Un SMS, un correo, un mensaje en el cajero automático o un pop-up cada vez que abrimos la banca online nos avisa de que tenemos a nuestra disposición hasta 20.000 euros en un solo clic. Sin más papeleos que firmar digitalmente el contrato, el banco del que somos clientes nos ofrece financiación al instante, los llamados préstamos preconcedidos.

Con los datos que las entidades tienen de nosotros por ser clientes, los bancos deciden aprobarnos una cantidad máxima de dinero con unos intereses ajustados a nuestro perfil. “Se trata de ofertas muy personalizadas y la pandemia ha hecho que se reduzcan en más de 30 puntos porcentuales, aunque esto no significa no poder obtener financiación”, nos explica Agustina Battioli, experta en financiación de HelpMyCash.com. ¿Nos afecta realmente como clientes esta reducción si queremos pedir financiación?

Cómo son las ofertas de los préstamos preconcedidos

La pandemia ha cambiado profundamente este servicio de financiación. La incertidumbre económica, los márgenes de beneficios que les exigen a los bancos o las peores condiciones de empleo de los clientes (ERTE, negocios cerrados…) han hecho que la oferta se reduzca considerablemente. Específicamente al revisar si se había concedido uno de estos créditos, se ha pasado de un 90% de clientes con uno aprobado a un 60%, de acuerdo con los datos de un análisis de mercado realizado por HelpMyCash en febrero de 2021 que se compara con el mismo informe de finales de 2018.

Existen menos ofertas y estas se centran en los clientes más premium. No únicamente a aquellos que tienen más dinero, sino aquellos que llevan más tiempo en el banco, que no tienen otros créditos vigentes o que su ratio ingresos-gastos es más sano. Así, mientras mejor perfil tengamos, mejores condiciones podremos obtener.

Este tipo de ofertas de créditos ofrecen cantidades que pueden ir desde los 500 hasta los 90.000 euros con un coste medio del 9,8% TAE, según el análisis de HelpMyCash, más caros que la media actual de los créditos al consumo (7,52% TAE según el BdE). No obstante, Battioli aclara que “son ofertas muy personalizadas que cambian con cada perfil” y añade que “un mismo banco puede ofrecer 50.000 euros al 4% a un cliente y 3.000 euros al 12% a otro, según sus ingresos, gastos y ahorros en la entidad”.

No tener un preconcedido no significa no poder conseguir financiación

Si bien es cierto que la oferta de este tipo de créditos ha bajado considerablemente, esto no significa que no podamos obtener un préstamo con el banco. Pueden ser varias las razones por las que nuestro banco no nos lo ofrece o, incluso, puede haberlo eliminado aunque antes si nos ofreciese uno. No obstante, esto no implica que, si pedimos un crédito al banco, nuestra solicitud sea denegada.

Entre las principales razones se encuentran la incertidumbre económica causada por la pandemia, así como la cambiante situación económica de muchos clientes. Ante esta situación, los bancos necesitan un análisis más detallado de nuestro perfil y de las circunstancias de cada momento para poder conceder un crédito.

Por otro lado, también puede ocurrir que su estrategia se centre en otros productos o que hayan visto que tenemos un crédito con otra entidad, todos factores que influyen en la decisión de preaprobar un producto de financiación.

Igualmente, podemos seguir pidiendo financiación si la necesitamos sin que esto signifique que vayan a denegar nuestra solicitud. También es posible pedir una cantidad mayor a la que nos han preaprobado si la necesitamos. Siendo clientes de la entidad y con los avances tecnológicos, los análisis no se demorarán e incluso podrían darnos una respuesta en el mismo día.