Al director de teatro, cine y televisión Lilo Vilaplana le llevó varios años gestar un proyecto que no solo impulsa su carrera y demuestra la calidad de su trabajo, sino que se entronca con un dolor muy visceral, con un episodio terrible de la historia de Cuba, silenciado en la isla, y poco o mal conocido en el exterior.

Se trata de su película Plantados, con guión del propio Vilaplana, Ángel Santiesteban y Juan Manuel Cao, que refleja la realidad de los presos políticos en Cuba, aquellos que se ‘plantaron’ ante sus carceleros y el régimen, porque su libertad estaba por encima del dolor y la humillación. Mientras se les intentaba anular como seres humanos, los ‘plantados’ reafirmaron sus principios, aunque les costara la vida.

 
 

La cinta, basada en testimonios de ‘plantados’, narra cómo Ramón, ex preso político, encuentra en Miami a uno de los guardias de la prisión donde lo torturaron en Cuba. Al ver a este ex guardia, llamado Mauricio, se activan en Ramón dolorosos recuerdos, y el pasado llega a la actualidad para pasar cuenta de los horrores.

En días previos al estreno de esta película en el Festival de Cine de Miami, DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con su director y varios de los actores que integran el elenco, quienes nos acercan al interior de un emotivo proceso de rodaje.

“Desde hace más de 20 años, el empresario cubano Leopoldo Fernández Pujals, sobrino de un preso político ‘plantado’ ya fallecido, José Pujals Mederos, y algunos de sus compañeros de presidio, tenían el proyecto de realizar un filme sobre estos hombres que no hicieron concesiones frente a la dictadura y quedaron por años en calzoncillos: todos se negaron a ponerse el uniforme de los presos comunes”, explicó el director Lilo Vilaplana.

Como parte de la programación del Miami Film FestivalPlantados tendrá su estreno el viernes 12 de marzo, a las 6:30 pm, en el Silverspot Cinema, en downtown Miami. La película se podrá ver online el sábado 13.

El Miami Film Festival se celebrará del 5 al 14 de marzo en formato virtual y con proyecciones en algunos cines de la ciudad, entre ellos el Silversopt Cinema.

Según agregó, los ex presos Ángel de Fana y Ernesto Díaz Rodríguez decidieron hablar con Fernández Pujals para revivir el proyecto, y lo invitaron a una reunión “con Leopoldo, Ángel, Ernesto, otro ex preso político, Perdomo, y el abogado Marcell Felipe. Ese día pactamos iniciar la película desde el guión”.

En el elenco destacan Carlos Cruz, Albertico Pujols, Héctor Medina, Adrián Mas, Conrado Cogle (‘Boncó Quiñongo’), entre otros.

Ricardo Becerra encarnó el papel de Ramón joven, que en las secuencias de la actualidad interpreta Gilberto Reyes. “Esto hizo interesante el proceso, teníamos que trabajar juntos, había gestos, formas de caminar, muchas cosas que debíamos cuidar”, enfatizó el actor. “Pero a la vez nos nutrimos de testimonios reales. Los presos políticos, cuando se reunían con nosotros, sin duda pusieron el grano de arena que faltaba. Esta cinta era algo más que eso: estábamos haciendo historia, una historia que no se conoce, pero que pronto se develará”.

“Soy de una generación joven dentro de la dictadura y a mis veintitantos me fui de Cuba sin conocer estos sucesos tan horribles. Estoy seguro de que, al igual que yo, cuando esos jóvenes cubanos sepan la cruda realidad, nunca volverán a confiar en ese régimen que nos engañó por más de 60 años. Es importante que estos crímenes no queden impunes y que juntos exijamos: nunca venganza, pero sí justicia. Prohibido olvidar”, sumó el actor.

Adrián Mas asumió el personaje de José, un preso político. “Fuimos a los estudios donde se estaba realizando la escenografía, y eso psicológicamente nos fue preparando para lo que íbamos a enfrentar, porque las cárceles estaban quedando con una veracidad impresionante”, indicó.

