Los gobiernos de Austria, Suecia, Holanda y Dinamarca no están por la aprobación, conforme está redactado el Plan de Recuperación, que Ursula von der Leyen ha de presentar al Consejo en junio, quieren que la totalidad del dinero sea en préstamo.

Cada Gobierno deberá presentar un Plan de Recuperación que explique específicamente en qué gastará el dinero, que ha de estar de acuerdo con las recomendaciones económicas que les hace Bruselas y con las prioridades europeas, entre las que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha resaltado la transición ecológica y la transición digital. Los países tendrán que dar el visto bueno a ese plan antes de que la Comisión libere el dinero.

No habrá hombres de negro, pero si habrá condiciones y seguimiento de la Comisión.

El gobierno no tiene credibilidad bastante en la UE, porque ha aplicado insuficientemente el Programa de Estabilidad y Crecimiento firmado.

Una vez aprobado por el Consejo, el Parlamento Europeo, todos los parlamentos de los socios europeos, deberán aprobar el Plan, porque supone una modificación en el modelo de financiación de los Tratados.

En esos trámites nuestra diplomacia deberá trabajar mucho, para aumentar nuestra credibilidad, que sabemos está muy deteriorada por la indisciplina presupuestaría y por los bandazos ideológicos del populismo que forma parte del gobierno.

Vayamos por partes.

¿Qué ha presentado la presidenta de la Comisión?

Por una parte, el Marco Financiero Plurianual (MFP) original, presentado por la Comisión, para el periodo 2021-2027 el 1,11% del RNB (Renta Nacional Bruta) de los 27UE, en euros 1.134.583M€. (El actual MFP 2014-2020 de 1,16% de la RNB de 28UE). El nuevo marco presupuestario plurianual, como es lógico, no tiene en cuenta las aportaciones y retornos del Reino Unido, lo que supone 51.107M€ menos.

¿Dónde se ha recortado?

  • -15,78% en el PAC (Política Agrícola Común)

  • -10,04% en las políticas de Cohesión

En las demás partidas se ha incrementado el marco presupuestario.

Las negociaciones siguen en alto y los países liderados por Holanda y Austria están presionando para que haya recortes, por lo tanto, habrá concesiones a los países que, siendo contribuyentes netos, solicitan recortes después del Brexit, y, ser más eficientes en el gasto.

Actualmente, hay cuatro MFP presentados:

  1. El original de la Comisión con un importe total: 1.134.583 M€, 1,11% del RNB

  2. El elaborado por el Parlamento: 1.324.028 M€, 1,30% del RNB

  3. El presentado por Michel, presidente del Consejo:1.094.827M€, 1,07% del RNB

  4. El borrador presentado, en base al original de la Comisión, donde se han plasmado las primeras negociaciones, al consejo de junio: 1.087.327M€, 1,07% del RNB

Gráficos del reparto por áreas presupuestarias, comparando el MFP vigente, (Figura 1) y el presentado para el siguiente septenio 2021-2027 (Figura2)

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Por otra parte, también, se ha aprobado el diseño de un Fondo de Recuperación (FR) para la economía europea de 750.000 millones de euros, con el objetivo de paliar los efectos del Covid19 en Europa y relanzar la economía europea. De estos, 500.000 millones corresponden a subsidios a fondo perdido y 250.000 millones de euros a préstamos. Este FR, no está dentro del Marco Financiero Plurianual 2021-2027

Nuestro país, tiene la posibilidad de recibir 140.446 millones, de los cuales 77.324 millones € en ayudas y 63.122 millones € en préstamos, que con Italia (172.745 millones €) serían los mayores beneficiados.

Además, la UE ha aprobado una triple red de seguridad, para empresarios, los trabajadores y para los gobiernos: para que los Estados puedan sufragar el gasto sanitario y reforzar sus sistemas de salud (hasta 240.000 millones) a través del fondo de rescate (Mede); para sufragar sistemas de protección temporal de empleo como los ERTE (100.000 millones) con préstamos de la Comisión, y para garantizar la liquidez a las empresas mediante créditos del Banco Europeo de Inversión.

Según el análisis de la Comisión, los sectores con mayores necesidades de financiación: turismo (161.000 millones), comercio (115.000), energías renovables (100.000), energía e industrias intensivas (88.000), negocio digital (66.000), transporte, automóvil (64.000) y construcción (54.000).

En total la Comisión pretende movilizar 3,1billones de euros, que equivalen al 22,1% del PIB de la UE.

¿Está aprobado Fondo de Recuperación?

NO, ha de ser aprobado por el Consejo, el Parlamento europeo y los Estados miembros, entre ellos, los países llamados frugales (Austria, Dinamarca, Países Bajos y Suecia). Estoy convencido que aceptarán un Plan de Recuperación que se financie con deuda emitida por la UE y les pondrán reparos a los fondos a fondo perdido, abogando por los préstamos.

