El ex jugador y entrenador Jorge d'Alessandro es sin duda una de las personas que más sabe de fútbol y que mejor conoce quién era Diego y lo que ha significado y significará el fenómeno Maradona para Argentina y para el mundo entero.

Rompió a llorar en El Chiringuito por la muerte de Diego. Un llanto desgarrador, no tanto por su amistad personal con él, que no llegó a ser muy estrecha, sino por el llanto del pueblo argentino y por todo lo que ha representado el astro en su país. Nos ha atendido amablemente para reflexionar sobre la dimensión universal de Maradona, vista desde el prisma de un argentino, y sobre el verdadero nacimiento del mito. No ignora lo que ha hecho fuera de los terrenos de juego, pero no lo juzga.

¿Cómo fue su relación con Maradona?

Yo no tuve una relación tan estrecha con Maradona, apareció en mi vida en momentos puntuales. Yo ya estaba en España cuando él surge. Tuve con él mis primeros contactos en Barcelona, en algunos partidos de homenaje. Ahí comenzó mi contacto con Maradona, con su entorno y su familia...Perdí el gran contacto con él cuando se fue del Barcelona, aunque después lo seguimos teniendo cuando venía a España. Yo empaticé mucho con Diego y con su hermano.

Pero al margen de mi relación con él Maradona lo representa todo. Yo no soy contemporáneo de él, ni tengo como digo una gran amistad, ni he jugado Campeonatos del Mundo, pero cuando murió Maradona, mi mujer y yo nos pusimos a llorar tremendamente porque se nos desgarraba el corazón.

Usted lo trató en persona, ¿Cómo era Diego como persona?

Estar con él era divertidísimo, era una broma permanente, una sonrisa cautivadora, una sonrisa de niño pícaro, sin maldad y sin buscar una segunda intención. Se hacía muy agradable la sobremesa con él, era muy abierto, muy generoso, el primero que hacía lasa cosas y quería que todos se sintiesen felices alrededor de él. Le gustaba mucho estar con gente, con sus amigos, algo muy argentino. No era nada divo, era uno más de la pandilla. Tenía siempre una idea ocurrente, una frase para todo. Tenía siempre un toque de ironía, en argot argentino la palabra justa, un coeficiente emocional muy alto. Para leer el juego, para leer al rival hay que ser inteligente.

Sus detractores surgen por la hipocresía. ¿Quién soy yo para juzgar su vida personal, sus adicciones? Yo me quedo con lo que me dio Maradona a mí, lo que dio a la vida, lo que dio al deporte, pero evidentemente no ignoro lo que ha hecho fuera de los terrenos de juego, pero no lo juzgo.

Una parte de Argentina se ha ido. ¿Cuál es su verdadero legado?

Así es. Cuando ves una rosa y la tocas y ves que huele bien, la puedes regalar como signo de amor o como acto de piedad. Esa rosa luego se empieza a marchitar y se queda en un pétalo...pues así fue Maradona, se fue dejando la belleza de su fútbol, pero lo más importante es lo que ha dejado soterrado, la raíz, la raza...Más que la belleza de la rosa, que vemos tuvo muchas espinas, yo me quedó, insisto, con la raíz. Me quedo con como apareció Diego desde el barrio pobre, desde el campo con la pelota de trapo, con todo ese trayecto al éxito. El recorrió todas las estaciones del éxito, todas.

Hoy en día hay un fútbol de piscifactoría, hay que pagar para que los chicos vayan a jugar, te dan botas de aluminio, chándal de primer nivel, el balón exacto...Maradona era absolutamente lo inverso a todo esto y yo también me quedo con esa filosofía, con ese fútbol de potrero, con esa cancha de barrio.

Valdano soñó con Maradona y descubrió que existía...

Valdano lleva su experiencia con Maradona a sí mismo, yo lo llevo a un país. Valdano ha vivido un Campeonato del Mundo con él, lo ha tocado y ha experimentado eso. Para mí es mucho más grande que eso Maradona porque los que estaban gritando hace dos días en la plaza de mayo no lo vieron jugar, ni lo conocieron, era una generación veinteañera. Pero Diego no solo es el sentimiento de un país, si no del mundo entero. Los que estaban ayer gritando y querían asaltar el cajón estaban por lo que Diego les ha dejado, porque se ha impregnado en su historia, en definitiva están por fe. Era un jugador que despertaba grandes pasiones y eso a veces la gente de fuera de Argentina no lo entiende.

¿Qué es lo que hace que Diego sea tan querido en Argentina?

Siempre hay un sitio y una situación y Diego aparece en un momento importante de la historia de Argentina. Aparece en un momento de represión, de la lucha de los militares, en un momento convulso de la sociedad. Diego representa la rebelión ante todo eso. Se rebela con una pelota. Diego es el jugador de todos, de todas las capas sociales. El balón representa en ese momento histórico el inconformismo, el arma contra el sometimiento.

Sus goles contra Inglaterra fueron todo un símbolo.

Ese partido fue la foto de su vida, con el llamado gol del siglo. Y especialmente con la llamada mano de Dios en el cielo lo significa todo y además 360 o 400 días después de la Guerra de Malvinas. Hubo mucha gente que vivió el miedo de verdad, como me cuenta mi sobrino que estuvo allí. El gol con la mano fue la foto de una bofetada insolente, como presentarte ante la reina de Inglaterra en pantalón corto.

¿Se puede decir que Maradona era el fútbol total?

No me cabe ninguna duda. Maradona es algo absolutamente diferente a sus contemporáneos, fue más grande que todos ellos. Fue el mejor sin lugar a duda y no cabe ninguna comparación. Diego es el más grande, no importa tanto lo que haya ganado o no porque trasciende toda estadística, hay que ir por la calle en Argentina para saber quién es realmente Maradona y su grandeza. Aunque Messi llegase a ganar tres mundiales, fíjese la barbaridad que estoy diciendo, jamás sería como Maradona, jamás.

Muchos padres aspiran a que su hijo sea un Maradona, Diego cambió el lenguaje.

Por supuesto, pero además de una manera universal. Esa es la grandeza de Diego que traspasó absolutamente todo como un cometa cósmico. Ha sido uno de los grandes personajes del siglo XX. Es imposible que alguien no conozca a Diego, ni que deje de conocerlo porque comienza ahora una nueva era de Maradona. Ahora empieza verdaderamente el mito.

Usted dijo que se identifica con Diego porque era un símbolo del fútbol humilde.

El fútbol te da esa oportunidad de salir de la pobreza, hoy en día nuestra sociedad está envuelta en la comodidad. Yo me críe en un ambiente como el de Diego y por eso me identifique tanto como él. Lloré tanto con su muerte, por la pérdida de la persona lógicamente, pero por la pérdida del espíritu de Maradona, por lo que representa. Mi alma lloraba internamente. Maradona es el fútbol total, el fútbol como exponente de un sueño de niño, del primer juguete que tenemos, que suele ser un balón. Cuando eres niño y juegas en la calle, no hay reglamento, no están marcadas las líneas y lo primero que te encuentras es una pelota. Y ahí comienza el niño a enamorarse del fútbol. Lo primero que sueña un niño es con dominar ese elemento que se te presenta que es el balón y a partir de ese elemento vas construyendo tus sueños.