La tradición dice que Guifré el Pilós, en su lecho de muerte, le pidió a Carlos el Calvo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que le concediera un escudo de armas. Este puso sus cuatro dedos en la herida del moribundo y sobre su escudo deslizó los dedos. Con ello creó la senyera, actual bandera oficial de Cataluña.

Esta leyenda o tradición, repetida hasta la saciedad y conocida por la inmensa mayoría de los catalanes es del todo falsa. El conde de Urgel, Cerdaña, Barcelona, Gerona y Osona Guifré el Pilós nació en Prades (Francia) en el 840dC. y falleció en Barcelona el 11 de agosto del 897dC. Fue el fundador de la Casa Condal de Barcelona, siendo el primer conde que transmitió por herencia sus títulos nobiliarios.

Por su parte Carlos II de Francia nació en Fráncfort de Meno (Alemania) el 13 de junio del 823dC. y murió en Monte Cenis (Aurieux) el 6 de octubre de 877dC. Fue rey de Aquitania, de la Francia Occidental, de Italia emperador carolingio y duque de Maine.

En primer lugar es imposible que Carlos el Calvo estuviera en el lecho de muerte de Guifré el Pilós, pues había fallecido 20 años antes. Tampoco es cierto lo del escudo heráldico. En la Baja Edad Media, a medida que las armas se fueron sofisticando, los caballeros se fueron cubriendo con más piezas metálicas para protegerse. Todos los caballeros iban igual de armados. Er muy difícil distinguirlos. Por eso empezaron a dibujarse una serie de signos en los escudos. Con lo cual los escudos heráldicos nacieron en el siglo XI, tres siglos después de la muerte de Guifré el Pilós.

Estos errores heráldicos no son nuevos. Si la factoría Renaixença engrandeció la leyenda que hemos explicado, los actuales políticos catalanes también se llevan la palma. La Convergència del expresidente Artur Mas es un caso claro.

Con Mas empezó todo. Él ha llevado a Cataluña a lo que es hoy. Él utilizó un órdago contra Marian Rajoy, que ha sido la ruina para unos y un modus vivendi para otros. Y es que, si nos creemos lo de Carlos el Calvo, nos lo podemos creer todo.

Pues bien, CiU exigió que se eliminara la Cruz de San Andrés de los aviones militares españoles. Esto lo planteó en Bruselas, al considerar que es un símbolo recuperado por el franquismo durante la guerra civil. El franquismo es el enemigo.

La Cruz de San Andrés o de Borgoña se introdujo en la heráldica española en el 1506, cuando Felipe I el Hermoso colocó en su escudo el signo distintivo de su madre, María teresa de Borgoña. También fue emblema de los Tercios de Flandes y del Carlismo.

Es cierto que Franco la utilizó para distinguir los aviones nacionales de los republicanos, pero no fue un invento de Franco. En 2018 el Congreso de los Diputados rechazó quitarla de los aviones del Ejército del Aire.