Os presentamos a Chicho, un pequeño bichón muy mimoso. Este pequeño animal junto con su dueña, sufrieron hace un mes en la localidad de Buitrago del Lozoya un ataque por parte de dos perros de raza American Staffordshire.

Dichos perros se encontraban sueltos, sin bozal y sin la vigilancia de sus dueños. Asimismo, según hemos sido informados, cuentan con antecedentes de agresividad por otras agresiones anteriores.

Tras el ataque, el dueño fue denunciado, y los perros acogidos en la cuarentena que por ley obliga. En esta cuarentena valoran la agresividad de esos animales y deciden su futuro. Hace un par de semanas, los perros fueron devueltos a los mismos dueños que según alguna fuente, se dedican a enseñarles a atacar e intimidar a otros, que como Chicho, no tienen nada que hacer frente a estos animales. Y lo que es peor, siguen paseándose a sus anchas por el pueblo sin ir atados y sin bozal.

Ahora mismo las heridas causadas por las mordeduras empiezan a dejar de ser tan importantes frente al miedo de salir a la calle, de volver a encontrase con animales que tienden a atacar y que podrían volver a hacerlo.

¿Qué fin tienen estas palabras? No pedimos que esos animales sean sacrificados, ya que nosotros somos los primeros amantes de los animales. Pero sí pedimos un futuro para esos perros lejos de dueños irresponsables, que sean reeducados y que tengan un futuro donde los dueños les enseñen y les lleven como la ley ordena.

No son los únicos dueños de esta raza (y de otras valoradas como potencialmente peligrosas) que llevan a sus animales sin bozal porque "mi perro no hace nada". Según el dueño de estos animales tampoco hacían nada. Cada uno educa a su perro y lo lleva como quiere, pero los demás no tienen porqué acarrear con las consecuencias que su irresponsabilidad causa. No debemos olvidar que la libertad de una persona termina donde empieza la de otra. Y que por mucho que una persona conozca a su mascota, el instinto puede aflorar y uno nunca sabe cómo va a responder.

Las fotos son después de la cura, por lo que la profundidad de las heridas no se valoran. De las lesiones de la dueña no tenemos fotos, pero también sufrió mordeduras en la mano derecha, que a día de hoy aún le impiden hacer tareas cotidianas.

¿Hacemos algo o seguimos sin hacer nada? Si existe una ley que obliga a llevar atados y con bozal este tipo de perros es por algo. Empecemos a concienciarnos y a respetarla. Asimismo, rogamos a las autoridades del pueblo su colaboración para que se hagan respetar las leyes.

Esta vez han atacado a Chicho y a su dueña, pero el siguiente puede ser cualquiera: otro perro, una persona, o incluso un niño.