La Comunidad de Madrid ha confirmado la presencia de una especie de insecto, Chilotomina oberthuri, del que no existen registros reales publicados anteriormente en nuestra región, que ha sido descubierto en una pequeña rama de espino albar en Arganda del Rey, en el cerro Camino de la Dehesa, a menos de 50 metros de los límites del Parque Regional del Sureste.

Este coleóptero se asemeja a los escarabajos y es una especie endémica de la Península Ibérica, es decir, que solo se encuentra en algunas regiones del centro-oeste y suroeste de España y en el sur de Portugal. La especie ha sido vista en muy pocas ocasiones y se sabe de su existencia por la localización de ejemplares aislados. Fuera de estos lugares y del reciente hallazgo en nuestra comunidad autónoma, no se encuentra en ninguna otra parte del planeta.

La Comunidad de Madrid es un paraíso de biodiversidad y cada especie nueva de flora o fauna hace más ricos y completos sus ecosistemas. Además, al tratarse de una especie endémica, el descubrimiento añade un valor añadido de singularidad. Los técnicos especializados de la Comunidad que han trabajado en el proyecto creen que podría existir una población muy pequeña, ligada a la planta del majuelo o espino albar, donde suelen encontrarse los ejemplares de este coleóptero de coloración contrastada y brillante.

El trabajo de estos profesionales ya ha sido revisado y aceptado por dos evaluadores anónimos, expertos en la familia Chrysomelidae (Coleóptera), y próximamente será publicado en el Boletín de la Sociedad Andaluza de Entomología, una de las revistas científicas entomológicas más prestigiosas de España.

El ejemplar de Chilotomina oberthuri (Lefèvre, 1876) localizado en Madrid es un macho, que ha quedado depositado para su estudio en las colecciones de Entomología del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Este descubrimiento ha sido realizado por un equipo especializado de la Dirección General de Biodiversidad, de manera conjunta con los técnicos de Botánica, Cartografía y Entomología del Servicio de Conservación y Gestión del Parque Regional del Sureste, que harán un seguimiento del terreno para ver la posible aparición de nuevos ejemplares.

La investigación ha contado con la colaboración del doctor en Ciencias Biológicas, Pablo Bahillo de la Puebla, uno de los especialistas en el estudio de los insectos con mayor reconocimiento en nuestros días.