Se vende nación. España, hoy cadaverina. Cree estar viva, craso error. Los buitres ciérnense sobre el despojo. Hostelería, desguazada. Hotelería, ídem. Y brota frenética explosión de ofertas de compraventa de hoteles, hostales, apartamentos y agroturismos. Y el buitre aguarda.

Hoteleros, tirar la toalla

Solo en Mallorca, en las páginas de idealista.com y milanuncios.com, más de cien hoteles en venta, en la ínsula balear, a los que hay que agregar los de varias cadenas hoteleras que han ido colocando en el mercado toda su oferta.

Situación compleja, situación inaudita, situación dolorosa en el antaño macizo turismo balear, las empresas hoteleras optan, tirando definitivamente la toalla, por la venta directa a inversores privados, fondos extranjeros o la entrada de capital con la venta de sus respectivas acciones.

Te compran, te humillan, te dejas

He ahí todo el meollo. La plandemia, golpe maestro de las genocidas élites, triturando toda razonable previsión económica. Y dejando a las empresas, lógico avatar, al borde de la quiebra. Y, obvio, surgen los buitrazos. Gentuza. Comprando naciones enteras tras diseñar ellos mismos, estudiada y minuciosamente, crisis tras crisis, sistémicas y sistemáticas. Tras arruinarte deliberadamente, compra. Te compran. Te humillas. Y te dejas. En fin.