de la Revista Musical Catalana. En 1905 se inician la construcción del Palau de la Música Catalana, sede permanente del Orfeó Català. La inauguración del Palau tuvo lugar el 15 de febrero de 1908.

Algunos hechos importantes del Orfeó Català, en aquellos años fueron los siguientes: la interpretación de la Misa en si menor de J.S. Bach los años 1911 y 1912 para el Tercer Congreso Internacional de Música Sagrada y el Centenario de Richard Wagner respectivamente. El año siguiente cantaron la Oda Siciliana de Haendel. En 1914 van a Paris y en Londres. En 1915 cantaron el Réquiem de Mozart. En 1916 cantaron el oratorio Las estaciones de Joseph Haydn. En 1917 cantaron Las bienaventuranzas de César Franck. En el años 1921-23 la Pasión según San Mateo de J.S. Bach. En 1925 fueron a Roma y los recibió el Papa Pío XI. En 1924 interpretaron la Novena sinfonía de Beethoven. Y en 1927 la gran Misa Solemnis de Beethoven.

Pues bien, el 11 de junio de 1949 Franco visitó Cataluña. Entre los actos llevados a cabo recibió a la junta del Orfeó Català. Durante toda la dictadura el Orfeó Català pudo seguir con sus actuaciones e, incluso, siguió cantando en catalán.