Todos los datos económicos que van apareciendo, estremecedores. Las previsiones del Ministerio de Economía indican que el desempleo rozará el 20%. Los datos del Banco de España,  más lúgubre. Avisó que la cifra ofrecida por el ministerio dirigido por Nadia Calviño, inexacta. Si la inducida y falsaria locura continúa y nos vuelven a secuestrar  en nuestros hogares- sin haber cometido delito alguno- es más que probable que el desempleo alcance el 23%. Y esto no sería más que el empezose del acabose.

Todo se está desmoronando...

Y luego el dato clave. El hundimiento del PIB, 15%. Turismo masacrado. Ocio desaparecido. Hostelería finiquitada. Las absurdas y liberticidas medidas restrictivas tomadas por los gobiernos nacional y regionales han empeorado, aún más si era posible, la situación de nuestra economía, que también se va a ver afectada por espectacular descenso del 75% en gasto de turistas extranjeros. Y mientras, los Ertes, muchos, muchísimos, impagados. Si otoño es temporada ardua para el empleo en nuestra patria, este año, pavor. Eso sí, la desbrujulada - e inducida también - inmigración masiva no cesa. Cobrarán en negro, imagino. Si lo hacen.

¿Uno de los objetivos de la falsa pandemia? Absoluta mutación del sistema económico. En el ínterín, pequeñas y medianas empresas, evaporadas. Y los autónomos ni te cuento. ¿Y el futuro económico? Muy oscuro. Pero muy biern bosquejado por las élites psicópatas. HiperLeviatán y Megacorporaciones, preferentemente de tecnomierdas. Y "verdes", claro. Esto no puede acabar bien. Mejor dicho, no debe acabar bien. Para los diseñadores de la falsa pandemia.

...y falta el aterrizaje

Y nunca olviden que esta es la historia de un hombre que cae de un trigésimo piso. Y que se repite según va bajando, para tranquilizarse, hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien. Pero lo importante no es la caída, sino el aterrizaje. Y será duro, se lo aseguro, la ley de la gravitación universal deviene implacable. En fin.