Para Adrián, la reunión inicial que Vilaplana organizó con los verdaderos ‘plantados’ fue impactante. “En un momento de la reunión dije ‘tengo que ir a mover el carro porque lo dejé mal parqueado’. Y era mentira. Me fui al carro a llorar, porque aquello que me estaban contando con aquella humildad, transparencia y ausencia de rencor, me golpeó muchísimo. Después de ese proceso, cuando leía el guión, ya sabía diferente”.

En el set, una celda con 15 actores en los papeles de presos, no solo estaba el equipo de rodaje, sino los propios ‘plantados’, que según Adrián les enseñaban “cuál era el comportamiento, la cofradía, cómo se protegían, de qué manera se trataba al preso político, diferente al preso común, cómo el preso político defiende al preso común, y cómo este, a su vez, le pide ayuda”.

“Esa posibilidad de trabajar con ellos dentro de la celda cuidó mucho el trabajo actoral. Lilo tuvo el tino de mezclarlos con nosotros, y ellos respetaban el trabajo infinitamente”, afirmó.

Héctor Medina, en el papel de David, tuvo “muchas conversaciones con Ernesto Díaz, el secretario general de Alpha 66, en quien está basado mi personaje”. Ese material biográfico de primera mano se sumó a un recurso que Vilaplana, como excelente director de actores, puso en manos de Medina: “un radio que Ernesto tuvo mucho tiempo escondido en prisión”.

“Él me dio ese radio y lo hice mío. Escribí pequeñas frases y las puse dentro del radio, en la parte donde van las baterías. Fue algo muy espiritual para mí. También Lilo me facilitó el libro Rehenes de Castro, en el que se basó la película. Toda la noche me pasé despierto leyendo. Al siguiente día llegué al set con otra experiencia”, confesó el actor.

Medina dijo sentirse dichoso. “Soy artista, no me gustan las armas, y cuando pienso qué puedo hacer por Cuba, sin hacerle daño a nadie, creo que una de las mejores formas ha sido trabajar en Plantados. Fue una oportunidad de hacer algo por Cuba a partir de lo que soy”. También agradeció “conocer a ‘Boncó Quiñongo’, que es un tipo genial. Esta película me dio esa sensación lindísima de estar trabajando fuera de Cuba en un plató lleno de cubanos en su mayoría”.

El actor Conrado Cogle, conocido por su nombre artístico de ‘Boncó Quiñongo’, sorprende con el personaje de Alfredo, que está muy relacionado con el preso político Eusebio Peñalver. “Es la primera vez que hago un personaje serio”, señaló el artista, que asume desgarradores matices en su papel.

Se basó también en su interés porque se conozca la realidad cubana, “esa que siempre nos ocultaron, la verdadera historia que conocí cuando llegué a este país, que tuve la suerte de visitar la Casa del Preso, a la gente de la Brigada 2506, y sentarme con amigos que me enseñaron mucho de esta historia”.

Como dijo el actor, “esta película va a marcar un antes y un después, y más en esta época. Me hace feliz compartir un pedacito de protagonismo en la historia moderna de la Cuba que se avecina. Hay que conocer la historia para amar a la patria. En Cuba nos enseñaron a leer y a escribir, pero nos hicieron analfabetos políticos. Hemos sido manipulados, por eso estamos divididos. Es hora de que la verdad nos una”.

Para Isabel Moreno “es un orgullo estar en Plantados. Nos duele lo que sucedió y sucede en nuestro país, queremos que se conozca el sufrimiento que es pasado y presente. Y si de alguna manera por nosotros el mundo conoce y repudia estos y muchos más abusos y atropellos, pues nosotros estamos felices. ¡Y seguiremos plantados!”

Grettel Trujillo interpretó a la madre de Pablo, un ‘plantado’ que encarna el actor Yerandy Basart. En su estudio previo, como su personaje no tenía un nombre en el guión, la actriz le puso Marialina, como su madre. “La imaginaba actuando así si me hubiera visto en una situación parecida. Fue un honor representar a una madre cubana, que como tantas (antes y ahora) sufren los maltratos psicológicos y físicos a los que son sometidos sus hijos e hijas por pensar diferente”, declaró la talentosa actriz.

