Este es otro de los personajes del procés que fue utilizado y repudiado. Cotarelo nació en Madrid en 1943. Es un politólogo, publicista, escritor, traductor, catedrático emérito del Ciencias políticas y de la Administración de la UNED. En los últimos años, Cotarelo ha destacado por su incondicional apoyo al “derecho a decidir” y al independentismo catalán. En 2017 cerró las listas de ERC en las elecciones catalanas. Luego ha formado parte de la Crida Nacional per la República.

En un momento determinado Cotarelo se dio cuenta que lo utilizaron y que todo aquello que había defendido era mentira. En sus últimas declaraciones ha afirmado que “el último engaño consiste decir que, con las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), dentro de 4 o 6 años, España se hundirá y seremos independientes. Dentro de 4 o 6 años no pasará nada, como no ha pasado con el juicio-farsa del 1-O. Tal vez, España lo repetirá. Mientras tanto…”.

A pesar de ello es un personaje dual. Mientras declara que el tribunal del 1-O no tiene responsabilidad, “son jueces franquistas de todo la vida”, o “la independencia. No hay otra. Que los españoles aprendan. Es lo que ocurrió con Portugal, que se desvinculó pese a la obstinación castellana. Que los castellanos se bajen del burro. Pero no, ahí siguen defendiendo sus andrajo”; poco después se va al otro extremo afirmando que “el republicanismo catalán no es independentista. Fue un engaño”. O que las sectas -refiriéndose a los diferentes pensamientos dentro del separatismo- “hacen tres cosas ante las críticas: si pueden, aniquilan al crítico; si no pueden, lo insultan personalmente y lo vetan en sus medios de comunicación”.

Y teniendo en cuenta el personaje, si se quiere espectáculo, se le tiene que invitar a TV3. Un Cotarelo en horas bajas puede dar mucho juego, como así ocurrió en el programa Preguntes Freqüents que dirige la periodista Cristina Puig. Cotarelo entró al trapo diciendo: “Agradeceros haberme invitado a vuestro programa. Hacía más de 2 años que no pisaba un plató de TV3 y os echaba mucho de menos”.

Como era de espera se las tuvo con la presentadora: La mala educación de esta chica, Cristina Puig, es inversamente proporcional a su profesionalidad y capacidad mental”. Parte del enfrentamiento se desarrolló así…

- Cotarelo: “Sí señora, estoy respondiendo”.

- Puig: “A mí no me lo pregunte”.

- Cotarelo: “Y yo le pregunto a Usted, que somos educados, Usted da por descontado que la otra oposición al diálogo...”.

- Puig: “Que yo no lo doy por supuesto señor Cotarelo”.

- Cotarelo “Yo estoy hablando de lo que estoy hablando, y si no lo importa me deja continuar”.

- Puig: “No quiero acabar mal esta noche y el sr. Cotarelo me dice que lo interrumpo. ¿Se está riendo?, o me está tomando como no me está haciendo caso. ¿Me está entendiendo?”

- Cotarelo “Perfectamente, no es muy difícil”

 

Sentenció el conflicto diciendo: “El problema es cuando los periodistas como Cristina Puig están a las órdenes de un partido político, como ERC. Cuando vetan, censuran o tratan de linchar a los discrepantes. Esto es el fascismo en los medios de comunicación”.