Siete pollos de águilas de Bonelli han volado de sus nidos en la temporada reproductora de 2020 en la Comunidad de Madrid, gracias a las acciones en favor de esta especie amenazada desplegadas por el proyecto europeo AQUILA a-LIFE e iniciativas similares previas. Esta cifra de pollos volados no se alcanzaba con la muy escasa y amenazada población madrileña de águila de Bonelli desde hace más de tres décadas. 

"Es un sensacional balance reproductivo que nos hace volver a albergar grandes esperanzas con respecto a la recuperación del águila de Bonelli en la Comunidad de Madrid, tras haber estado esta especie a punto de desaparecer a escala regional", afirma Ernesto Álvarez, presidente de GREFA, asociación conservacionista que coordina el proyecto AQUILA a-LIFE.

De estas nuevas águilas de Bonelli, cinco han nacido de cuatro nuevas parejas creadas en la Sierra Oeste de Madrid gracias a la reintroducción de ejemplares estos años atrás. A estas parejas hay que sumar una más formada por ejemplares salvajes no reintroducidos que nidifica en la zona este de la Comunidad de Madrid y que ha tenido dos pollos este año.

AQUILA a-LIFE también se encarga del seguimiento de dos parejas más de águila de Bonelli que aunque tienen sus nidos en las provincias de Guadalajara y Toledo, el territorio que regentan entra parcialmente en la Comunidad de Madrid. Ambas parejas han criado dos pollos cada una en 2020.
 
Los otros territorios AQUILA a-LIFE
GREFA comenzó con las liberaciones de águila de Bonelli en la Comunidad de Madrid en 2010 y poco a poco se ha ido mejorando la técnica de reintroducción, a través del proyecto LIFE Bonelli desde 2013 y del actual proyecto AQUILA a-LIFE desde 2018.

AQUILA a-LIFE actúa también en Mallorca, donde en 2020 han nacido nueve pollos de seis de las diez parejas de águila de Bonelli formadas en esta isla, que se ha convertido en el mejor ejemplo de cómo las reintroducciones de ejemplares pueden devolver una especie amenazada a un territorio donde se extinguió. De las águilas de Bonelli nacidas este año en la isla balear, actualmente sobreviven siete.

Este proyecto también trabaja en Navarra, Álava y Cerdeña (Italia), donde aún no crían las águilas de Bonelli liberadas, aunque se espera que lo hagan en breve. "Aún así, estas tres zonas han experimentado importantes avances gracias a las liberaciones de ejemplares por parte de AQUILA a-LIFE, como por ejemplo la corrección de tendidos eléctricos peligrosos para las aves, una amenaza a la que el águila de Bonelli es muy vulnerable", recuerda Álvarez.
 
Un fostering que funcionó
Se da la circunstancia de que una de las parejas de águila de Bonelli que han criado en 2020 en la Comunidad de Madrid perdió su único huevo de esta temporada por causas desconocidas. Por este motivo ha sido objeto de una actuación consistente en la introducción en su nido de un pollo de la misma especie, pero criado en cautividad por otra pareja de águila de Bonelli en las instalaciones de GREFA Majadahonda (Madrid).

El pollo fue bien acogido por sus padres adoptivos y hoy vuela con normalidad por los cielos madrileños. "Con esta acción, conocida por los expertos como fostering, hemos querido resarcir del fracaso reproductor a esta pareja primeriza de águilas de Bonelli y favorecer que mantengan activo su instinto para criar", explica Álvarez.  

El águila de Bonelli, también llamada águila perdicera, es una de las aves rapaces que se encuentra en regresión en gran parte de sus poblaciones europeas. La mitad de su población en el Mediterráneo Occidental se encuentra en la Unión Europea, sobre todo en España y también en Italia (concretamente en Sicilia) y Francia.