Viajamos en el furgón de cola y solos. Nadie nos acompaña

España es la nación de Europa que peor ha gestionado y gestiona la pandemia y tiene el peor horizonte económico. Es el país de Europa que tiene más muertos porcentualmente y más contagiados por el covid19; es también el país que presenta peores datos en su economía.

¿Somos los españoles peores personas que los franceses, ingleses, alemanes, portugueses, austriacos, finlandeses etc.? ¿Menos responsables, más indisciplinados…? No. En todos los países ha habido irresponsables que han actuado insolidariamente tal como algunos han actuado aquí. Entonces ¿qué es lo que hemos hecho los españoles que no hayan hecho los demás o que no hemos hecho los españoles que sí hayan hecho los demás?

España es un gran país, con una hermosa historia tal como otros grandes países. Tiene un clima envidiado por muchos. En España se vive razonablemente bien. Es por todo eso por lo que nos preguntamos y en todo el mundo se preguntan ¿por qué España viaja en el furgón de cola del tren de Europa, y viaja sola? Esta pregunta se la hacen los científicos y los economistas y nos la hacemos los ciudadanos, atónitos al ver cómo somos colonizados por el coronavirus, como avanza este sin que ninguna de las medidas adoptadas lo puedan detener. ¿Qué tiene España o qué no tiene para presentar los peores datos sanitarios y económicos de esta pandemia?

Avisó la OMS, avisó Europa, los científicos, los médicos. Todos avisaron de lo que podría venir con el covid19; todos avisaron y avisaron a todos los países. Pero no todos escucharon los avisos, las advertencias; ni tuvieron la inteligencia para discernir sobre lo que iba a desarrollarse: una pandemia universal. España (su gobierno) fue uno de los países que más se distinguieron por banalizar al virus, por despreciar su poder de contagio y letal. Desde su posición sostenida en la prepotencia abrazada a la estupidez y trufada con los intereses políticos, Pedro Sánchez y sus “expertos” afirmaron que en España ni estaba el covid19 ni se le esperaba. Para afianzar su postura ante los ciudadanos, para demostrar lo que ni era ni es: un gobierno comprometido con el bienestar general autorizó la manifestación feminista y se desentendía de los mensajes que venían de la OMS, de Italia y otros países que ya estaban tomando medidas, haciendo creer a los ciudadanos incautos y poco avisados que España era el país multicolor y feliz de la abeja Maya. Cuando, a pesar de las ensoñaciones basadas tan solo en obtener réditos políticos, la realidad tozuda nos hizo ver que el covid19 podía acabar con nosotros, nuestro gobierno, temblándole las piernas, y con su presidente sobrepasado por los acontecimientos, nos encerró en nuestras casas sin admitir para nada su responsabilidad. Cuando pareció que la cosa remitía, Pedro Sánchez, sacando pecho por su malísima gestión, nos acarició los oídos con dos mantras: “Salimos más fuertes” y “La nueva normalidad”. Pocas semanas más tarde seguiamos siendo el país con más contagios y más muertes de Europa corregidas y aumentadas; a eso debemos añadir la catástrofe económica que ya llama a nuestras puertas.

Si echamos un vistazo retrospectivo de lo que nuestro gobierno ha hecho y ha dejado de hacer, según le convenía a sus intereses y nada más que a sus intereses para hacer frente a las dos pandemias, la sanitaria y la económica, podemos contestar sin temor a equivocarnos a la pregunta que nos hacemos los ciudadanos, los demás países, los científicos, los expertos y la OMS: ¿Qué ha hecho España o qué no ha hecho para viajar en el furgón de cola del tren de Europa? La contestación es esta: “Lo que ha hecho España a través del estúpido voto de sus ciudadanos, ha sido entregarla al peor gobierno que se conoce desde que llegó la democracia, presidido por un señor cuyas ansias bárbaras de poder pasan por encima de todo lo que no sea favorecer esas ansias.  

Esto no solo no amaina, sino que crece de forma exponencial, si alguien con sentido de Estado no hace algo, España terminará en barbecho.