Javier Tejedor, colaborador de este periódico digital El Correo de España, nació en Santander, en 1965. Casado con dos hijos, es empresario con una dilatada experiencia en la creación y gestión de empresas. Participa como Bussines Angel apoyando a los emprendedores.

Comienza su experiencia profesional en 1985 ayudando en la empresa familiar al mismo tiempo que cursaba sus estudios de Ciencias Empresariales. Ha sido Presidente del Club Baloncesto Estudiantes, S.A.D.

Capitán de Yate. Ha publicado artículos en El Correo de España, La Gaceta, Eltorotv.com y RadioYa.es.

En esta entrevista nos cuenta sus principales vivencias de su etapa como presidente y directivo del club de sus amores.

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¿Ser de Estudiantes, es una forma de vida?

Yo diría que es un sentimiento y una filosofía.

Sentimiento de arraigo a un colegio, el Ramiro de Maeztu. Desde pequeño en el colegio te metían en vena el baloncesto. Con numerosas canchas para jugar, con ligas entre clases de cada curso, con la cantera y por supuesto, con el primer equipo.

Sentimiento de amor hacia el baloncesto.

Y filosofía de cantera.

Cantera con espíritu de superación, porque el equipo no contaba con los apoyos económicos del fútbol como en el caso del Real Madrid y el Barcelona, tampoco contaba con el apoyo económico del ayuntamiento, o de las cajas de ahorros, por tanto, para poder competir con los mejores necesitaba tener una extraordinaria cantera y así lo hizo. No en vano, si el “Estu” es conocido por algo, es por su extraordinaria cantera. Sacaba jugadores desde abajo. Cuando se hacían estrellas, llegaban los grandes clubes y se los llevaban, pagando, pero se los llevaban. Eso le ayudaba a obtener unos ingresos vitales. Cuando esto sucedía, había otro jugador también de la cantera, que reemplazaba al que se había ido.

Explique muy brevemente el origen del club.

El Club Estudiantes fue fundado en 1948 por el catedrático de latín Don Antonio Magariños conjuntamente con un grupo de alumnos. En sus orígenes y durante muchísimo tiempo fue un equipo de colegio.

No les dejaron competir con el nombre del colegio, por ello le pusieron el nombre de lo que eran “Estudiantes”.

En 1957 el “Estu” fue uno de los equipos fundadores de la primera Liga Nacional. Desde entonces, siempre ha jugado en la máxima categoría.

Dicho honor, solo lo tienen Real Madrid y el Juventud de Badalona, que es otro equipo de una filosofía similar a la del Estudiantes.

Pienso al menos para mí, que el “Estu” tiene dos épocas:

La primera cuando el equipo jugaba en el propio colegio, primero en la cancha de la Nevera y después en el Pabellón Antonio Magariños a partir de 1971. Precisamente en 1971 fue el año que yo entré en el colegio en 1º de E.G.B. Entonces por ser alumno del Ramiro te daban un abono gratuito para que pudieras ver todos los partidos de Liga de la máxima categoría.

Imagínate que orgullo, el equipo de tu colegio compitiendo contra los mejores, Real Madrid, Barcelona, etcétera y además, en tu colegio, en la misma cancha donde realizabas la gimnasia.

La segunda época a partir del año 1987. Debido al gran crecimiento experimentado por el equipo y al incremento del número de seguidores, aquella maravillosa cancha con tanto encanto y solera que era el Magariños, se había quedado pequeña.

El equipo necesitaba un campo con mayor aforo para poder acoger a todos los aficionados que apoyaban al equipo. Entonces, se trasladó a jugar los partidos oficiales al Palacio de los deportes de Goya, aunque el equipo seguía entrenando en el Magariños, junto a su cantera.

