La Liga de fútbol en España vuelve a reanudarse aunque sin público en las gradas. Se van a extremar las precauciones para evitar el riesgo de contagio de todos los que harán posible que el balón vuelva a rodar. La multinacional líder en los campos de la tecnología médica y de seguridad Dräger explica las medidas que se van a adoptar por parte de La Liga.

El derbi sevillano entre el Sevilla y el Betis será el pistoletazo de salida para las once jornadas que quedan en Primera en una temporada atípica. El coronavirus ha provocado que la competición tenga que alargarse hasta julio después de más de tres meses suspendida. Para que todo transcurra con normalidad, y a pesar de que aún no está permitida la entrada de aficionados al estadio, se va a llevar a cabo un protocolo de seguridad contra el Covid-19.

En primer lugar, el aforo no podrá superar los 200 personas, en el que se incluyen las plantillas, cuerpo técnico, árbitros, asistentes, directivos, medios de comunicación, empleados del club o personal sanitario, entre otros. Para entrar al recinto, todos deberán pasar por un exhaustivo control de seguridad que incluye la toma de temperatura.

Para este efecto se dispone de cámaras térmicas. Tal y como detalla el fabricante Dräger, estas herramientas escanean y detectan los focos térmicos de una persona que superen la temperatura fijada. Así, si se encuentra a alguien que puede ser indicativo de que tenga unas décimas de más, esa persona pasaría a una segunda revisión más en profundidad para descartar un posible contagio.

Además, todos deberán llevar guantes y mascarillas. En el caso de estas últimas, se recomienda las autofiltrantes FFP2 (frena al menos 92% de las partículas) o, si es posible, una FFP3 (frena al menos 98% de las partículas). Ambas sirven para evitar contagiar y protegen del riesgo de contagio al otro.

Todas las zonas de uso, como por ejemplo los banquillos o vestuarios, van a ser desinfectados minuciosamente. Uno de los métodos más utilizados  durante la desescalada es la higienización por ozono, muy eficaz para combatir todo tipo de bacterias, virus y microorganismos. 

Eso sí, puede ser perjudical para la salud si no lo lleva a cabo una empresa especializada que dispongan de las medidas de seguridad necesarias. Además, antes de utilizar el área desinfectada hay que ventilar adecuadamente y comprobar con detectores que los niveles de ozono son los correctos. 

En esa desinfección también se incluye el gel hidroalcohólico. Todos deberán limpiarse las manos, incluidos los jugadores y colegiados antes del calentamiento y del partido. En el descanso, deberán cambiarse por completo las equipaciones y, al finalizar el encuentro, las camisetas y pantalones se depositarán en un contenedor para llevar a cabo la desinfección. Un procedimiento de limpieza que también se repetirá con los balones que se usen antes de su utilización.

Por último, se tendrá que respetar la distancia de seguridad. Para ello, se utilizarán carteles indicativos en el suelo y se ampliarán los banquillos, entre otras medidas.