El Atlético aprovechó la Supercopa de Europa para curar un poquito las heridas que la Champions le había dejado en el escudo tras perder dos finales ante su más odiado enemigo.

Nadie había ganado una final internacional a los blancos en los últimos 18 años. El imposible lo hizo el Atlético, crecido en lo emocional pese a los golpes del pasado, tras un partido parejo, disputado, veraniego, resuelto en la prórroga ante un rival que jugó bien, pero que regaló demasiado. El Madrid empezó a malvivir sin Cristiano. Sólo fue un partido oficial sin el delantero portugués, un partido estival, pero perdió. Adiós al primer título de la temporada en el estreno de Lopetegui, que tampoco pudo emular a Zidane. Una nueva era. Para el Madrid y, por supuesto, para el supercampeón, el Atlético.

Un equipo que regala a Cristiano, a nivel económico y ficha a un portero parece que va a dar paso a una temporada difícil para los blancos. Todo queda en manos de que "Floren" vea la necesidad de fichar a un central (¿Alguna duda visto lo de hoy?) y a un 9, de verdad que presione a Benzema que hoy por hoy, Mayoral no lo es.