No en vano la cantera del “Estu” ha sido una de las más prolíficas de España. Con una larga lista de jugadores que llegaron a la selección española. Jugadores como Antonio Díaz Miguel, Juan Martínez Arroyo, Aíto García Reneses, los hermanos Sagivela, Vicente Gil, Charly López-Rodríguez alias el sapo, Fernando Martín y su hermano Antonio Martín hoy presidente de la ACB, Alberto Herreros, Iñaki de Miguel, Nacho Azofra, Carlos Jiménez, Alfonso Reyes hoy presidente de la Asociación de Baloncestistas Profesionales, su hermano Felipe Reyes, Sergio Rodríguez, Carlos Suarez, Javier Beirán o Jaime Fernández entre otros muchos. Una lista larga, en la que seguramente algún nombre se me habrá olvidado y pido perdón por ello.

¿Cuáles son los valores que defiende Estudiantes?

El baloncesto en general transmite unos valores magníficos, pero el Estudiantes los transmite de manera especial. Yo destacaría del “Estu” el trabajo en equipo, el espíritu de lucha, el sacrificio, la superación, la solidaridad, la tolerancia y sobre todo el respeto. Aunque la gran seña de identidad del “Estu” es sin duda la cantera, por lo que es sobradamente reconocido. Actualmente creo que tiene mas de 1.000 jugadores entre todas las categorías, tanto masculina como femenina.

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¿Por qué decidió ser presidente del Estudiantes?

Daría para escribir un libro, tal vez algún día lo haga. Es una historia fascinante con “malos” y “buenos”. Con mentiras, con traiciones y lealtades a valores y principios. Unos con nobles intereses y otros con intereses espurios.

Fue por casualidad, yo siempre fui accionista del Estudiantes S.A.D., desde que se convirtió en Sociedad Anónima Deportiva allá por 1.990 más o menos. Lo era por aquello del sentimiento que llevo dentro del corazón. Aunque jamás me lo planteé.

Lo que siempre tuve claro es que no podía ser como una ONG y que debía gestionarse como una empresa. La mayor parte del presupuesto debe ir para el primer equipo, y para la estructura lo mínimo posible.

El buque insignia es el primer equipo masculino, hay que tener un buen primer equipo y una gran cantera, eso hará tener mas ingresos y mas seguidores. Insisto unos mínimos gastos de estructura.

Cuénteme, ¿Cómo se le presentó la oportunidad?

Intentaré resumirlo, omitiendo muchos detalles. Ya le dije antes que daría para escribir un libro.

En el año 2005 me llamó José Asensio. Yo le conocía era muy amigo de su hermano Angel. Me propuso entrar como patrono en la Fundación Estudiantes. Alejandro González Barona había perdido la presidencia del equipo ACB a manos de Juan Francisco García.

Había habido una revuelta en la fundación para tener el control de la misma porque era el máximo accionista de la S.A.D. Si controlabas la Fundación Estudiantes, controlabas la S.A.D y por tanto del equipo ACB.

Me contaron una historia, en la que Juan Francisco García era el “malo”. Yo acepté y me posicioné del lado de Alejandro Gonzalez Barona, que era el “bueno”. En medio de esa disputa surgió Fernando Bermúdez un candidato de consenso. Fue nombrado presidente y yo entré como consejero en la S.A.D., es decir, en el equipo ACB, casi a final de la temporada 2005.

El panorama económico que nos encontramos con Fernando Bermúdez como presidente e Ignacio Ruiz-Jarabo como vicepresidente fue desolador. Una terrible deuda con la Agencia Tributaria de casi diez millones de euros. La caja vacía para pagar a los jugadores. Gastado todo el dinero del patrocinio de la temporada 2006 -unos dos millones de euros- en el año 2005, ya que, Adecco lo había adelantado durante la gestión de Juan Francisco García. Sin dinero para pagar a los jugadores. Fernando Bermúdez y su consejo hicimos encajes de bolillos para atender los compromisos de pago. Fernando y yo prestamos dinero para pagar a los jugadores, yo concretamente doscientos mil euros. También les presté otros doscientos mil euros a la fundación para que desembolsara parte de la ampliación de capital pendiente de desembolsar y que ese dinero le llegara al equipo ACB. Con la condición de que luego me vendieran las acciones. Yo cumplí, ellos no. Para colmo, recuerdo que las personas que habían llevado a la ruina económica al club, seguían desde la fundación gastando dinero en comidas y gasolina con unas tarjetas de crédito, cuando no había dinero para pagar a los jugadores. Eso me indignó de tal manera que lo planteé en la Fundación y pedí su dimisión, al no hacerme caso una gran mayoría, dimití como patrono a título personal de la Fundación. Más tarde volví a entrar como patrono pero como representante de la S.A.D., es decir del equipo ACB.