Sobre su conexión en escena con los actores Jennifer Rodríguez y Yerandy Basart, apuntó que “fue mágica. Antes de entrar al set a ver a mi hijo Pablo, Jennifer y yo temblábamos de emoción, de rabia, de ganas de hacer justicia. Ver a Yerandy (Pablo) en el suelo, desnudo y golpeado, fue una imagen de extremo dolor. Queremos contar la verdad y que el pueblo cubano comprenda, que el mundo lo sepa y al menos se haga justicia artísticamente”.

Por su parte, Jennifer Rodríguez, hermana de Pablo en la película, describió el dolor que vivieron las familias de los ‘plantados’. “La vida de las madres, de los hijos, todo cambiaba, te veían diferente porque había una persona de tu familia considerada una lacra”.

Cuando su personaje visita a Pablo, “los jefes de la policía le arrancan la ropa, lo desnudan, lo golpean, y cuando está así, hacen pasar a su madre y a su hermana. Se me quiebra la voz porque fue muy impactante grabar esa escena. Además, con una actriz como Grettel, que había que mirarle a la cara, y ya, todo estaba ahí, no había que buscar nada más en otro lado”.

“Es una película que también sirve para homenajear a esas mujeres de los presos”, destacó. “Por ejemplo, el día que daban pollo, la familia lo guardaba para el preso político, y cuando llegaban a verlo a prisión, les tiraban la comida al suelo. A las hijas y las hermanas en la revisión las desnudaban y les tocaban sus partes íntimas, pero seguían yendo a pesar de todo”.

Yerandy Basart dio vida al personaje de Pablo. “Así se llamó el suegro de Ángel de Fana, uno de los principales ‘plantados’. En Pablo están encerradas muchas anécdotas. Ver cómo ellos hacían los cuentos fue tremendo”.

“El ex preso político Agapito ‘El Guapo’ Rivera dijo que esta película había que haberla hecho 40 años atrás. Pero creo que es el mejor momento en que va a salir, porque el pueblo cubano necesita saber la verdad de lo que ocurrió”, constató Basart.

Fabián Brando interpreta a Jorge, ‘El Poeta’. En su acercamiento al personaje, “la poesía, la humanidad y el romanticismo de éste tocaban muy de cerca quién soy. Es uno de los procesos creativos que más he disfrutado y vivido con pleno gozo”.

Sobre su interacción con los verdaderos ‘plantados’, recordó su conversación con Napoleoncito [Oscar Rodríguez Terrero] sobre “los horrores que tuvo que enfrentar en las gavetas [pequeñas celdas de castigo donde se hacinaban varios presos] y me ayudaron mucho para vivirlo luego en el set de grabación. Acercarme a este capítulo de Cuba fue muy doloroso”.

Ariel Texidó, en el papel de Gabriel, hijo de Jorge, ‘El Poeta’, representa “a estas generaciones de hijos y nietos de víctimas del castrismo”. Su personaje “siempre creció con estas ganas de que pasara algo para luchar por la libertad de Cuba; de hecho se alistó en la Marina con la intención de que algún día se invadiera Cuba y estar de primero en la lista”.

Por su parte, Albertico Pujols, en la piel de Caballo Loco, representa al bando de los carceleros. Como reveló, al principio del proceso “planteé que mi personaje estaba completamente convencido del proceso de la revolución y la depuración con la que ellos vieron ese momento de manera tan equivocada. Es un animal para dar golpes y hacer daño, sin mucho que pensar. Es casi un aparato de obedecer. Esas personas las he visto, existen”.

“Es una película muy coral y el peso recae en los muchachos ‘plantados’. Siento que por primera vez un director tiene la valentía de tocar este tema. Es una película muy cruda. Los que participamos en ella lo hicimos con una convicción muy grande”.

En ese sentido, “cuando me preguntan qué película cubana ver, siempre hablo de Memorias del subdesarrollo, de Los sobrevivientes, y de Plantados. Deseo que la película sea como un abrir de ojos para Cuba y para el mundo”.

