Muchos de los madrileños que durante los meses de verano no tienen la posibilidad de irse de vacaciones a algún punto de la costa española aprovechan para desplazarse hasta la sierra de la comunidad autónoma y así huir del calor. Algunos optan por enclaves naturales donde las temperaturas son algo más suaves.

 

Es el caso de Las Presillas, unas piscinas naturales de Rascafría en el Valle de El Paular donde muchos bañistas pasan el día junto al resto de sus familias y amigos. Sin embargo, no llegan con las mismas cosas con las que se van ya que muchas de sus pertenencias acaban tiradas en el área recreativa de este lugar.

 

Protección Civil de Rascafría ha destacado el “lamentable estado en el que los bañistas” han dejado este lugar ya que el césped se encontraba plagado de botellas, bolsas de plástico e incluso de prendas. Añaden que deberíamos aprender a “dejar nuestras zonas verdes limpias para que luego no tengamos que lamentarnos”.