Recortamos gastos estructura, se anularon los gastos en comidas, ... Había gente con unos sueldos astronómicos. Reorganizamos el organigrama. Ignacio Ruiz-Jarabo y yo a petición del presidente, negociamos un contrato para jugar en el flamante Madrid Arena de la Casa de Campo. Creo que hicimos un gran trabajo.

La Fundación hizo la vida imposible a Fernando Bermúdez, para que se fuera y colocar en su lugar a Juan Francisco García.

Bermúdez se cansó y en el consejo de administración de la dimisión de Fernando Bermúdez surgió la sorpresa y fui elegido presidente.

Desde luego para mí fue una de las cosas mas bonitas que me han pasado en la vida y de la que me siento muy orgulloso. Después de mi boda y el nacimiento de mis hijos, claro está.

Fue una tremenda ilusión poder presidir al equipo de mis amores desde pequeño, además era el deporte que más amaba.

El reto no era fácil. Situación económica dificilísima. La sociedad precisaba de un concurso de acreedores inminente. Había que lograr un cambio de rumbo para sanear al Club de manera definitiva y gestionarlo como una verdadera empresa con el enorme potencial de marca que tenía Estudiantes.

Lo primero, era evitar que el equipo perdiera la categoría ACB. Era uno de los únicos tres equipos junto a Real Madrid y Juventud de Badalona que siempre jugó en la Liga Nacional desde que se fundó.

No quería pasar a la historia como el primer presidente que había quedado en los puestos de descenso.

El equipo ocupaba el último puesto de la tabla. El entrenador Velimir Perasovic se quería marchar. Recién fichado a mitad de temporada para salvar al equipo en contra de la opinión del que era director deportivo entonces José Asensio, que dimitió por aquella decisión al no estar de acuerdo con su contratación.

Con los ayudantes de entrenador queriéndole hacer la cama. Con el club dividido en dos bandos y una situación económica muy difícil. No había dinero para fichar a nadie. Solamente se haría el esfuerzo si se ponía a tiro alguna estrella con garantías y barata, lo intentamos pero no lo conseguimos.

Gracias al excelente trabajo y digno de mención del entrenador Perasovic en contra de vientos y mareas, a la entrega de los jugadores, a la afición volcada gracias a la campaña de movilización “Que no bajamos” que hicimos a iniciativa mía.

Siempre agradecerá a Paco Arribas al que acudí para que me ayudara. Era directivo de BBDO, una de las grandes empresas de publicidad. Le solicité su ayuda para conseguir que la afición se volcara con el equipo, pero le dije que no teníamos dinero para pagarle. Él lo logró, dicha campaña “Que no bajamos” consiguió el objetivo de apoyo de la afición y además ganó varios premios publicitarios. Gracias Paco.

Nacho Ruiz-Jarabo y yo realizamos un Plan de Viabilidad Económica para presentar un concurso de acreedores. La Fundación tenía pendiente de desembolsar una parte del capital, un millón de euros mas o menos. Además la Fundación le adeudaba a la S.A.D. otro millón de euros. Yo exigía a la Fundación que desembolsara el capital o se anularía la ampliación de capital, pero previamente que devolvieran el millón de euros prestado. Pretendían hacer la ampliación de capital sin devolver el dinero que el equipo previamente les había prestado para su funcionamiento. Es decir, realizar la ampliación de capital con el dinero que le debían a la sociedad, que ésta les había prestado para hacerse con el control del equipo. Una vergüenza.

La Fundación máximo accionista se negaba a la presentación del concurso de acreedores. Sabía que si entraba un administrador concursal no permitiría semejante aberración. Tuvimos varias reuniones para llegar a un acuerdo pero fue imposible. Ellos no querían presentar el concurso bajo ningún concepto, la ACB tampoco.

