Tenemos la gran alegría de entrevistar brevemente para ECDE a Miguel Tendillo, sin duda uno de los jugadores que marcaron época en el Valencia, en la selección española y en el Real Madrid. Un jugador al que se recuerda hoy en día con mucho cariño por su clase y su entrega. Habla del pasado con sencillez, pero con esa nostalgia del que saborea los grandes momentos que le regaló el fútbol en su vida.

Es usted una leyenda del valencianismo. Siendo de la tierra permaneció muchos años en el equipo como titular, ¿qué supuso ello para usted?

Pues para mí fue el sueño más bonito como valenciano y valencianista. Entré en la casa con 12 años y a partir de los 16 empecé en el filial y con 17 debuté en el Valencia, donde estuve 8 temporadas.

¿Qué recuerdo tiene de algunos títulos que forman parte de la historia del Valencia CF, como la Copa del Rey de 1979 o la Recopa contra el Arsenal, en 1980, en un partido mítico y muy disputado?

Los títulos son lo más bonito para un jugador. Conseguí 3 con el Valencia y ver a toda la gente movilizada animándonos y los recibimientos fue increíble.

Usted fue defensa, aunque relativamente goleador, en una época donde el futbol era quizá más contundente que hoy en día. ¿Cree que eso es cierto o bien hoy los árbitros no son más permisivos que antes?

Pues no me puedo quejar, me encantaba ir hacia arriba y me parece que en total he marcado 38 goles. Marcar cerca de 40 no está nada mal para un defensa. Era el fútbol de entonces muy contundente, no había tanta información ni cámaras en los partidos y las entradas eran más severas. Creo que los árbitros permitían mucho más antes que ahora.

En la última jornada de la Liga 82-83 un gol suyo de cabeza salvó al Valencia del descenso, aunque le quitó la liga al Real Madrid. ¿Cómo recuerda ese momento especialmente importante de su carrera?

Ese día fue el que todo valencianista le gustaría firmar, marcar 1 gol y salvar al Valencia. Toda mi vida me persigue ese gol. A raíz de eso un padre me dijo al día siguiente del partido que todos sus hijos y muchos niños querían ser Tendillo y defensas. Es la mayor alegría que he podido vivir y lo que llevo con más orgullo.

Jugó también un año en el Murcia. ¿Cómo fue ese período?

El año del Murcia fue un trampolín para mí. Nunca se lo agradeceré bastante a todos los murcianos lo bien que se portaron conmigo.

Y en 1987 fichó usted por el Real Madrid. Ha llegado usted a decir que ese día fue uno de los más felices de su vida. ¿Cómo recuerda su etapa en el club merengue?

Sí fue uno de los días más importantes de mi vida porque volvía a ser grande y con un equipo campeón. Me adapté muy pronto al juego del Madrid porque era un equipo que tenía siempre el balón y a mí eso me hacía crecer.

Fue usted parte del mítico equipo de la Quinta del Buitre y Hugo Sánchez. ¿Fue un desafío superado el jugar en un equipo de tanta calidad ?

Sí y en esa etapa conseguí 3 ligas 2 copas y 3 supercopas. Nos faltó culminar a mí y a la quinta del buitre la deseada champions.

Es usted uno de los símbolos del fútbol español de los años 80. También fue un clásico en la Selección de aquellos años. ¿Por qué cree usted que las cosa no salieron bien en el Mundial 82?

Creo que nos pudo la presión de saber que no podíamos fallar y todos los partidos se nos complicaron. Yo creo que nos faltó gol en Valencia. Marcamos 3 goles en 3 partidos, a pesar de tener a los mejores delanteros: Santillana, Quini, Satrústegui, López Ufarte, Juanito. En los mundiales, como en los europeos, siempre se destaca un jugador con 7 u 8 goles y ese jugador solo te lleva a la final.

¿Qué supone para usted ver qué la gente tanto en Valencia como en Madrid y en España en general, aún le recuerda y le aprecia?

Una gran alegría ver que la gente donde voy siempre me demuestra un respeto y me valora por lo que hice en el campo. Los de aquí por la proyección que tuve y las metas que alcance siendo muy joven. Y otros por los años de selección y el Real Madrid.