La obra ofrece el diagnóstico más completo y actualizado de un grave problema de conservación para gran número de aves en nuestro país.
 
Este Libro Blanco, publicado por el proyecto AQUILA a-LIFE, propone las soluciones necesarias para mitigar las electrocuciones de aves.
 
Este documento recientemente publicado ofrece el diagnóstico más completo y actualizado de uno de los más graves problemas de conservación que sufren gran número de aves en nuestro país, muchas pertenecientes a especies protegidas e incluso amenazadas, y lanza una serie de propuestas para contribuir a su solución. 

Es la primera vez que se publica en España un Libro Blanco de esta temática. Su edición ha corrido a cargo de la asociación conservacionista GREFA por encargo del proyecto europeo AQUILA a-LIFE, dedicado a la recuperación del águila de Bonelli o águila perdicera.

"No por casualidad la electrocución es la principal causa de mortalidad del águila de Bonelli en España", recuerda Ernesto Álvarez. "Tanto es así que de más de trescientos ejemplares de esta especie dotados con emisores GPS, que han sido seguidos desde hace diez años, casi el 25% murió por este impacto de los tendidos eléctricos", explica el presidente de GREFA.

Las aves rapaces, especialmente vulnerables
Estudios científicos y campañas ecologistas vienen advirtiendo en nuestro país de la muerte masiva de aves por los impactos causados por los tendidos eléctricos, en especial la electrocución, desde los años ochenta del pasado siglo. La electrocución tiene lugar por lo general cuando un ave se posa en el apoyo (poste o torreta) de un tendido eléctrico. La descarga eléctrica, a menudo letal, se produce al contactar el animal con dos cables conductores en forma simultánea (por ejemplo, al abrir las alas) o incluso más frecuentemente al contactar con un cable conductor y la derivación a tierra a través del apoyo.

La muerte por electrocución es más frecuente en aves que acostumbran a posarse en los tendidos eléctricos y que por su tamaño alcanzan ambos conductores o un conductor y el apoyo, siendo las aves rapaces de mediano y gran tamaño, como el águila de Bonelli, especialmente vulnerables a este tipo de mortandad.

Documento de referencia para todas las partes
En los últimos años se están aplicando diferentes medidas para prevenir y reducir las electrocuciones de aves desde diversos sectores como compañías eléctricas, autoridades ambientales e industriales, fabricantes de material aislante y asociaciones de conservación de la naturaleza. El Libro Blanco de la electrocución en España apuesta por un enfoque que aúna toda esta experiencia con el fin de contribuir a solventar el problema, reflejando tanto los aspectos técnicos y económicos como los ambientales en el centenar de páginas de esta publicación, apoyadas por gran cantidad de tablas, figuras y mapas.

"Nuestro objetivo es ofrecer un documento de referencia para todas las partes clave en la solución de la electrocución de aves y reforzar así el trabajo multidisciplinar que se ha puesto en marcha en los últimos años para mitigar este problema", indica la bióloga Carlota Viada, encargada de la edición de la obra. Ejemplo de ello es que este Libro Blanco refleja buena parte de los mensajes y propuestas que desde 2016 viene realizando la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos, creada por varias entidades conservacionistas, entre ellas GREFA.

La publicación del Libro Blanco de la electrocución en España coincide con el recién iniciado proceso de reforma del Real Decreto 1432/2008, que establece medidas para la protección de la avifauna contra la colisión y la electrocución en líneas eléctricas de alta tensión. "Estamos convencidos de que la información y las recomendaciones que aparecen en este Libro Blanco serán de gran utilidad para elaborar una nueva normativa más ambiciosa, que sustituya al real decreto vigente, que a día de hoy es totalmente insuficiente dada la magnitud del problema", indica Álvarez.


DESCARGA EN PDF
El Libro Blanco de la electrocución en España está disponible para su descarga en PDF en la web del proyecto AQUILA a-LIFE:
 
Fuente: www.grefa.org