El futuro de las cuentas bancarias de los clientes de Bankia y CaixaBank dependerá del acuerdo alcanzado entre ambas entidades, pero lo más probable es que los productos se acaben igualando, así como sus tarifas. También es probable que cambien los números de las cuentas. 

¿Qué sucederá con mi número de cuenta?

En un principio, el código IBAN de las cuentas podría mantenerse, pero tras un tiempo probablemente cambiarían. Podría cambiar la numeración de todas las cuentas o bien solo las de Bankia si, tal y como han avanzado algunos medios, CaixaBank es el quien acaba controlando el nuevo banco. En cualquier caso, si el código IBAN cambia, el banco avisará a sus clientes con antelación. 

¿Qué sucederá con mis domiciliaciones?

En cuanto a los recibos y domiciliaciones en la cuenta, es de esperar que se mantengan intactos y que sea el banco resultante de la fusión quien se ocupe de redireccionarlos. Sin embargo, el cliente sí deberá facilitar el nuevo IBAN para los nuevos pagos y avisar a su empresa del cambio de IBAN para la domiciliación de la nómina.

¿El banco podría cambiar las condiciones de mi cuenta tras la fusión?

Sí. El nuevo banco podría modificar las condiciones actuales de las cuentas, tanto de las corrientes como de las de ahorro. Por ejemplo, podría subir las comisiones, cambiar los requisitos de vinculación, modificar la rentabilidad... Es una práctica totalmente legal, ya que estos productos no están soportados por un contrato con una duración definida y, por lo tanto, se pueden cambiar unilateralmente. Eso sí, antes de introducir los cambios, el banco deberá avisar al cliente con al menos dos meses de antelación. En ese caso, el cliente puede rescindir el contrato y cambiar de banco.