Ubicadas en La Serna del Monte, estas dos casitas de piedra y madera, con capacidad para seis personas cada una y unas vistas inmejorables, se presentan como dos alojamientos ideales para todos aquellos que quieran conocer a fondo las maravillas que esconde la Sierra Norte madrileña: naturaleza, rutas, pueblos con encanto, gastronomía típica de la zona y, por supuesto, actividades que invitan a la aventura.

 

Las Posadas del Nogal están situadas a cinco minutos en coche del embalse de Riosequillo y ubicadas en La Serna del Monte, una pequeña población serrana que aún conserva el encanto de lo tradicional. Y es que el 90% de sus tierras son de pasto con matorral, encinas, rebollares, cardos y enebros, sin olvidar sus zonas de encinares claros sobre roca, el monte bajo o el arroyo de las Cárcavas, que nace a un kilómetro del núcleo y lo bordea por su lado oeste. Son tierras que, en la Edad Media, los señores de Mendoza daban a sembrar a sus vasallos, que construyeron sus viviendas junto a las tierras que trabajaban. Por aquel entonces este territorio pertenecía al concejo e Iglesia en Braojos. Pero a principios del siglo XVIII estos habitantes consiguieron que una bula papal les concediera la emancipación eclesiástica respecto a esta otra población de la Sierra Norte de Madrid. También lograron la emancipación civil. Una esencia que aún se conserva en este precioso pueblo serrano y, cómo no, también está presente.

 

Los lugares de interés que pueden visitarse en esta zona son la Iglesia Parroquial de San Andrés, que posee un retablo del siglo XVIII, columnas salomónicas y esculturas barrocas de San Andrés y de la Virgen con Niño de los siglos XVI y XVII; el Reloj de Sol situado frente al Ayuntamiento, empleado por los agricultores para medir los turnos de riego; la Casamata o búnker empleado en la Guerra Civil., etc. Y, cómo no, el contacto pleno con la naturaleza.