Si por algo se ha caracterizado Rafa Nadal a lo largo de su carrera es por medir muy bien sus movimientos y elegir a la perfección su calendario de competición. Es por ello que este año el tenista más querido del circuito ha decidido no participar en la gira americana, ya que quiere prepararse lo mejor posible para la temporada de torneos en tierra batida en Europa. Es su superficie predilecta y este año se juega ni más ni menos que conquistar su décimo cuarto torneo de Roland Garros, que sería el vigésimo primer Grand Slam de su carrera.

El Miami Masters 1000 ha iniciado así una nueva edición que estará sometida a las restricciones de la pandemia del Covid-19, causante de la suspensión del torneo el año pasado, y sin los tres grandes del tenis: Rafael Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic. Poco a poco las tres estrellas de los Grand Slam se han ido retirando de la competición, el último, el serbio Djokovic, el actual número uno del ránking de la ATP, quien aludió a las restricciones por la pandemia el viernes pasado.

"He decidido emplear este precioso tiempo para estar en casa con la familia. Debido a las restricciones necesito encontrar el equilibrio adecuado entre mi tiempo en casa y en el circuito", indicó en las redes sociales Djokovic, seis veces ganador de esta competición. El único que supera a Djokovic en este torneo es el estadounidense Andre Agassi, con ocho victorias.

Dispuesto a no dejarse vencer por la situación sanitaria otro año más, que el año pasado barrió a la gran mayoría de eventos deportivos, el Abierto de Miami se apresta a celebrar la que será su segunda edición en su nueva sede, el estadio Hard Rock de Miami Gardens, y el evento se extenderá hasta el próximo 4 de abril, aunque con aforo reducido. Después de la cancelación este año del torneo de Indian Wells, en California (EE.UU.), las miradas estarán puestas en la competición de Miami.

Con la ausencia de Djokovic, la única número uno del mundo presente será la australiana Ashleigh Barty, quien peleará por revalidar el título que levantó en el Hard Rock en 2019. Volverá también una de las reinas de esta competición: la estadounidense Serena Williams, que suma ocho títulos de este torneo, la última vez en 2015. Con todo, las apuestas de tenis en este escenario serán más impredecibles que nunca.

Las canchas del Abierto de Miami no tendrán tampoco al suizo Roger Federer y campeón de este torneo en su última edición, celebrada en 2019. El ganador de 20 torneos Grand Slam ha preferido no ser de la partida este año para poder seguir trabajando en su recuperación tras ser operado dos veces de su rodilla derecha, intervenciones que lo han mantenido fuera de las competiciones por largo tiempo.

Con esta noticia nos ha venido a la memoria la tercera ronda de la edición del 2004 de este torneo, cuando un desconocido y joven Rafael Nadal batía al entonces número 1 del mundo, Roger Federer, en lo que daría comienzo a la rivalidad del tenis más emocionante de la historia. Nadal y Federer han marcado el tenis del siglo XXI y nos han dejado duelos inolvidables en el que dos estilos antagónicos han dado lo mejor de sí mismos para lucimiento del deporte y el espectáculo.