Asegura la Real Academia en su Diccionario de la lengua española que perdiguero se dice del animal que caza perdices, refiriendo los ejemplos del perro y del águila con este apellido. No es por sus dotes venatorias, sin embargo, el porqué del nombre que ostenta la montaña que hoy nos ocupa, aunque sí subraya la presencia en su entorno de la faisanácea más ubicua de la fauna ibérica.

 

La proverbial abundancia de la perdiz hace que esté presente a lo largo y ancho de la Sierra del Guadarrama, donde se sitúa nuestro monte, mostrando querencia por aquellas zonas resguardadas y despejadas y por el pie de monte. La escasa altura del Perdiguera, 1.863 metros y lo abierto de gran parte de sus tendidas laderas, recubiertas de monte bajo y arbustadas, lo convierten en hábitat propicio para la rotunda gallinácea.

 

No da pistas el nombre, por el contrario, a qué clase de perdices se refiere: si se trata de perdices nivales (podría pensarse al tratarse de una montaña, aunque en el Guadarrama no existe la especie), o de perdices griegas, morunas, pardillas o rojas, las otras clases españolas de la gallinácea. La profusión de la última hace suponer que es a ellas a las que alude el topónimo.

 

Topónimo que aparece del mismo modo en otro monte, hermano del guadarramense, que se alza en los Pirineos. Hablamos del Perdiguero, pico que se eleva hasta los 3.219 metros, justo en la cresta que separa España de Francia, en la cabecera del valle de Benasque y los Montes Malditos, Aragón. Dada la altitud de la montaña, hay que pensar en este caso que el nombre sí hace referencia a la perdiz nival antes que a cualquier otra.

 

Volvamos al Guadarrama. El pico Perdiguera es la máxima altura de laSierra de la Morcuera, ramal serrano que se extiende al Este del puerto del mismo nombre y que se prolonga hasta el puerto de Canencia. Situado en el noroeste de la región de Madrid, este pequeño serrijón es linde entre el Valle de Lozoya, al Norte, y los cerros y pie de monte de Miraflores y Guadalix, en el Sur.

 

Esta situación a trasmano de las rutas clásicas y en un lateral de la Sierra de Guadarrama, hace a la Sierra de la Morcuera en general y al Perdiguera en particular, destinos muy poco visitados por montañeros y andarinos. Excepto si hablamos de la Senda Ecológica de Canencia, excepcional paseíllo serrano que se pierde por parajes de gran belleza y que, por su escasa longitud y ninguna dificultad, es uno de los más visitados de la montaña madrileña.

 

Pista de Mojanavalle

Es precisamente en esta senda por donde transcurre la primera parte de nuestra ruta de hoy, que arranca en el puerto de Canencia y toma la llamada pista de Mojanavalle, que desde el mismo puerto, inicia un suave ascenso unos metros a la izquierda de la historiada fuente de piedra aquí situada. Es por Mojanavalle por donde el sendero de gran recorrido GR-10, recorre esta parte de la Sierra de Guadarrama, sentido Este-Oeste.

 

Nada más iniciada la marcha, una barrera cierra el paso a los vehículos. Del otro lado se continúa en suave ascenso durante un kilómetro, hasta la Casa del Hornillo. A su altura, abandonar la cómoda pista, para continuar por el arisco cortafuegos que asciende la ladera a mano izquierda. Un llamativo pluviómetro de color verde, situado justo por encima de la casa, es la señal que indica el inicio de la subida.

 

Se trata de una tirada empinada en extremo, donde hay que buscar los caminillos que zigzaguean de un lado a otro del cortafuegos, ganándose altura con rapidez. La parte más inclinada concluye ante una cerca de alambre de espino, que señala la divisoria de aguas. A su vera, un caminillo por el que debemos seguir a la derecha, Oeste.

 

Chozo pastoril en el inicio de la pista de Mojanavalle.| Foto: Marga Estebaranz.

 

No se tarda en abandonar el pinar que hasta este momento nos ha acompañado. Da paso al monte bajo que precede a las rocas de crestas y cumbres. Algo después, un roto en la alambrada permite pasar al otro lado, para continuar por ahora con la cerca a la derecha. Se recorre la zona despejada cimera, ya con escasa inclinación, rumbo Suroeste. La primera eminencia que se alcanza es la Peña o Alto de la Genciana, de 1.801 metros, bautizado así en honor a la emblemática flor alpina.

 

Descender a un amplio collado, mientras a lo lejos ya se perciben los afloramientos rocosos que marcan la cumbre del Perdiguera. Son los más altos. Se les alcanza después de recorrer este camino, con la alambrada a mano derecha, y bordear los restos de una construcción, siguiendo el terreno más evidente. En el entorno cimero, un pequeño recinto con antenas repetidoras y, tras ellas, el vértice geodésico.

 

Regreso por la pista

Desde el pico continuar hacia el Norte para cruzar una amplia zona llana y alcanzar otro collado. Atravesar una alambrada y encarar una cuesta que lleva a una amplia meseta. Empalmar con el ancho camino que se extiende entre la cerca y el límite del pinar.

 

Más adelante la ruta gira hacia el Este, derecha, para alcanzar unos puestos de cazadores. Siguen una primera bajada, una subida y una segunda bajada con la que se arriba a un collado bajo de los Altos del Hontanar. Desde aquí empalmar con la pista que se extiende entre los puertos de La Morcuera y Canencia.

Tomarla a la derecha, Este, y continuar hasta un cruce. Proseguir po la pista de la izquierda y, sin dejarla por ninguno de los ramales secundarios, alcanzar en suave descenso el puerto de Canencia.

 

Ficha

Tiempo: Entre 4:00 y 4:30 horas.

Longitud: 12 kilómetros.

Desnivel: 340 metros. (Puerto de Canencia, 1.523 metros; Pico Perdiguera, 1.863 metros).

Recorrido: Ruta circular.

Dificultad: El itinerario, de esfuerzo medio, discurre por pistas, cortafuegos y caminos. La única dificultad es equivocarse en alguna de las encrucijadas.

Material: Botas de montaña, bastones, ropa de abrigo, agua en abundancia.

Recomendaciones: Marcha que requiere buena forma física y saber orientarse en montaña. Evitar con tiempo inestable y después de grandes nevadas, pues en la parte alta esos días suele acumularse mucha nieve, dificultando la marcha.

Situación. Sierra de la Morcuera. Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Madrid.

Cómo llegar. Desde Madrid por M-607 hasta Colmenar Viejo. Seguir por M-611 dirección Soto del Real hasta Miraflores de la Sierra. Una vez en esta población serrana, continuar por M-629 hasta el puerto de Canencia.

Distancia. 69 kilómetros desde Madrid.

Accesos. Desde el puerto de Canencia iniciar la caminata en la pista que arranca junto a una fuente de piedra dirección Oeste, llamada de Mojanavalle.

 

FUENTE: 

Alfredo Merino

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