Voy a tratar en este artículo este asunto, el cual creo que es de gran importancia para el futuro de nuestro país. El caso y para variar, tenemos en nuestro país las energías más caras de Europa.  Una vez más el expolio al ciudadano de a pie es manifiesto. Y para que hubiese una verdadera justicia social en España, este asunto debe de ser arreglado de una vez.
 
El campo de las energías se ha convertido en refugio de viejas oligarquías y de nuevos políticos. Acostumbrados a un nivel de vida de lujo asiático, utilizan los precios de los carburantes, luz y gas para sangrarnos inmisericordemente. Es una vía para retener antiguos privilegios sin que se note y para devolver favores prestados a nuestros políticos. 
 
El porcentaje de impuestos además es enorme para subvencionar el medio millón de políticos que tenemos. Y a esto se le suma la pillería más descarada pues siempre suben los precios cuando hay escasez de abastecimiento para no bajarlos cuando hay abundancia. 
 
El problema no se queda ahí solamente, pues al expolio al ciudadano se le suma la subida de los costes de producción a nuestras empresas y productores . Y así no hay manera de que puedan ser competitivos con respecto a los de otros países, pues han de elevar el precio final de los productos para poder enfrentar esos elevados costes de producción. 
 
Así tenemos un círculo vicioso más. Nuestros productores cierran sus empresas y tenemos más parados y más impuestos a subir para pagar los desempleados. Es un tema que hace mucho daño, más del que parece a simple vista.
 
A mi, como agricultor cerealista, por ejemplo, los 200 euros que me dan por tonelada de trigo no me bastan para cubrir los costes de gasóleo, pesticidas y fertilizantes. Que son cada vez más caros. Solamente podemos sobrevivir gracias a la PAC. Esta es la realidad del sector.
 
Por ello conviene meterle mano al asunto de una vez y nacionalizar las energías. Para bajar los precios. Y recurrir a la energía nuclear también y dejarnos de ecologismo. Estas dos son las soluciones al problema. Y no hay otras. Si no, seguiremos presos de este bucle infernal que paraliza nuestra productividad.
 
Es hora de dejar de alimentar a tanto político y oligarca venido a menos y de apoyar a los verdaderos productores, que son los que pueden sacar adelante a nuestro país.
 
Por ello la gran importancia del tema. Espero que sean muchos los comentarios a este artículo pues es un asunto crucial. Con Franco las energías eran del Estado y nos convertimos en la novena potencia industrial del mundo. Hay que volver a ello.
 
Y poco más que contarles. Yo este asunto lo sufro en mis propias carnes, como todos los ciudadanos. Y les hablo no muy técnicamente pero si desde la experiencia propia.  Así que no estoy contando cuentos ni invenciones. Esta desangrada España necesita que el problema en cuestión sea urgentemente solucionado. No se si estarán ustedes de acuerdo conmigo en mis soluciones. Pero esas son.
 
Voy a sembrar unas patatas en el huerto. Esta tarde iré a misa. Rogaré al Señor por que mi pobre verbo sea escuchado y surja alguien que comparta mis puntos de vista y ponga solución al problema.
 
Mis amigos y vecinos también comparten mis puntos de vista y me ruegan que haga algo al respecto.  Yo solo puedo exponer el tema en este artículo en el Correo de España y transmitirles a ustedes la problemática.  Carezco de auctoritas para empresas más elevadas pero me gustaría ser diputado y exponer el asunto en el parlamento con toda su crudeza. Pero incluso los podemitas dicen Digo donde antes decían Diego. Y mucho me temo que todos los grupos parlamentarios pasarían de mi ampliamente, pues aquí tienen una fuente de ingresos para sustentar sus innumerables prebendas.
 
Por ello vuelvo a pedirles el voto para FE- JONS, pues son los únicos que llevan este tipo de propuestas en su programa electoral.  Los demás bien que van muy agusto en esta burra y se malogra la ocasión de hacer algo de verdad por nuestra economía nacional. Si a eso le sumamos la supresión de las autonomías, miel sobre hojuelas.
 
Y hacer más pantanos todavía. Para solucionar los problemas de desabastecimiento de nuestros agricultores y ciudadanos y para tener mayores reservas de energía hidráulica. Junto a la nuclear y la nacionalización del sector podría solucionarlos la cosa. Así como buscar nuevas bolsas petrolíferas en el fondo de los mares. Como decía Manuel Fraga Iribarne.