Una hipoteca es un préstamo a largo plazo y que, de forma general, tiene un importe bastante elevado. Para conseguir una hipoteca en España hemos de acudir a una entidad bancaria o financiera y comenzar un proceso en el que se solicita mucha documentación y que requiere un tiempo estudio. Pero con un comparador de hipotecas puedes tener un ahorro importante al año, una media de 300 €. Es como si una de las cuotas no tuvieras que pagarla.

Comparar entre varias hipotecas antes de contratar

Antes de comenzar el proceso de solicitud de una hipoteca, poder comprar entre todas las ofertas que tienes sobre la mesa es la opción más inteligente. En primer lugar, porque escogerás el producto que más se adecúe a tus necesidades. Segundo, porque tendrás una hipoteca cómoda de pagar y que podrás ir liquidando de acuerdo a tus ingresos. Y por último, porque el dinero que puedes ahorrar cada año merece mucho la pena. Una decisión pausada conseguirá que tu hipoteca sea el producto que necesitas.

Conviene tener en cuenta que las hipotecas, al ser un producto a largo plazo y de una cuantía elevada, han de contratarse sopesando cada paso que se da. Una hipoteca que no se adapta a nuestras necesidades termina convirtiéndose en una losa. Por esa razón, todo el tiempo que dediques a comparar hipotecas seré siempre bienvenido. Puedes ahorrar bastante dinero al año, y al cabo de todo el tiempo de duración del contrato, la cifra puede ser abultada.

De manera general, y si tu hipoteca goza con del visto bueno del banco, se te invitará a finalizar la firma lo antes posible. Antes que hacer algo de lo que puedas arrepentirte, habrá que sopesar con calma el tipo de hipoteca que nos interesa y cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada una. Si realmente conseguimos una hipoteca adaptada a nuestras necesidades, con una cuota cómoda y que nos resulte fácil de pagar, habremos conseguido el producto que necesitábamos.

La crisis hipotecaria de 2008 supuso un verdadero problema para muchas personas, que en su momento no se tomaron la contratación de este producto financiero con calma. Los resultados fueron evidentes: impagos, embargo y, en definitiva, problemas. La situación ahora es diferente, y aunque hay bancos que pueden llegar a financiar el total de la hipoteca, conviene tener en cuenta que este tipo de productos siempre ha de contratarse con mucha cautela, eligiendo bien y sabiendo que se trata de un compromiso para bastantes años. No dar pasos en falso ni dejarse llevar por las prisas es la máxima que debe guiar la contratación.

En el caso de que tu hipoteca sea variable, hay que tener presente que desde comienzos de 2022 el Euríbor ha comenzado a subir. De hecho, cotiza actualmente en positivo. Por tanto, es un producto que puede presentarnos subidas en el futuro. Pensar bien si queremos una hipoteca variable referenciada al Euríbor, o contratar una de interés fijo es algo que debes poner sobre la mesa.

Pero no cabe duda de que una hipoteca es un producto que está haciendo realidad los sueños de muchas personas. Convertirse en propietario es un deseo y un anhelo, y con una hipoteca es posible. Por tanto, no toma la contratación de este producto con la calma suficiente y comparando bien lo que te ofrece cada entidad. El ahorro de dinero puede ser un factor importante, y al cabo de los años, podemos habernos evitado el pago de varios miles de euros. Si tu deseo es tener un inmueble en propiedad, tómate el tiempo necesario para conseguir la hipoteca perfecta.