Han pasado meses desde que se paralizara cualquier movimiento en las ligas del fútbol modesto. El verano ha terminado y está claro que el comienzo de temporada 2020/2021 estará lleno de situaciones excepcionales, a raíz de la pandemia de la COVID-19. La forma de jugar y ver el fútbol ha cambiado para poder mantener las normas sanitarias, pero, en el caso de las categorías menores, van a comenzar la actividad con numerosas incógnitas que se antojan imprescindibles de resolver. Asimismo, es importante destacar que las pocas normas establecidas son muy difíciles de cumplir.

Desde la Asociación en Defensa del Fútbol de Madrid (ADFM), destacan una serie de irregularidades y errores que se están cometiendo con las categorías menores y, con los jugadores y jugadoras de los equipos del fútbol modesto. La Asociación Madrileña solicita que se solucionen estos problemas, dado que es algo imprescindible para que las competiciones comiencen esta temporada:

  1. Uso de mascarillas: la petición de que los miembros de todos los equipos utilicen mascarilla, tanto en los entrenamientos como en los partidos, está sonando con mucha fuerza. Esta exigencia es sanitariamente contraproducente, ya que a más de 140 pulsaciones/min los pulmones sólo expulsan dióxido de carbono, perjudicando con ello la salud de los jugadores, jugadoras y colectivo de árbitros, haciendo que sea muy complicado llevar a cabo la actividad deportiva, tal y como reflejan varios estudios médicos.
  2. Descoordinación: aunque ya se ha llegado al mes de septiembre, en el que algunas competiciones deberían haber comenzado, en circunstancias normales (o al menos dar los primeros pasos para ellos), aún no se ha dictado una normativa clara, ni por parte de la RFFM ni por otros organismos públicos en cuanto a las medidas sanitarias a adoptar, medidas específicas a seguir, como por ejemplo en contagios en una plantilla, resoluciones si comienzan los partidos oficiales y no puede asistir un número de jugadores/as a los partidos, por encontrarse en estado de confinamiento, etc. Está claro que hay una descoordinación evidente por parte de las instituciones deportivas encargadas y, es imperativo solucionar estas incógnitas para poder reanudar la actividad. Asimismo, algo similar ocurre con el inicio del campeonato, que tiene una fecha fijada para todos los equipos, independientemente de si han podido comenzar con sus entrenamientos o no. “No se puede iniciar una temporada sin verificar que todos los equipos hayan podido empezar a entrenar y que cuenten con un tiempo de preparación mínimo e igual para todos, puesto que desvirtúa por completo la competición”, advierte Jesús Peramos, presidente de la ADFM. 
  3. Seguros médicos: para esta nueva temporada la RFFM ha cambiado su seguro deportivo en nuestros federados autonómicos, dejando desprotegidos a muchos jugadores y jugadoras en su fase inicial de pretemporada. Teniendo en cuenta que muchos equipos ya han vuelto a los entrenamientos en estas fechas y, que no ha recibido los documentos para firmar por la nueva entidad aseguradora, esta situación deja a los jugadores y jugadoras, entrenadores, etc. con una desprotección evidente ante posibles lesiones, enfermedades...Además, se ha dado la situación de que algunos clubes hayan iniciado los entrenamientos sin haber podido tramitar las altas federativas de algunos jugadores, por lo que de haberse producido algún problema físico o de salud, no hubieran tenido cobertura médica por parte de la mutualidad.
  4. Reconocimientos médicos: a consecuencia de casi todos los puntos explicados con anterioridad, a día de hoy aún no se han marcado fechas claras para la organización de los imprescindibles reconocimientos médicos. Así como tampoco se han establecido ningún tipo de protocolo a seguir para ello. Todo esto supone un grave riesgo para la salud, puesto que la falta de estos chequeos médicos impide detectar anomalías o lesiones que pueden suponer un peligro para los profesionales de este sector.
  5. Firma de la declaración responsable: ante la problemática de los contagios por COVID-19, los clubes están solicitando a los padres y madres de los miembros de los equipos, la firma de un documento en el que declaran hacerse responsables de lo que les pase a los hijos e hijas para empezar la nueva temporada, eximiendo así a los clubes de cualquier responsabilidad ante los posibles contagios. Una responsabilidad que debería ser compartida. Asimismo, cabe destacar que se exige que el deportista federado certifique que no tiene ninguna enfermedad contagiosa, algo ciertamente complicado teniendo en cuenta la falta de información acerca de los reconocimientos médicos, así como las medidas que se llevan a cabo para proteger la confidencialidad de esos datos médicos.

“Toda la confusión provocada por la falta de concreción o medidas deja completamente desprotegidos a jugadores, jugadoras, equipos, árbitros, etc. No se puede permitir que a estas alturas no se hayan establecido los protocolos definidos y normativas necesarias para afrontar la temporada que comienza. Además, es imperativo reclamar a la RFFM, como a las instituciones deportivas pertinentes, que marquen unas premisas, protocolos y normas para afrontar con salud la próxima temporada. Todo este conocimiento exhaustivo de las medidas sanitarias y deportivas son imprescindibles para llevar a cabo cada jornada con la máxima seguridad posible”, declara Jesús Peramos, presidente de la Asociación en Defensa del Fútbol de Madrid.

Fuente: https://www.asociaciondefutboldemadrid.com/