Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada el pasado martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el incremento del paro durante el periodo julio-septiembre es el más elevado desde el primer trimestre de 2012. Al finalizar septiembre, el número total de parados se situó en 3.722.900. A este paso, Cum Fraude acertará: nadie se va quedar atrás. Se quedará en su casa muriéndose de asco. O de hambre.

Trampeando con los ERTEs

El INE nos recuerda un dato concluyente. Trampas contables, digamos. Los afectados por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) con suspensión de empleo se les considera ocupados, según la metodología de la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat) y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que se aplica en la EPA.

Previsiones negras subsaharianas

En el cuarto trimestre de 2020, el número de ocupados bajará, aproximadamente, en casi 850.000 personas con relación a un año antes (-4,2% interanual). La cantidad de parados alcanzaría los cuatro millones (unos 710.000 más que un año antes: +22,3%). La tasa de paro se ubicaría en un 17%, más de tres puntos porcentuales por encima del mismo trimestre de 2019.

E intuición masculina: esto acaba de comenzar. ¿Continuaremos resignaditos en casa? En fin.