Yo les dije que era el presidente de Estudiantes y que lo haría. Si no estaban de acuerdo, que compraran mis acciones y las de las personas que estaban conmigo, aunque era un paquete minoritario unos 600.000 euros. El Estudiantes tenía un capital de unos 4.000.000 de euros. Me dijeron que no. Por tanto fui a la ACB para comunicárselo. Poco después de acudir a la ACB a comunicarles que presentaría el concurso de acreedores, me llamaron y me dijeron que me compraban las acciones. Entonces se las vendimos y dimitimos, para que hicieran lo que consideraran oportuno. Les dejamos el Plan de Viabilidad Económica por si lo querían utilizar.

Juan Francisco García me sustituyó como presidente. Cometieron la aberración de realizar la ampliación de capital sin devolver el dinero y por supuesto, no realizaron el proyecto de viabilidad económica.

Dos años después presentaron el concurso de acreedores. Habían desperdiciado dos años, además no hicieron los ajustes que había que haber hecho y que mi junta y yo pretendíamos realizar.

Consideran que el “Estu” es una ONG, donde colocar a familiares y amigos con sueldos inmerecidos.

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¿Qué balance hace de su etapa con dirigente?

Fue bueno.

Conseguimos el principal objetivo, no descender. Tuvimos que ganar los últimos tres partidos seguidos para conseguirlo. Con Perasovic como entrenador tuvimos un balance de victorias con el que hubiéramos disputado los Play-Off. Sacó el 120% a los jugadores.

¿Le hubiera gustado tomar las riendas del club en otras circunstancias?

No, simplemente lamento que la Fundación no quisiera presentar el concurso de acreedores. De haber llegado a un acuerdo hubiera seguido como presidente y hubiera cambiado el rumbo de mi amado “Estu”.

¿Cuáles son sus mejores recuerdos?

Desde el punto de vista deportivo tengo varios.

Recuerdo el mítico equipo de la temporada 1980-81 en la que quedamos subcampeones de Liga. Bajo mi punto de vista quizás sea el mejor quinteto de la historia del Estudiantes. Formado por Vicente Gil, López Rodríguez alias el sapo, Alfonso del Corral, Slab Jones y Fernando Martín.

Cuando nos clasificamos para la Final Four de Estambull en 1992.

Cuando ganamos la primera Copa del Príncipe.

Cuando ganamos la primera Copa del Rey.

Cuando fuimos Subcampeones de la ACB contra el Barcelona en la temporada 2003/04. En el primer partido perdimos por un punto. Fallamos una canasta debajo del aro en los últimos segundos y con el final del partido con el tiempo a cero fallamos un tiro libre. Si hubiésemos ganado ese partido hubiéramos sido campeones de la ACB.

Y desde el punto de vista personal la lealtad mostrada por la mayoría simple de consejeros del Consejo de administración durante mi etapa como presidente, a pesar de los muchos intentos para que me traicionaran.

Por ello, quiero aprovechar este momento para mostrar mi agradecimiento público, a Eduardo Bustelo, Ignacio Ruiz-Jarabo, Pablo Bergia, José Antonio Ortego, Juan Arrese, Álvaro Arribas, Luís Rua, al secretario del consejo Asensio Esteban, Javier García Isac, al fallecido Carlos Montes y muy especialmente al también consejero José Arambarri.

¿Y los peores momentos?

Las traiciones y el juego sucio. Muy especialmente encarnado en Antonio Pozueco a quién yo llevé al Estudiantes y al que nombré vicepresidente. Pero con tal de mantener la poltrona se vendió a la traición. Eso sí, fue el único y no fue suficiente para obtener la mayoría del consejo de administración.

Al ser nombrado presidente por una mayoría del consejo de administración que no se esperaban la Fundación Estudiantes, intentó conseguir que se pasaran dos consejeros a su lado, para tener mayoría en el consejo y fuera el propio consejo de administración quién me cesara. El primero y único en pasarse fue la persona en la que mas confiaba, y que nombré vicepresidente, Antonio Pozueco.

