Les recomiendo este miércoles una película estadounidense del año 1936, titulada "Al servicio de las damas". Es una comedia bastante alocada, y no lo digo gratuitamente, porque, en muchos momentos, es ciertamente oportuno este calificativo.
 
La trama gira sobre un personaje Godfrey, un hombre de familia bien que vive en la pobreza (hundido tras un desengaño sentimental) y que es "rescatado" por una joven rica al concederle el puesto de mayordomo. Desde ese momento su influencia se irá dejando notar en todos los miembros que habitan en la casa. 
 
El director es Gregory la Cava y cuenta con un elenco de excelentes actores encabezado por Willian Powel, que hace el papel de Godfrey, y secundado, principalmente, por Carole Lombard, Gail Patrick, Eugene Pallette, Jean Dixon y Misha Auer. 
 
A pesar de su edad el sonido es bastante aceptable y la composición general es de buena factura. Puede visualizarse, gratuitamente, por Internet una versión coloreada, aunque según me ha comentado, mi apreciado Autor "maldito" del Correo, César Bakken la señal de sonido presenta alguna deficiencia de sincronismo con las imágenes. De cualquier manera, creo que, quien se quiera aventurar a conocer a Godfrey y a la Familia Bullock disfrutará con su visionado que, como es habitual en mis recomendaciones, podrá compartir hasta con sus hijos más pequeños. Para quien ya conozca esta película es un estupendo fondo de armario para una sesión de cine vespertina o nocturna (ahora con el cambio de hora ya son todas nocturnas). 
 
Esta cinta tiene escenas divertidas y unos diálogos de primer nivel, personalmente hay dos personajes que me resultan enternecedores: Molly la sirvienta de la casa interpretada por Jean Dixon y Alexander Bullock el patriarca de la Familia interpretado por Eugene Pallette. 
 
Como despedida les relatare un pequeño detalle de un diálogo entre Cornelia (Gail Patrick), una de las dos hijas alocadas de la Familia Bullock, y Godfrey (ella está interesada en tener una relación amorosa con él):
 
Cornelia: No sea usted tan formal, estamos solos. 
Godfrey: ¿No debería eso aumentar la formalidad de un mayordomo? 
 
P.D.: Se sorprenderán de las cosas que puede financiar un collar de perlas. 
 
Nunca he tenido mayordomo, pero, sin lugar a dudas, de tener uno querría que fuese como Godfrey.    
 
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