Roberto Escobar es El Cabo, “un militar que se entretiene torturando física y psicológicamente a los presos, los cuales no tienen ningún valor para él, y espera con ansiedad poder darle fin a sus vidas.

Sus únicas aspiraciones son subir en rango”. Además, su participación en el filme es un homenaje a su tío, que fue preso político plantado.

“El compromiso de los actores fue tanto, que le da un gran realismo a la película, junto a los escenarios tan reales y bien logrados por Guillermo Mediavilla, que te transportan al mundo de estos presos. Creo que Lilo Vilaplana logró un documento histórico para que muchas generaciones de cubanos y del resto del mundo conozcan la verdad de lo que les ha sucedido a nuestros presos políticos”, puntualizó.

Frank Egusquiza se adentró en una investigación de comportamientos del Che Guevara y Fidel Castro para asumir el personaje de Mauricio joven. “Fue entender la maldad visceral que tenían estos hombres hacia todos los opositores a Castro. Fue entender qué defendían ellos, al punto de maltratar y asesinar a otros seres humanos por pensar diferente”.

Asimismo, dijo que “el contacto con los presos ‘plantados’, escuchar sus historias de tú a tú, fue el punto de quiebre, porque eran historias demasiado fuertes. De ahí salió este personaje tan vil. Gracias a Dios pertenezco a esa gran obra que es un documento histórico. Cuba necesitaba esa película hace mucho tiempo”.

El actor boricua José Brocco interpreta a Perro Prieto, “uno de los guardias que torturan sin compasión a los ‘plantados’. Gracias a los ensayos y las charlas con los ‘plantados’, fui entendiendo la psiquis del personaje y las barbaridades que él, como los demás guardias castristas, era capaz de hacer”.

“Aún entendiendo esto, fue muy difícil llevarlo a la práctica. Golpear, maltratar a los compañeros actores y ver el sufrimiento en sus caras con unas actuaciones insuperables no fue tarea fácil para ninguno de los malos de la película”, agregó Brocco, quien preguntaba a sus colegas: “¿Te hice daño? ¿Te di muy fuerte? Pero la contestación siempre era la misma. ‘Esto no es nada comparado con lo que sufrieron los plantados verdaderos’. Así de serio fue el compromiso de todos con esta película”.

“No soy cubano y nunca he vivido la realidad del pueblo cubano y los atropellos que han sufrido por parte de la dictadura. Esta historia es solo una de miles de capítulos trágicos a los que se han enfrentado los hermanos cubanos. No es necesario haber nacido en Cuba para darse cuenta de esto y me honra haber sido parte del elenco para hacer llegar este mensaje al mundo entero”, finalizó.

Vale destacar la participación de Arturo Sandoval, que aportó su música en una banda sonora sublime. “Lilo me llamó para saber si estaba dispuesto a participar en la película, y por supuesto acepté con mucho gusto. Es un honor, porque es una gran película, han hecho un esfuerzo extraordinario por contar una historia que es triste, que es real, y es necesario que se sepa”, sostuvo el popular trompetista.

Para Vilaplana, “la gran motivación para abordar este filme es hacer justicia histórica. En Cuba y en gran parte del mundo no se conoce la crueldad del sistema castrista, que por imponer una ideología, no le importó fusilar, encarcelar y asesinar a quien no se ajustara al modelo comunista”.

Sin embargo, resaltó que “con el internet y los medios alternativos, la prensa oficialista sufre, porque no están preparados para que los desmientan. Vivían acomodados en un monólogo sin réplica, pero en estos tiempos están saliendo a la luz sus oscuras historias. La información tiene acorralados a la dictadura y sus cómplices”.

“Estoy feliz con el resultado y muy agradecido de todos los que participaron y aún siguen colaborando para que Plantados sea esta obra que quedará para la historia”, dijo Vilaplana, que este 12 de marzo, a las 6:30 PM, presenta junto a su equipo y actores el resultado de un intenso proceso creativo.

Para más información sobre la programación del Festival de Cine de Miami, visite el portal miamifilmfestival.com.

 FUENTE: https://www.diariolasamericas.com/cultura/plantados-un-acto-justicia-hecho-el-exilio-n4217840