Si no sabes lo que es un préstamo o crédito bancario, la mejor manera de pensarlo es como una tarjeta de crédito. Básicamente, cuando obtienes un préstamo de tu banco, estás accediendo a pedir dinero prestado y a devolverlo a lo largo del tiempo con intereses. Los préstamos pueden utilizarse para muchos fines diferentes y están disponibles para casi todo el mundo. Esto hace que haya de muchos tipos, desde los créditos personales, hasta los creditos sin ingresos ni nómina. Por esta razón tenemos que tener en claro para qué propósito los estamos utilizando, pero no te preocupes que en este post te aclararemos para que sirve cada tipo de crédito.

Crédito personal

Los créditos personales son un tipo de financiación que nos permite obtener pequeñas cantidades de dinero por nuestra cuenta mediante un préstamo. Podemos hacer frente a pequeñas tareas, caprichos o demandas y devolverlos más tarde, al final de su plazo, si los utilizamos. La cantidad que puede recibir se determina en función de lo que necesite, así como de las condiciones de reembolso.

Son una alternativa popular que ha despegado de forma online y que proporciona muchas ventajas a quienes las solicitan. Pueden experimentarse en cuestión de minutos a través de internet, sin requerir demasiadas condiciones. En la mayoría de los casos, basta con ser mayor de edad, tener una fuente de ingresos comprobable, un teléfono móvil y una cuenta corriente. Además, tener un buen historial crediticio reducirá tus tipos de interés.

Crédito de consumo

El crédito al consumo se utiliza para comprar bienes de larga duración, como coches, muebles y equipos de cocina. Este tipo de crédito se utiliza para artículos con un valor garantizado y permite devolver la compra a lo largo del tiempo, a un tipo de interés acordado de antemano.

La ventaja más importante es que puedes permitirte comprar lo que quieras, cuando quieras. Si sus compras se hacen de forma responsable, este tipo de préstamo no tiene ningún inconveniente.

Tanto los créditos personales como los créditos al consumo suelen ser créditos de menor cantidad con el plazo para devolverlo relativamente corto.

Crédito por estudio

Los préstamos para estudios son créditos destinados a financiar la continuación de tus estudios, no sólo los universitarios, sino también los de formación técnica o cursos. Este tipo de crédito financiero lo suelen conceder los bancos o las instituciones educativas con este fin.

Permiten a los estudiantes disfrutar de un periodo sin tener que trabajar demasiado, pero dentro de ciertos límites. Por lo tanto, si has planeado estudiar y quieres saber cuál es el mejor préstamo para ti, averigua primero si puedes optar a algún tipo de subvención o financiación primero. Estos créditos típicamente se pagan una vez el prestatario se haya graduado.

Crédito para empresas

También tenemos los créditos empresariales, que proporcionan dinero a las empresas que pretenden ampliar y hacer crecer su negocio, contratar nuevos trabajadores o mejorar sus instalaciones. También pueden hacer el uso del dinero para pagar deudas que tenga la empresa y nóminas. Luego, la empresa debe devolver el préstamo en cuotas específicas y con intereses.

Créditos sin nómina

Los préstamos sin nómina son una gran opción si el banco te ha rechazado y necesitas fondos muy rápidamente. Este tipo de préstamos suelen proceder de entidades financieras y particulares y permiten obtener dinero en 24 horas o menos (incluso en el mismo día). Este tipo de préstamo es ideal para las personas que necesitan ayuda financiera y no tienen ingresos fijos o estables. Además, no tienen que especificar para qué se va a utilizar el dinero porque son montos bajos.

Entre los requisitos para pedir este tipo de crédito están: ser mayor de edad, tener documentación completa de identidad, residencia en España como también una cuenta bancaria donde el prestatario sea el titular. También se necesitará un número móvil y un correo electrónico.

Aunque estos créditos no exigen una nómina, en algunas situaciones, es posible que tenga que demostrar algún tipo de ingresos. Entre la documentación que hay que adjuntar al solicitar este préstamo están:

  • DNI o NIE actualizado, es decir, que no esté vencido.
  • Facturas o alguna prueba que indique que tiene ingresos, ya sea por ser pensionado o trabajador autónomo.
  • Número de cuenta bancaria en donde se va a recibir el crédito y donde se va a realizar el pago de la devolución.
  • Número de teléfono móvil que esté operativo.
  • Correo electrónico.

Este crédito es muy fácil pedirlo porque nos ofrece la capital casi de forma instantánea.

Los préstamos bancarios son una buena manera de conseguir el dinero que se necesita rápidamente. Se pueden utilizar para muchos fines diferentes y están disponibles para casi todo el mundo, en la mayoría de los casos lo único que se necesita es ser mayor de edad, una fuente de ingresos comprobable, un teléfono móvil y una cuenta corriente. ¡Así que aprovecha y pide el crédito que necesitas!