La actividad humana en todos los campos requiere actualmente millones de toneladas de recursos diversos, pero, además, genera millones de toneladas de residuos de todo tipo. Esto se ha convertido en un grave problema ambiental y económico. Son impactantes las fotografías de las islas de basura, sobre todo plásticos, que se forman en los mares, principalmente en el Océano Pacífico. Igualmente son estremecedoras las imágenes de los vertederos de las grandes ciudades, especialmente en el Tercer Mundo.

Ciñéndonos a nuestra zona, la Sierra Norte, al vertedero de Colmenar Viejo, al que van nuestros residuos, le queda poco más de un año de vida útil. Abrir un nuevo vertedero no es nada fácil y muy costoso. Por otra parte, la Unión Europea ha impuesto unas normas muy severas sobre la reducción de residuos. Si no se cumplen los porcentajes de reducción señalados, la penalización económica será muy fuerte. Una cosa y otra hacen que estemos amenazados por un incremento muy elevado de la tasa de basuras.

Pero, con ser importante el aspecto económico, lo es mucho más el aspecto ambiental. Sólo unos núcleos de insensatos, movidos por unos claros intereses económicos, son capaces de negar la gravedad del problema que supone para la humanidad el agotamiento de los recursos y la contaminación producida por los residuos. Entre otras cosas el agotamiento de la fertilidad de los suelos y la desertización de grandes zonas del planeta.

Y el caso es que estos problemas podían tener una solución que no es difícil y que resultaría beneficiosa para la inmensa mayoría. Unas políticas decididas de aprovechamiento de los residuos para darles una nueva utilidad aliviarían estas amenazas y generarían una gran cantidad de puestos de trabajo.

Concretamente sobre el tema de la conservación de los suelos es necesario cerrar los ciclos biológicos tal como la naturaleza lleva millones de años haciéndolo y así conservando y enriqueciendo la diversidad y la riqueza del mundo vegetal. Qué toda la materia orgánica, la materia viva que la tierra produce, acabe volviendo a la tierra para así conservar su fertilidad.

La Mancomunidad de Servicios Valle Norte del Lozoya ha elaborado un ambicioso plan de Gestión de Residuos para hacer frente a toda esta problemática. Pero ningún plan será eficaz si no nos concienciamos todos de la delicada situación en que nos encontramos y de la imperiosa necesidad de que todos colaboremos para hacer frente a estas amenazas al medio ambiente. Con ello se conseguiría, al mismo tiempo, un avance en la solución de otros problemas y un progreso notable en la evolución de la humanidad.