El siguiente paso será la Eurocámara y también deberá ser aprobado por los parlamentos nacionales, puesto que dicho Fondo, supone una modificación del modelo de financiación prevista en los tratados.

El MFP, ¿cómo se aprueba?

La Comisión lo propone, el Consejo lo aprueba y ha de pasar por la Eurocámara para que el legislativo apruebe el reglamento que regirá, como, por ejemplo, el techo de gasto, en los presupuestos de la UE y de los 27 países que forman parte, durante los próximos siete años. El MFP no es un presupuesto, es un marco que regula los presupuestos.

¿Cómo se va a financiar el Fondo de Recuperación?

No hay nada concreto, pero dentro de la Comisión apuntan a subir los recursos propios mediante impuestos de la Comisión sobre plásticos, emisiones de gases contaminantes y una tasa sobre las multinacionales de internet. Además, se insiste que se emitirán bonos de la propia UE a 10 años o 20 años, pero son todavía globos sonda.

¿Qué periodo cubre la puesta en marcha del Plan de Recuperación y el MFP?

El Fondo para el Plan de Recuperación no está integrado en el MFP, pero los 750.000 millones de euros, si están dentro de los 3,1 billones que la Comisión pretende movilizar.

El Plan de Recuperación deberá estar operativo el 1 de enero de 2021, si las negociaciones entre los dos bloques y Alemania o mejor la Sra. Merkel, que es la mayor contribuyente de UE, saca adelante el Plan, con algunas modificaciones, sobre el que será presentado por la Comisión al Consejo de junio. No está todavía fijado, pero es probable que esté operativo hasta el 2023, pues la Comisión pretende que, a mediados de 2022, haya sido aplicado el 60%, del mismo.

¿Qué condiciones pone Bruselas al adherirse al Plan?

Las palabras del Comisario europeo de Economía Paolo Gentiloni, son muy transparentes:

Quiero ser muy claro: no se trata de condicionalidad ni de intrusión de Bruselas. El fondo es voluntario y pone en el centro los planes nacionales de reformas. Se trata de que los países miembros tomen las riendas para reforzar su propio crecimiento y su tejido social y hacerlo coherente con nuestras prioridades, primero de todo con las transiciones verde y digital”

Los países que se sumen, al Plan de Restructuración, han de presentar sus planes nacionales, donde se recojan, la aplicación de reformas estructurales ampliamente solicitadas por la Comisión y que como decíamos en el anterior artículo sobre la intervención del gobernador del BdE, no hace falta acudir a Bruselas, esta vez, muy necesario por la necesidad de fondos, para saber lo que el gobierno debe de llevar a cabo.

Vuelvo a traer, las palabras del gobernador del Banco de España, en sede parlamentaria:

En primer lugar, es preciso poner en pie planes plurianuales de consolidación de las finanzas públicas. En segundo lugar, tenemos que volver la mirada hacia aquellas políticas que incrementen el crecimiento potencial de la economía.”

Pero dada la pésima memoria de nuestros políticos, (no creo que me lean) un pequeño recordatorio:

  • Continuar con las reformas estructurales que haga crecer nuestra economía y ajuste la convergencia en el déficit, mejorando la eficiencia en el gasto.

  • Un plan de digitalización de las estructuras empresariales y administrativas.

  • Un plan para la mejora medioambiental incentivando la eliminación de los factores contaminantes y potenciar la economía circular.

  • Homogeneización de los 17 mercados autonómicos en todos los ámbitos, trabajando por la convergencia real, solidariamente.

Consideraciones

La esperada aprobación del Fondo de Recuperación ligado a un Plan es una oportunidad, durante los próximos cuatro años, para recuperar la vitalidad de nuestra economía, muy dañada, por la crisis actual y la crisis anterior. Desde el 2014, no se han llevado a cabo las reformas que tanto el gobierno anterior, como el actual gobierno, se comprometieron con Bruselas con la firma del Plan de Estabilidad y Crecimiento, que nos obligaba a hacer reformas para eliminar los defectos más importantes de nuestra economía y que han sido puestos en evidencia de forma clara y contundente por el gobernador del Banco de España y en los propios Informes de la Comisión.

No estoy seguro que el actual gobierno tenga la capacidad para la aplicación de los compromisos que supone la aceptación del Plan de Restructuración, dado que, por ejemplo, pretenden derogar en su totalidad la Ley Laboral vigente, a espaldas, de todos los agentes sociales e incluso de su propio equipo económico. La ley laboral, posiblemente sea modificable, pero, considero que anunciar, ahora, en plena crisis, el cambio de una pieza fundamental para que los empresarios y sindicatos afronten la recuperación es una estupidez política y económica.