Posteriormente lo intentaron con Luís Rua pero no lo consiguieron, a pesar de que le presionaron y presionaron. El era el consejero delegado del patrocinador principal MMT Seguros. El creía que yo debía llevar las riendas del “Estu” para realizar el cambio de rumbo propuesto y necesario. Por tanto, como representante en el consejo en representación del patrocinador principal, me dijo que dimitía para que nombrara a un consejero del que me pudiera fiar para que no me traicionara, porque él debía mantenerse neutral, pero su conciencia no se lo permitía. El me apoyaba. De hecho el votó a favor cuando fui nombrado presidente. Si conseguían un solo consejero mas la Fundación tendría mayoría y me cesarían. Pero no lo consiguieron.

Lo intentaron con José Arambarri, con Juan Arrese,...

¿Hubo algún deportista que le marcó?

Sin duda John Pinone apodado el oso.

Fue un pivot de poca estatura medía 2,02 pero muy corpulento. Era muy listo, con una gran visión de juego y muy peleón. Sabía colocarse siempre muy bien, también era anotador. Tenía un magnífico tiro. Estuvo muchísimos años, de 1984 a 1993.

También Pancho Jasen, fue el gran capitán que tiró del equipo cuando estuve de presidente. Gracias a él, y al resto del equipo, junto como ya dije antes, el entrenador Perasovic salvaron al equipo del descenso.

¿Se plantea volver?

En 2016 un grupo de aficionados me llamaron, el equipo tenía un situación delicada. El presidente Fernando Galindo había dicho que no se marchaba porque no había nadie que se hiciera cargo del equipo. Me lo preguntaron y yo les dije que sí, pero que estaba seguro de que no lo había dicho de verdad. Pero bueno, por mi desde luego no iba a quedar. Hicimos una magnífica candidatura y nos presentamos con el nombre de “Sentimiento Estu”.

Era fundamental para que fuéramos elegidos que el Club Deportivo que tenía un 10% de las acciones que se las había regalado la Fundación Estudiantes para tener más capacidad de voto porque nadie podía, tener más de un 25% del voto computado, independientemente del capital que se tuviera. La Fundación creo que tenía un 40 % por tanto ya era fundamental que no votaran. De esa manera la elección del presidente recogería el sentir mayoritario de los aficionados porque el resto de las acciones estaban muy dispersas en manos de multitud de seguidores.

Hicimos una campaña para pedir que la Fundación y el Club no votaran porque se votarían así mismos. El presidente de la Fundación era Fernando Galindo y el presidente del Club Deportivo era Michel Bufalá, que era el Vicepresidente de la S.A.D.

Por supuesto votaron con dichas dos entidades y confirmaron que lo que habían dicho de que no se iban porque nadie se quería hacer cargo del equipo quedó demostrado que fue mentira.

Si no hubieran votado Fundación y Club Deportivo, hubiéramos ganado. En cualquier caso, yo siempre estaré dispuesto a ayudar a Estudiantes. Sigo asistiendo con mis hijos y sobrinos a los partidos con nuestros abonos como aficionados.

¿Quiere decir algo mas?

No, solamente dar las gracias al magnífico equipo que me acompañó en el año 2016 en aquella candidatura.

Iñaki de Miguel, José Arambarri, Eduardo Bustelo, Dámaso Ruiz-Jarabo Juan Arrese, Alvaro Arribas, Gonzalo Rivera, Pedro Cantero, Javier de Miguel, Enrique Carrero, Santi Milans del Bosch, Javier García Isac, Juanjo Aizcorbe, Ximo Lizana, Asensio Esteban y Nacho Rodríguez. También a Ignacio Ruiz-Jarabo, que aunque no formaba parte de la candidatura, también nos ayudó.

También agradecer a la cadena de Hoteles Santos que puso a nuestra disposición el Hotel Agumar para que realizásemos la presentación a los medios de comunicación de nuestra candidatura y realizásemos reuniones con los aficionados para responderles a sus preguntas.

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