La Comunidad de Madrid ha creado nuevas áreas que favorecen la biodiversidad en torno al proyecto Arco Verde, con 18 reservas de polinizadores y lepidópteros que ofrecen refugio y alimento a los insectos, en los primeros 67 kilómetros ejecutados de los 200 previstos.

Para ello se ha procedido al vallado de espacios y se han creado estructuras que facilitan un resguardo a la fauna local para protegerse del frío y los depredadores, junto a los que, además, se han sembrado o plantado diferentes especies de flora. Estos refugios incluyen nidales para abejas solitarias y áreas de suelo desnudo, pilas de madera muerta para fomentar la presencia de especies saprófitas que la descomponen y muros vivos o estructuras de piedras apiladas para fauna auxiliar, como los reptiles.

Las especies vegetales se han seleccionado con la colaboración de la asociación no lucrativa Brinzal, atendiendo a que puedan servir de alimento a los insectos polinizadores, por ser productores de néctar para los adultos o plantas nutricias de las larvas. También se ha considerado que tengan un carácter autónomo y no alergógeno, así como una época adecuada de floración, que debe ser entre febrero y octubre.

La consejera de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura, Paloma Martín ha ensalzado “el claro avance en la recuperación de biodiversidad y en la mejora del paisajismo en Arco Verde, que va a vertebrar la región en torno a la naturaleza, lo que permitirá reducir la huella de carbono, favorecer la conservación del suelo y fomentar la biodiversidad de nuestro territorio”.

El Gobierno regional ha firmado protocolos de colaboración con los 25 ayuntamientos por los que va a pasar el trazado, así como para conectarlos con los tres grandes parques de la Cuenca Alta del Manzanares, curso medio del río Guadarrama y Sureste. Actualmente se están concretando futuras acciones con los consistorios, como las de mejora de fauna y flora en sus entornos urbanos y periurbanos, en una iniciativa que ya ha incluido la plantación de 75.000 árboles y arbustos de más de 50 especies autóctonas, así como la creación de cuatro láminas de agua y 85 infraestructuras de mejora de hábitats para las aves.

Hasta el momento se ha realizado el trazado y las primeras actuaciones en los municipios de Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Madrid, Boadilla del Monte, Pozuelo de Alarcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Pinto, Paracuellos de Jarama y San Fernando de Henares. A lo largo de este año se desarrollarán otras actuaciones en tramos que atraviesan terrenos de Torrelodones, Las Rozas de Madrid, Hoyo de Manzanares, Colmenar Viejo, Tres Cantos y Majadahonda, con una inversión prevista de más de 2,6 millones de euros.

Martín ha recordado que este proyecto, que comenzó en 2019 y continuará hasta 2026, cuenta con una inversión de 15 millones de euros. Asimismo, ha señalado que esta iniciativa “marcará el camino de lo que en el futuro será una malla cada vez más tupida de corredores ecológicos, que extenderá la conectividad ambiental al conjunto de la región”.