Nuestra esquiva protagonista se llama Calamia tridens y es una especie nocturna (vulgarmente, polillas) con amplia distribución en Europa (excepto en el extremo norte y algunas zonas del sur) llegando hasta Asia Central, poco documentada sin embargo en España. Hasta ahora solo había citas aisladas procedentes de Burgos, Cuenca, Gerona, Huesca, Jaén, León, Lérida, Orense, Palencia, Segovia, Teruel y Zamora, pero ninguna de la Comunidad de Madrid; hasta ahora.

Durante una prospección científica realizada en el verano de 2018 fue capturado un macho en Bustarviejo por el entomólogo Jesús Gómez Fernández, que acaba de publicar la noticia con su colega Francisco Truyols-Henares (Universidad de las Islas Baleares) en la revista SHILAP, de la Sociedad Hispano Luso America de Lepidopterología, entidad pionera en el estudio de las mariposas.

Los autores destacan que, gracias a su color verde lima, Calamia tridens no puede confundirse con otra especie, que machos y hembras son idénticos y que tiene una expansión alar entre 38 y 42 mm, presentando algunas variaciones en el tamaño de la mancha reniforme. Se sabe también que esta especie completa un único ciclo vital a lo largo del año, con un periodo de vuelo que va de junio a septiembre, y que las larvas se alimentan de plantas pertenecientes a los géneros Stellaria, Plantago y Brachypodium, comunes en la Península Ibérica.

Jesús Gómez nos dice que el hallazgo de una nueva especie de mariposa nocturna para Madrid le supuso una grata sorpresa y un motivo de satisfacción, y subraya que «Bustarviejo cuenta con un entorno natural y una fauna maravillosa que es bueno que cada vez se conozca más, pues forman parte del patrimonio del municipio y de todos nosotros».

Una vez identificado y completado su estudio, el ejemplar encontrado en Bustarviejo fue donado al Museo Nacional de Ciencias Naturales. Por su parte, la Biblioteca de Bustarviejo prepara un encuentro público con los entomólogos autores del hallazgo.