¿La mejor película del siempre excelente Denis Villeneuve? ¿Incendies? ¿Blade Runner, 2049? ¿Enemy? ¿La recién estrenado Dune? Sin duda, magníficas. Pero, un lustro después de su estreno, culmen: La Llegada.

Poder ver el futuro

Al tener una mente constituida con el idioma "regalado" a la humanidad por los heptápodos alienígenas, Louise, la protagonista, puede conocer el futuro. Observa la formación de su matrimonio y su posterior disolución. Louise también observa hermosos recuerdos vividos con su futura hija, y también distingue el devastador avance de una enfermedad que acabará con ella.

Insoluble dilema moral, el de Louise.  Le abruma y define toda la película ¿Embarazarse aunque esta niña tendrá un aterradores padecimientos y traspasará la adolescencia? Poco a poco el espectador observará que estas dudas no son precisamente propias de la protagonista, sino las dudas que podríamos poseer todos nosotros.

Decir SÍ  a la vida

El mitodel nietzscheano Eterno Retorno, la derivación más famosa entre todas las que conforman inigualable doctrina de los ciclos creada por Borges. Todos los sucesos del mundo, de nuestra vida, volverán a repetirse cíclicamente, por siempre e iguales.

Una y otra vez experimentaremos nuestro nacimiento, nuestros dolores y alegrías, nuestra muerte. En un primer momento, asemeja teoría atroz, insoportable, intolerable, imposible; pero Nietzsche, más allá de buscar su comprobación científica o fáctica, buscó obtener de ella todas las consecuencias filosóficas y éticas que conllevaría. Hasta la hez. Un insuperable amor a la vida. Decir SÍ.

...Y vuelvo a preguntar. ¿Te quedarías embarazada? Y si fueses hombre, ¿embarazarías? En fin.