En el Molino del Real Monasterio, en Navalagamella, podemos apreciar la reutilización de materiales, en este caso con las muelas del molino la solera y la corredera o voladera.
 
 
La solera al ser más gruesa se ha reutilizado como mampostería en los muros, en el caso de la voladera que es más fina, ya que es la piedra móvil a la que el rodezno imprime el movimiento rotatorio, se ha reutilizado para hacer la base del caz.
 
 
La reutilización de materiales ha sido una práctica muy habitual a lo largo de la historia, ya nuestros antepasados reutilizaban el sílex y las pieles de animales o en el caso de Pompeya destruida en el 79 d.c. se acumulaban los residuos al otro lado de la muralla para recuperar y reutilizar los materiales más adelante.