La Comunidad de Madrid confía en que el Fondo no reembolsable para las comunidades autónomas aprobado por el Gobierno central sea suficiente para afrontar los gastos extraordinarios derivados de la crisis del coronavirus, que según las previsiones del Ejecutivo regional superarán los 3.000 millones de euros hasta final de año. Así lo ha destacado el consejero de Hacienda y Función Pública, Javier Fernández-Lasquetty, durante su comparecencia en la Asamblea de Madrid, donde ha informado sobre el impacto económico de la pandemia en las arcas autonómicas.

El consejero ha destacado la creación de este Fondo, del que Madrid estima recibir cerca de 3.400 millones de euros, “como la comunidad autónoma más damnificada”, y ha recordado que el gobierno presidido por Isabel Díaz Ayuso fue el primero en reclamar la puesta en marcha de un fondo “adicional al sistema de financiación autonómica, que no computase a efectos de cumplimiento de los objetivos de estabilidad, y sólo condicionado a utilizarse para financiar los gastos ocasionados por la pandemia”.

Hasta el momento, el impacto económico para hacer frente a la emergencia sanitaria derivada de los efectos del COVID-19 ha sido de casi 1.300 millones de euros en la Comunidad de Madrid. De esa cantidad, 712 millones están relacionados con gasto sanitario, que podría alcanzar los 1.261 millones en el conjunto del año. Junto a ello, las distintas medidas de carácter económico, social y en materia de transporte han supuesto un coste de 305 millones, que se elevarían a 1.080 millones en 2020.

En cuanto a los ingresos, desde que comenzó la pandemia se ha registrado una caída estimada en 214 millones, que podrían superar los 1.000 millones al finalizar el ejercicio. “De cara al cierre del ejercicio 2020, las proyecciones realizadas sobre el impacto presupuestario no dejan de adolecer de cierto riesgo, por la situación de incertidumbre que vivimos, tanto en el comportamiento del virus y la evolución de la pandemia, como en las medidas que podrían volver a tomarse, si se produjese un recrudecimiento de la misma”, ha apuntado Fernández-Lasquetty. 

Por ello, el consejero ha detallado que las estimaciones de impacto económico del COVID-19 hasta el final de año, que ascienden a 3.400 millones de euros, también contemplan una provisión de fondos para hacer frente a posibles rebrotes.