Este martes la Audiencia Provincial de Madrid ha acogido la segunda sesión del juicio contra Raúl G.G., acusado de matar a su ex pareja en Torrelaguna en 2013. El acusado ha reconocido por primera vez ante los tribunales haber cometido el crimen, declarando: “sé que fui yo, pero no lo puedo explicar; ni siquiera yo puedo creer lo que hice”.

Sólo en el momento del crimen, el acusado reconoció haber propinado una paliza a la mujer que acabó con su vida, y desde ese momento ha negado en repetidas ocasiones haber cometido los hechos. El acusado ha permanecido en prisión provisional durante los cuatro años de instrucción de este caso, y afirma haber reconocido los hechos justo ahora porque considera que esta es su última oportunidad para “pedir perdón” después de “recapacitar” en la cárcel.

A pesar de reconocer los hechos, su versión difiere de la expresada por la acusación, ya que según él la víctima le pidió que subiera al coche al encontrarse con ella y una vez en el vehículo, le llevó a un aparcamiento en el que tuvieron una discusión acerca de la custodia del hijo que tenían en común. El acusado ha señalado que se sintió acorralado ante el miedo de volver a la cárcel, ya que tenía una orden de alejamiento sobre la víctima, y asegura que sólo sabe que “perdió los papeles”, “que se volvió loco”, y no recuerda nada más a partir de ese momento.

La versión del fiscal, confirmada por varios testigos durante la sesión de hoy, indica que la víctima se asustó ante un primer encuentro con el acusado, por lo que avisó a varios ex compañeros de trabajo para que le acompañaran a casa; fue entonces cuando uno de ellos acudió, y al no tener la certeza de que la víctima hubiera llegado a salvo a su casa, entró y encontró a Raúl G.G. propinando una paliza a la víctima, agresión que ha calificado de “brutal” y “bestial”.

Dos personas más han confirmado la versión del testigo, y aseguran haber escuchado gritos e insultos en el momento que señalaba el testigo principal.

El acusado contaba con doce antecedentes por malos tratos, once contra la víctima y uno contra otra mujer en El Casar (Guadalajara). Además, desde el entorno de la víctima también señalaron que la fallecida había confesado que sufrió varias violaciones por parte de su ex, quien había quebrantado la orden de alejamiento repetidamente, denunciando este quebrantamiento la fallecida en varias ocasiones.

FUENTE: http://cadenaser.com/emisora/2018/03/06/ser_madrid_norte/1520357479_587692.html